Resumen para apurados
- En Corrientes, Virginia Gallardo reveló que no pudo sumarse a la peregrinación a Itatí este fin de semana debido a dolores causados por una cirugía previa con Aníbal Lotocki.
- La mediática explicó que sufrió fuertes molestias en la cadera durante una caminata de prueba, secuela del procedimiento estético de glúteos al que se sometió hace dos décadas.
- El testimonio expone el daño crónico de la mala praxis médica en víctimas de Lotocki, mientras Gallardo aseguró que continuará preparándose para cumplir su promesa religiosa.
Con los ojos brillantes y una voz que se va quebrando de a poco, Virginia Gallardo manifestó, entre lamentos y decepciones, que no pudo completar la Peregrinación Juvenil del Noreste Argentino que ocurrió el sábado 19 y el domingo 20 de septiembre. La diputada, que se había realizado una cirugía estética de glúteos con Aníbal Lotocki, contó que no pudo completar la masiva manifestación hacia la Basílica Nuestra Señora de Itatí debido a los dolores que padece tras la intervención quirúrgica.
En un video tomado a modo selfie y publicado en sus redes sociales, Virginia Gallardo lamentó no poder participar de la 47° Peregrinación Juvenil del NEA donde 40.000 jóvenes completaron 70 kilómetros a pie y en bicicleta por la Ruta Nacional 12 desde Corrientes Capital. La diputada se sinceró sobre el objetivo religioso que se había propuesto el año pasado y cómo una caminata rutinaria le provocó un nuevo dolor que ya había comenzado con la “intervención” que sus seguidores ya conocían.
Una prueba física que encendió las alarmas
Al explicar los motivos, Gallardo se refirió a la cirugía de aumento de glúteos que se realizó hace 20 años con Aníbal Lotocki: “Acá me encuentro una vez más hablándoles a la cámara, en bata, hoy particularmente para contarles que estoy un poco triste desde el año pasado. Me prometí ir a hacer la peregrinación a la Virgen y me preparé para que eso suceda”.
La diputada había proyectado realizar el recorrido desde el año pasado. Una prueba previa en la costanera modificó sus planes. En ese entrenamiento, contó, el dolor en la cadera le indicó que no estaba en condiciones de afrontar una caminata extensa.
Las secuelas del procedimiento estético
Gallardo contó que en una salida por la costanera con el objetivo de evaluar su estado físico para afrontar la travesía comenzó a sentir dolor a pesar de que el circuito era considerado poco exigente. “La semana pasada salí a caminar por nuestra costanera, que no es muy larga y sabemos que no es muy difícil de completar un ida y vuelta, pero me empezó a doler mucho la cadera”, señaló. Ese episodio confirmó que debía evitar el trabajo físico que supone acompañar a los peregrinos durante varios kilómetros.
Las secuelas físicas producto de aquella mala praxis obligaron a la exbailarina a adaptar drásticamente sus hábitos diarios. Con total crudeza, Gallardo vinculó estas limitaciones al procedimiento estético realizado en el pasado y explicó cómo se vio afectada su movilidad: “Desde que pasé por mi intervención mi cuerpo, mi tiempo y mis condiciones cambiaron”, afirmó visiblemente conmovida ante la cámara.
Gallardo habló de su devoción religiosa
A pesar de las dificultades físicas, la legisladora remarcó que intenta afrontar su día a día con fortaleza, aunque reconoció las trabas que hoy le impone su organismo. “Siempre traté de estar bien, y lo estoy, pero sé mis limitaciones y caminar mucho es una de ellas”, expressed al hablar de la imposibilidad de afrontar trayectos de larga distancia.
La imposibilidad de sumarse a la multitudinaria caminata le provocó una profunda nostalgia al ver el avance de los fieles por las carreteras correntinas. “Veo las imágenes de todos que con fe, fuerza, esperanza y convicción y me hubiera encantado estar ahí acompañándolos”, aseguró Virginia, al tiempo que reafirmó sus intenciones de no bajarse de este objetivo espiritual a futuro: “Algún día podré, voy a seguir intentándolo y me voy a seguir preparando para que pronto pueda peregrinar con ustedes junto a la casa de nuestra virgencita”.
Finalmente, la publicación en sus redes sociales concluyó con una reflexión sobre la fe y la esperanza que conmovió a sus seguidores. En el texto que acompañó las imágenes, Gallardo dejó un mensaje cargado de emotividad: “Hay algo que todavía no perdimos: SEGUIMOS TENIENDO UN LUGAR HACIA DONDE CAMINAR”, sintetizó, en referencia a la devoción por la Virgen de Itatí y al motor espiritual que mantiene intacto.








