El rival que espera a San Martín en Jujuy: cómo juega Gimnasia y qué deberá hacer Orfila para complicarlo

El "Santo" llega obligado a reaccionar y enfrentará a un rival que presiona alto, juega corto y suele lastimar desde la pelota parada.

FESTEJO. Los jugadores de Gimnasia de Jujuy celebran uno de sus goles en el triunfo frente a Atlético de Rafaela, su última victoria como local.
FESTEJO. Los jugadores de Gimnasia de Jujuy celebran uno de sus goles en el triunfo frente a Atlético de Rafaela, su última victoria como local.

Resumen para apurados

  • San Martín visitará a Gimnasia en Jujuy por la Primera Nacional, con la urgencia de recuperarse de su caída en Rafaela ante un rival que pelea los primeros puestos de la zona.
  • El local se destaca por su solidez en casa y la presión alta, mientras que el conjunto tucumano arrastra fragilidades defensivas, sobre todo en jugadas con pelota detenida.
  • Para llevarse puntos clave en la pelea por el ascenso, el equipo de Orfila deberá explotar los espacios a espaldas de los laterales rivales sin descuidar su propia retaguardia.
Resumen generado con IA

Un tiro de esquina, una volea de Franco Camargo y el 23 de Agosto de pie. La escena, repetida con distintos protagonistas a lo largo del torneo, resume una de las armas de Gimnasia de Jujuy y también una de las mayores preocupaciones de San Martín, que en Rafaela volvió a pagar caro su fragilidad en las pelotas detenidas. En Jujuy, el equipo de Alejandro Orfila se encontrará con un rival que conoce bien su negocio: fuerte en su casa, con una identidad clara y en plena pelea por el primer puesto de la zona B.

Hernán Pellerano, ex defensor central del “Santo” en los tiempos de Pablo De Muner, construyó un equipo reconocible. Su sistema base es un 4-1-3-2 que puede transformarse en 4-4-2, con salida limpia desde el fondo, circulación por el medio y presión alta para recuperar lejos de su arco. Cuando necesita proteger las bandas, también recurre a una línea de cinco.

El eje es Francisco Molina, líder de asistencias de la categoría con ocho pases gol. De sus pies nace buena parte del juego. Los laterales son otra fuente de peligro: Delfor Minervino marcó cuatro goles y Martín Lazarte suma tres asistencias. Arriba, Octavio Bianchi y Cristian Menéndez son los máximos artilleros, aunque el “Polaco” arrastra una distensión en el sóleo y es duda. Atrás, el “Lobo jujeño” recupera a Nicolás Dematei, que cumplió su fecha de suspensión. La producción, de todos modos, está repartida: en el 6 a 1 a Almagro convirtieron seis jugadores distintos.

Fuerte en casa

El 23 de Agosto es el gran argumento de Gimnasia de Jujuy. Allí ganó 11 de sus 15 partidos, empató tres y perdió uno solo, contra Tristán Suárez. Como visitante, en cambio, apenas cosechó cuatro triunfos, cinco empates y seis derrotas. En su cancha también mostró capacidad de reacción: Güemes de Santiago del Estero y San Martín de San Juan se pusieron en ventaja en Jujuy y terminaron perdiendo.

Un presente irregular

El presente, sin embargo, no es el mejor. El “Lobo jujeño” cerró la primera rueda como líder y equipo más goleador de la categoría, pero en agosto encadenó tres derrotas seguidas. Desde entonces acumula seis partidos sin perder, aunque sin convencer. “No estamos encontrando el funcionamiento”, admitió Pellerano después de un empate con Agropecuario. Hoy es tercero, a un punto del líder, y en el mercado de invierno apenas sumó a Agustín Alonso, un extremo que funciona como variante.

Las alertas para el “Santo”

La primera está en las pelotas detenidas. En Rafaela, el “Santo” recibió dos goles tras saques laterales y el 3 a 2 llegó de tiro libre. Frente a un rival con buen pie para los envíos y laterales que atacan el área, cada falta cerca de Darío Sand será una amenaza.

La segunda es la presión. Gimnasia muerde arriba y San Martín ya sufrió cuando lo apuraron en la salida, como ocurrió contra Temperley en La Ciudadela. Si no logra jugar con claridad desde atrás, el partido puede jugarse demasiado cerca de su arco.

La tercera tiene que ver con la cabeza. El equipo de Orfila se desplomó después del 3 a 2 en Rafaela y en Jujuy se enfrentará a un rival que se agranda con el empuje de su gente cuando va abajo en el marcador.

Por dónde lastimarlo

El “Lobo” también tiene fisuras. Recibió 36 goles, una cifra muy alta para un candidato, y a mediados de septiembre era la segunda defensa más vencida de su zona. Más de una vez arrancó abajo en su cancha y sufre cuando se lo obliga a retroceder y pierde la segunda pelota. Deportivo Maipú le empató en Jujuy superando la presión con vértigo y dejando dos atacantes abiertos, mano a mano con los laterales.

Ahí asoma la oportunidad. Con Alan Cisnero y Bruno Cabrera bien abiertos y Gabriel Carabajal como enlace, San Martín tiene herramientas para atacar las espaldas de los laterales jujeños cada vez que se proyecten. La clave será lastimar sin descuidar el fondo, justo lo que no logró en Rafaela.

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