WASHINGTON, Estados Unidos.- El megacohete Starship de Elon Musk alcanzó por primera vez la órbita terrestre durante un vuelo de prueba, un hito clave en el desarrollo de este gigante diseñado para futuras misiones a la Luna y Marte. Unos 25 minutos después de despegar en la mañana desde Texas, el cohete más grande y potente diseñado hasta ahora comenzó a orbitar alrededor de la Tierra y a desplegar satélites operativos.
Acompañados por los prolongados aplausos de los ingenieros, estos hitos representan un verdadero avance para la empresa estadounidense SpaceX, que en junio salió a Bolsa.
El mastodonte plateado y negro tuvo sin embargo un problema en uno de sus motores, lo que llevó a la compañía a acortar esta prueba, que inicialmente debía durar unas 10 horas.
En lugar de dar seis vueltas a la Tierra, la etapa superior del aparato, la nave, realizó dos órbitas antes de descender de manera controlada y amerizar algo bruscamente en el Pacífico, tres horas después del lanzamiento.
La etapa inferior del cohete, que había impulsado el conjunto, cayó como estaba previsto al inicio del vuelo en las aguas del golfo de México.
Tras unos 10 años de desarrollo y tres años de pruebas, este 14º vuelo de prueba del Starship fue el primer intento de alcanzar la órbita terrestre y lo logró.
“Es una hazaña haber logrado llegar a la órbita”, pero el hecho de que no hayan “conseguido realizar un vuelo de 10 horas y hayan tenido problemas de motor” impide que el ensayo sea un éxito rotundo, dijo Kathleen Curlee, analista espacial en la Universidad de Georgetown.
La decisión de los equipos de llevar la prueba hasta el vuelo orbital resultó, en efecto, delicada, pues uno de los motores de la nave se detuvo prematuramente durante el ascenso.
Tras un análisis técnico y un breve cambio de rumbo, la empresa anunció que finalmente seguiría adelante. “Solo iremos a órbita si todo parece estar en orden en todos los frentes”, aseguró justo antes del despegue Jake Berkowitz, ingeniero de SpaceX.
Nueva fase de ensayos
Este vuelo debería marcar la entrada de Starship en una nueva fase de ensayos, que incluirá en particular intentos de repostaje de combustible en órbita.
Son numerosos los desafíos técnicos para este megacohete, que Musk quiere hacer reutilizable. El megamillonario domina el mercado de lanzamientos comerciales con sus cohetes Falcon, parcialmente reutilizables, y quiere ir más lejos usando Starship para misiones que van desde enviar centros de datos al espacio hasta la colonización de Marte. Versiones modificadas de Starship deben servir al programa lunar de la NASA y a la realización de vuelos de largo recorrido sobre la Tierra, pero el desarrollo de todos estos proyectos se ha retrasado en los últimos años.







