“Esos andamios son su aula”: estudiantes de Artes trabajan restaurando el Museo Timoteo Navarro
Tienen entre 23 y 25 años y cursan Artes Visuales en la UNT. Ingresaron a la carrera sin haber conocido el edificio, que permanece cerrado desde 2020. Hoy participan de su recuperación y mostrarán los avances en octubre, durante La Noche de los Museos.
Resumen para apurados
- Estudiantes de la UNT trabajan en la restauración del Museo Timoteo Navarro en Tucumán para recuperar el histórico edificio cerrado desde 2020 mediante prácticas de formación.
- Mediante un convenio con el Ente Cultural provincial, las alumnas relevaron ornamentaciones y crearon un informe técnico de 90 páginas para planificar las obras desde los andamios.
- Los avances se presentarán en octubre durante La Noche de los Museos, proyectando una reapertura escalonada y nuevas salidas laborales en la conservación patrimonial regional.
A siete metros de altura, desde los andamios del Salón Principal del Museo Provincial de Bellas Artes Timoteo Navarro, los detalles aparecen de otra manera. Las molduras, las rosetas y los casetones del techo dejan ver marcas y rastros que durante años quedaron fuera de la mirada del público. Entre yeso, cemento, espátulas, registros y apuntes, seis estudiantes de Artes Visuales encontraron un aula que nunca habían imaginado.
Cuando ingresaron a la facultad de la UNT, el museo ya llevaba unos seis años cerrado. La carrera dura cinco. Ahora, cerca de recibirse, Daryna Valentina Concha Roldán, María José Bertini, Marisol Lauxmann Granillo, Candela Raschi, Romina Celeste Gómez y Paulina Micaela Menéndez participan de su recuperación como parte del Taller de Escultura.
El proyecto surgió de un acuerdo entre la Facultad de Artes y el Ente Cultural de Tucumán. Antes de intervenir, las estudiantes relevaron las ornamentaciones del Salón Principal, registraron su estado y elaboraron un informe patrimonial de unas 90 páginas. Ese documento será la base para definir los próximos pasos, que deberán ser evaluados por la Comisión de Patrimonio.
“Ellas relevaron todo el edificio. Es un informe que no teníamos hecho porque las intervenciones anteriores no estaban registradas”, explica Sol Rodríguez Díaz, encargada del museo.
La tarea requiere estudiar cómo fueron realizadas las piezas, qué materiales se utilizaron y cómo responderán ante una intervención. El próximo paso será montar un laboratorio de molduras para realizar pruebas. Por ahora, los propios andamios funcionan como parte del espacio de formación.
“Todo el museo se convirtió un poco en este espacio de laboratorio”, cuenta Sol. La propuesta también busca acercar a las estudiantes a un campo profesional que necesita especialistas en conservación y restauración.
Una experiencia que abre caminos
Para algunas, el proyecto confirmó una vocación. Para otras, abrió una posibilidad que hasta ahora no habían imaginado.
María José, de 24 años, siempre estuvo interesada en la restauración, aunque nunca había pensado en su relación con los edificios históricos. “Se abren otras vías profesionales que uno va conociendo a medida que surgen estas oportunidades”, dice. Le gustaría especializarse en conservación y preservación.
Romina, también de 24, encontró una confirmación. La restauración le interesa desde tercer año y ahora pudo acercarse al trabajo que imaginaba para su futuro. “Mi idea es ser restauradora y dedicarme a museos”, cuenta.
Marisol, de 25, pone el foco en otra dificultad: “En la Licenciatura en Artes Visuales es muy difícil proyectar un futuro laboral, y siento que esto abre muchas puertas”.
Paulina, de 25, valora además la posibilidad de mostrar qué hay detrás de la carrera. “Hay gente que no conoce la facultad, no conoce la carrera y no tiene idea”, señala.
Para Sol, ese vínculo con la Facultad de Artes también permite que la recuperación del museo involucre a quienes se están formando en Tucumán. “Nos importa involucrar a los estudiantes y a la comunidad en general”, explica.
La reapertura será por etapas. La primera intervención podría concluir hacia fines de octubre, en el marco de La Noche de los Museos, cuando el público podrá conocer los avances del trabajo.
"El arte está en todos lados"
Para las estudiantes, la experiencia también sirve para mirar de otra manera el patrimonio y el arte que forman parte de la vida cotidiana tucumana. “Hay cultura en todo Tucumán. La gente tiene que entender que el arte está en todos lados, en lo más cotidiano”, plantea Romina.
Detrás de cada moldura, dicen, hay personas que estudiaron, hicieron bocetos, buscaron materiales, invirtieron dinero y dedicaron tiempo. Por eso, recuperar el museo también implica hacer visible ese trabajo.
“Lindo es venir después a la inauguración y decir ‘qué hermoso’, pero también hay que apoyar cuando estamos en la lucha, para que esto pueda abrirse y sea posible”, reflexiona Paulina.
Y María José deja una última frase, entre risas, que resume el espíritu con el que estas estudiantes llegaron a un museo que nunca pudieron conocer abierto: “Si no me quisiste cuando se me caían las molduras, no me busques cuando esté restaurada”.







