Resumen para apurados
- Contabilidad, Derecho y Administración sufren menor demanda laboral en el mercado actual ante el avance de la inteligencia artificial, que reemplaza sus tareas rutinarias.
- Herramientas de IA ya procesan balances, contratos legales y análisis de datos en segundos, desplazando el trabajo manual que antes realizaban los perfiles iniciales.
- Lejos de extinguirse, estas profesiones deberán transformarse priorizando el pensamiento crítico, el liderazgo y la colaboración estratégica con sistemas inteligentes.
La expansión de la inteligencia artificial y la automatización está modificando la forma en que se trabaja y también plantea nuevos interrogantes para quienes están por elegir una carrera universitaria. En ese escenario, algunas profesiones aparecen más expuestas a la transformación de las tareas que realizan habitualmente.
Sin embargo, antes de hablar de carreras que podrían tener menos oportunidades laborales, el especialista en inteligencia artificial Fredi Vivas plantea una aclaración: “Prácticamente todas las profesiones van a ser modificadas por la inteligencia artificial”. Por eso, considera que el análisis debería centrarse en las tareas y no únicamente en los títulos universitarios.
“En todas las profesiones va a haber ciertas tareas que serán automatizadas”, explicó.
Con esa salvedad, una consulta realizada a la inteligencia artificial de Google, Gemini, sobre cuáles son las carreras universitarias que podrían ofrecer menos salida laboral en el futuro ubicó a tres disciplinas tradicionales entre las más expuestas: Contabilidad, Derecho y Administración de Empresas.
Contabilidad, entre las profesiones más expuestas
La contabilidad aparece como una de las actividades con mayor cantidad de tareas susceptibles de ser automatizadas. El desarrollo de programas contables y herramientas basadas en inteligencia artificial permite realizar en pocos segundos procesos que durante años requirieron una importante cantidad de trabajo manual.
Entre ellos se encuentran la elaboración de balances, el cálculo de impuestos, el procesamiento de información financiera y la gestión de presupuestos.
La automatización de estas tareas podría modificar el mercado laboral para los contadores, especialmente en aquellos puestos vinculados con actividades rutinarias. Las empresas podrían recurrir cada vez más a sistemas capaces de procesar grandes volúmenes de información con menor intervención humana.
Sin embargo, esto no significa necesariamente que la profesión vaya a desaparecer. El trabajo contable también requiere interpretación, asesoramiento, control y toma de decisiones, áreas en las que la intervención de un profesional continúa teniendo un papel relevante.
Derecho y el avance de las herramientas legales
El Derecho también atraviesa una transformación vinculada con la incorporación de inteligencia artificial. La búsqueda de jurisprudencia, la revisión de contratos, la elaboración de documentos y otras tareas repetitivas ya pueden ser asistidas por sistemas automatizados.
Además, existen plataformas digitales que permiten realizar consultas jurídicas sencillas y acceder a modelos de documentos sin necesidad de recurrir inicialmente a un abogado.
El impacto podría sentirse especialmente en los puestos que concentran tareas rutinarias. En cambio, las situaciones que requieren interpretación, estrategia y conocimiento específico de cada caso seguirán demandando profesionales.
Las ramas más complejas del Derecho, como el ámbito penal o el asesoramiento ante situaciones excepcionales, requieren analizar circunstancias particulares y tomar decisiones que no se reducen simplemente al procesamiento de información.
Administración de Empresas, otra carrera en transformación
La tercera carrera señalada es Administración de Empresas. En este caso, el avance de los sistemas de gestión y las herramientas de análisis de datos podría transformar buena parte de las tareas que actualmente realizan los profesionales, especialmente en los primeros niveles de las organizaciones.
Los sistemas de inteligencia artificial pueden procesar grandes cantidades de información, detectar patrones, proyectar tendencias, administrar inventarios y colaborar en la optimización de procesos.
Esto podría reducir la necesidad de intervención humana en determinadas funciones operativas y administrativas. Los puestos iniciales, que suelen estar asociados con la recopilación de información, la elaboración de informes o el seguimiento de procesos, aparecen entre los que podrían experimentar mayores cambios.
Al mismo tiempo, las funciones vinculadas con el liderazgo, la estrategia y la conducción de equipos continúan dependiendo de capacidades que exceden el análisis automático de datos.
El avance de la inteligencia artificial plantea, entonces, un escenario diferente al de una simple lista de profesiones que desaparecerán. La tecnología puede reemplazar determinadas tareas dentro de prácticamente cualquier actividad, mientras que otras pueden adquirir mayor importancia.
Por eso, la advertencia de Vivas apunta a mirar el fenómeno desde otra perspectiva. Más que preguntarse qué carreras desaparecerán, el desafío será identificar qué capacidades serán necesarias para trabajar junto con estas nuevas herramientas.









