Resumen para apurados
- El ENRE advirtió en Argentina que electrodomésticos apagados pero enchufados generan consumo vampiro, encareciendo las facturas de luz de los hogares entre un 5% y 16%.
- Dispositivos como microondas, computadoras y televisores siguen usando energía en modo de espera o inactivos, sumando un gasto constante que suele pasar desapercibido.
- Desconectar los artefactos sin uso permitirá a los usuarios reducir el costo mensual del servicio eléctrico y disminuir la huella de carbono asociada a la generación energética.
Aunque estén apagados, muchos electrodomésticos siguen consumiendo electricidad si permanecen enchufados. Este fenómeno, conocido como consumo vampiro, puede representar entre el 5% y el 16% del gasto eléctrico de una vivienda, según estimaciones de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL).
Entre los aparatos que pueden generar este gasto se encuentran los televisores, las computadoras, las consolas de videojuegos y los cargadores de celulares. El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) también advierte sobre el consumo de los microondas cuando permanecen conectados a la corriente, incluso si no están en funcionamiento.
Qué es el consumo vampiro y por qué aumenta la factura de luz
El consumo vampiro se produce cuando los aparatos electrónicos utilizan electricidad pese a que no están siendo utilizados. Esto ocurre, por ejemplo, cuando permanecen en modo de espera o conservan funciones activas mientras están apagados.
Aunque el gasto de cada dispositivo puede parecer pequeño, la suma de varios equipos conectados durante muchas horas puede incrementar el consumo eléctrico mensual.
Por eso, el ENRE recomienda desenchufar los dispositivos que no se utilizan. Además de ayudar a reducir el costo de la factura de luz, esta práctica puede contribuir a disminuir las emisiones de dióxido de carbono asociadas con la generación de electricidad.
El microondas, uno de los electrodomésticos señalados por el ENRE
El microondas figura entre los aparatos que requieren atención por su consumo cuando permanece conectado. De acuerdo con los datos difundidos por el ENRE, puede utilizar hasta cuatro watts cuando está inactivo pero enchufado.
La información también señala un consumo de hasta 25 kWh si la puerta queda abierta. Sin embargo, esta cifra requiere considerar las condiciones de medición y el período al que corresponde, ya que los watts miden potencia y los kilowatts hora (kWh) expresan energía consumida.
Para evitar gastos innecesarios, conviene mantener el electrodoméstico en condiciones adecuadas y desconectarlo cuando no se necesite, siempre que las indicaciones del fabricante lo permitan.
Cuánto consumen los electrodomésticos cuando están apagados pero enchufados
El gasto energético en modo de espera varía según el tipo de aparato, su antigüedad y sus características. Estos son algunos de los valores incluidos en los datos difundidos sobre consumo vampiro.
- Computadora de escritorio: puede consumir hasta 75 Wh en modo de espera y hasta 21 Wh en hibernación.
- Computadora portátil: registra un consumo de hasta 16 Wh en modo de espera y hasta 9 Wh cuando está apagada, pero sigue enchufada.
- Consola de videojuegos: puede gastar hasta 23,3 Wh en modo de espera y alrededor de 1 Wh cuando está apagada y conectada.
- Equipo de audio: consume entre 7 y 14 Wh cuando está apagado, pero permanece enchufado.
- Televisor de tubo fluorescente: puede utilizar hasta 3 Wh cuando está apagado y conectado a la corriente.
- Televisor con pantalla LED: registra un consumo de hasta 1,5 Wh en las mismas condiciones.
- Cargador de celular genérico: puede gastar entre 0,1 y 0,5 Wh si permanece enchufado sin el teléfono conectado.
- Horno eléctrico: puede consumir hasta 3 Wh cuando está inactivo, pero sigue conectado.
Cómo reducir el consumo vampiro en el hogar
Para evitar que los aparatos electrónicos gasten electricidad innecesariamente, se pueden incorporar algunos hábitos sencillos:
- Desenchufar los cargadores: retirarlos de la toma cuando no estén en uso.
- Apagar completamente los equipos: evitar dejar computadoras, televisores y consolas en modo de espera durante períodos prolongados.
- Desconectar los dispositivos que no se utilizan: siempre que sea seguro y no interfiera con sus funciones programadas.
- Revisar los aparatos conectados: identificar cuáles permanecen enchufados durante todo el día sin necesidad.
- Consultar las recomendaciones del fabricante: algunos equipos necesitan mantenerse conectados para actualizarse o cumplir determinadas funciones.








