El difícil sábado de Colapinto en Azerbaiyán: accidente, críticas de Norris y cinco puestos de sanción
El argentino chocó a Gasly en el relanzamiento, dejó a Alpine sin una oportunidad de sumar puntos y recibió una sanción de cinco puestos para la próxima carrera. Norris cuestionó con dureza su maniobra.
Resumen para apurados
- Franco Colapinto fue sancionado con cinco puestos tras chocar a Pierre Gasly y Lando Norris este sábado en Azerbaiyán al bloquear sus frenos en la primera curva.
- En el relanzamiento, el argentino frenó tarde con neumáticos fríos tras haber clasificado en Q3, provocando el abandono de ambos Alpine y duras críticas de Norris.
- El incidente costó puntos clave a Alpine en el campeonato y obligará a Colapinto a remontar desde el fondo de la grilla con una penalización en el próximo Gran Premio.
Hasta el relanzamiento, Alpine tenía motivos para mirar la carrera de Bakú con expectativa. Sus dos pilotos estaban en condiciones de sumar puntos. Pero en la frenada de la primera curva, Franco Colapinto bloqueó los neumáticos, golpeó a Pierre Gasly y el auto del francés terminó chocando contra el McLaren de Lando Norris. Los tres abandonaron. El resultado oficial registra 36 vueltas para Colapinto y 35 para Gasly.
El error fue claro; su costo, más amplio que el abandono del argentino. También quedó fuera su compañero y se esfumó una oportunidad de Alpine en un fin de semana en el que ambos autos habían llegado a la Q3. Se calcula que el equipo dejó escapar al menos siete puntos y señaló que el resultado permitió a Racing Bulls ampliar su ventaja. Es una estimación sobre lo que podía ocurrir antes del choque, no un puntaje que Alpine tuviera asegurado.
Por eso Bakú pesa de un modo distinto a una carrera en la que Colapinto simplemente no hubiera encontrado ritmo. Venía de mostrar señales alentadoras en Monza y Madrid, y el sábado había logrado meterse entre los diez primeros de la clasificación. Había rendimiento para construir un resultado. La maniobra del relanzamiento impidió saber hasta dónde podía llegar.
Los comisarios consideraron que Colapinto fue “total o predominantemente responsable” de la colisión. Según el informe citado tras la carrera, frenó demasiado tarde y entró por el interior a una velocidad que no le permitió tomar la curva de manera controlada. Le impusieron diez segundos de penalización; como abandonó sin poder cumplirlos, deberá perder cinco posiciones en la grilla de la próxima carrera.
Colapinto tampoco buscó atenuantes al bajarse del auto. Dijo que había cometido “un gran error”, explicó que bloqueó con los neumáticos y los frenos fríos y pidió disculpas al equipo, a Gasly y a Norris. Reconocerlo era necesario, aunque no modifica el resultado ni evita que la sanción se arrastre a la siguiente fecha.
Norris reaccionó con mucha más dureza. Pidió que la FIA suspenda a los pilotos por incidentes de este tipo y sostuvo que “hay pilotos que no deberían estar en la Fórmula 1”. Su enojo es comprensible: perdió una carrera por una maniobra ajena. Pero su juicio sobre quién merece ocupar un asiento va más allá de lo que resolvieron los comisarios, que castigaron la acción de Colapinto con una penalización deportiva.
Ahí está la diferencia entre las consecuencias de Bakú y las conclusiones que se pueden sacar de una sola curva. El choque exige una crítica severa porque perjudicó a tres pilotos y dejó a Alpine sin puntos en una carrera prometedora. No borra, por sí mismo, el rendimiento que Colapinto había mostrado en las fechas anteriores. La próxima carrera le planteará una prueba concreta: remontar desde una posición de largada peor que la que consiga en clasificación y volver a transformar su velocidad en un resultado.







