A 25 años del 11-S, salen a la luz documentos sobre la muerte de 9.400 personas
La desclasificación de archivos secretos confirman que las autoridades locales conocían la gravedad de la nube contaminante sobre Manhattan tras el derrumbe de las Torres Gemelas, pero prefirieron evitar responsabilidades legales antes que alertar a la población.
Resumen para apurados
- La Alcaldía de Nueva York desclasificó documentos que revelan que se ocultó la toxicidad del aire tras el 11-S para eludir demandas, provocando más de 9.400 muertes.
- La apertura surge tras demandas de víctimas. Los informes exponen que gestiones como las de Giuliani y Bloomberg sabían del asbesto pero afirmaron que el aire era seguro.
- La apertura de este archivo digital permitirá avanzar en reclamos de indemnización y nuevos estudios para los más de 140.000 afectados por la catástrofe sanitaria.
El ataque del 11 de septiembre dejó cicatrices profundas y un dolor persistente que vive no solo en la memoria colectiva, sino también en el aire. Aquella toxicidad con la que acechan las heridas de una catástrofe contaminó gran parte de la ciudad de Nueva York, dejando a la deriva a 9.400 personas que ni siquiera transitaban por los pasillos del World Trade Center. La urbe fue un territorio tóxico por mucho tiempo, un secreto que terminó de confirmarse 25 años después.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció la divulgación de cientos de miles de registros desclasificados que revelan las secuelas posteriores del atentado del 11 de septiembre, en el que murieron 2.977 personas tras el secuestro de aviones comerciales por parte de Al Qaeda. Según las más de 170.000 páginas sacadas a la luz este martes 8 de septiembre en vísperas del 25º aniversario de la tragedia, la calidad del aire en la Zona Cero representaba un riesgo crítico para la salud, algo conocido por las autoridades municipales pero que se mantuvo oculto al público.
Documentos ocultos y consecuencias letales
Mamdani realizó el anuncio en una conferencia de prensa este martes y se comprometió a facilitar a la población los datos omitidos a los neoyorquinos. Estos archivos podrían explicar las “otras” devastadoras consecuencias del 9/11, por las cuales 9.400 personas quedaron a la deriva o fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con su exposición al área en los años posteriores, según datos de un programa federal de vigilancia médica.
“Con el paso de los años y el aumento de las víctimas, reflexionamos sobre el costo del 11 de septiembre cada vez que otro neoyorquino nos deja demasiado pronto”, declaró Mamdani. “Ahora, casi 25 años después, han muerto más personas por enfermedades relacionadas con el 11-S que las que fallecieron ese mismo día”.
La desclasificación masiva responde al cierre de un extenso litigio legal impulsado por la organización 9/11 Health Watch, un grupo de sobrevivientes y familiares de las víctimas que durante más de dos décadas exigió la liberación de los expedientes. Ben Chevat, director ejecutivo de la agrupación, acusó directamente a cuatro administraciones municipales consecutivas de mantener en secreto la información oficial mientras difundían un mensaje de falsa tranquilidad, asegurando al público que el aire era "seguro y aceptable" para respirar.
El "Memorando Harding" que anunció el aire tóxico
Entre las más de 68 cajas de documentación halladas en oficinas del Ayuntamiento se encuentran memorandos clave que demuestran cómo los análisis ambientales realizados entre octubre y noviembre de 2001 registraban concentraciones alarmantes de asbesto y partículas ultrafinas. Uno de los textos más reveladores, denominado el "Memorando Harding", expone la preocupación del Departamento Jurídico municipal sobre el riesgo legal de que más de 35.000 posibles demandantes acudieran a los tribunales por exposición tóxica, trazando estrategias legislativas para acotar la responsabilidad económica de la ciudad.
El impacto político de la revelación salpica el legado de exalcaldes como Rudy Giuliani y Michael Bloomberg. Mientras la administración de Giuliani se enfocó en medir los riesgos jurídicos, informes posteriores enviados a la alcaldía de Bloomberg por el congresista Jerry Nadler ratificaron los hallazgos de científicos independientes sobre la acumulación de toxinas en los pulmones de los vecinos del Bajo Manhattan y el oeste de Brooklyn. Ambas gestiones mantuvieron el hermetismo y sus portavoces declinaron hacer declaraciones tras el reciente anuncio.
La gravedad de la nube tóxica no se limitó a los días posteriores a los derrumbes, sino que se extendió durante meses en el suelo, los sistemas de aire acondicionado y la vestimenta de los habitantes. Según datos oficiales del Programa de Salud del World Trade Center, más de 140.000 personas se han inscripto para recibir atención médica y al menos 49.000 han sido diagnosticadas con cáncer certificado a causa de la exposición a los contaminantes.
Tensiones políticas en el 25º aniversario
La revelación de estos archivos llega en un clima de alta tensión política por la conmemoración del 25º aniversario de los atentados. La presencia del propio alcalde Mamdani en la ceremonia oficial del Memorial del 11-S ha generado un intenso debate, recibiendo fuertes objeciones de sectores conservadores y del exalcalde Giuliani, pero contando con el respaldo de la gobernadora Kathy Hochul.
En paralelo, la ciudad puso a disposición del público un portal digital de libre acceso para que los sobrevivientes y especialistas puedan consultar los expedientes y avanzar en nuevas investigaciones científicas e indemnizaciones.








