Resumen para apurados
- El Club Barrio Modelo de Tucumán firmará un acuerdo la próxima semana para frenar su remate judicial por una deuda laboral, tras reunir los fondos comunitarios necesarios.
- La subasta surgió de un juicio laboral de hace cinco años. Vecinos y empresas juntaron $28,5 millones mediante colectas y bonos, sin financiamiento del gobierno provincial.
- El acuerdo asegurará la continuidad del histórico club barrial antes del 27 de octubre, preservando su rol clave de contención social y formativa para los jóvenes de la zona.
El ministro de Obras Públicas e Infraestructura, Marcelo Nazur, destacó que “la solidaridad de los tucumanos” logrará evitar el remate de las instalaciones del Club Barrio Modelo, situado en el vecindario que lleva ese nombre. Y aclaró que el Gobierno de la Provincia no aportó fondos para afrontar esta situación.
“Me hice presente para colaborar, no como funcionario, sino como Marcelo Nazur, porque tengo raíces en ese club. Mis abuelos vivían en Barrio Modelo, tengo familiares allí. Y me puse a disposición de la comisión directiva y de los vecinos”, contó el titular de Obras Públicas a LA GACETA.
En ese sentido, señaló que se reunió casi la totalidad del monto exigido -unos $28,5 millones-, a través de colectas, bonos contribución y el aporte de empresas. Incluso, anticipó que los fondos restantes para completar la suma -con plazo hasta el 27 de octubre para evitar el remate- están garantizados. “La semana que viene se va a firmar un acuerdo”, anticipó.
A la vez, el ministro aclaró que tampoco forma parte de la comitiva ni está empadronado en la entidad. “El objetivo era salvar una institución deportiva que forma jóvenes, que les da valores y los aleja de los flagelos que nos preocupan a todos. El Modelo es un club pionero, emblema de los clubes de barrio”, aseveró.
El conflicto se originó en un litigio laboral iniciado hace cinco años por un exempleado. Sin una resolución de fondo, el expediente avanzó en los tribunales hasta llegar a la sentencia de remate.
Tras confirmarse la fecha de la subasta, los vecinos celebraron asambleas de urgencia para trazar un plan de acción. Entre las medidas inmediatas, abogadas de la zona comenzaron a revisar el expediente, se solicitaron aportes a quienes practican actividades en las instalaciones y se puso en marcha una colecta solidaria.







