Ana María Farías: “En estos tiempos la poesía es un acto de resistencia”

Ana María Farías habla de “El estrecho espacio que recorta mi piel”, su flamante libro

Ana María Farías
Ana María Farías

Poeta y filósofa, Ana María Farías publica “El estrecho espacio que recorta mi piel”, un poemario nacido de vivencias que insisten y regresan desde la memoria para reclamar palabras. Editado por el sello independiente tucumano Puerta Roja, en el marco de su colección Huellas, el libro recorre territorios como la pérdida, la culpa, el desamparo y los restos del pasado. En esta entrevista, Farías habla de la escritura como un trabajo de decodificación y excavación sobre los rastros de la memoria, y reflexiona sobre el lugar de la poesía como acto de resistencia frente al utilitarismo, la eficacia y el individualismo.

- ¿Cómo se gestó “El estrecho espacio que recorta mi piel”?

- Empezó como un conjunto de poemas, sin pretensión de llegar a libro. Traté de evitar el desorden de archivos que precedió a los libros anteriores. Escribo porque una vivencia que insiste me impele a hacerlo. Al escribir busco apresar su sentido y encontrar palabras que no la traicionen.

- ¿Y cómo fue el proceso de escritura?

- Para mí es un trabajo de decodificación. Intento captar esa vivencia que dejó huella, dilucidar su significado trabajando sobre los restos que viven en mi memoria. Creo que pueden arrojar luz sobre el presente. Lo expreso y me resuenan “El corazón del daño”, de María Negroni, y afirmaciones de Walter Benjamin sobre los desechos, el coleccionista y la tarea de excavar a oscuras.

- El libro está dividido en cinco capítulos. ¿Qué diferencia a cada uno de ellos?

- Esa división del poemario surgió de la intuición de cierta afinidad temática que permita el agrupamiento. “Recurrencias” habla de vivencias que insisten y reaparecen, ligadas en su mayoría a la pérdida y la culpa. “Distribución del daño” intenta apresar hechos, gestos y actos que pudieron retrasar la palabra y entorpecer el andar (tratando siempre de no caer en la mala fe sartreana). “Excavaciones” procura expresar la decodificación de restos y huellas que se mantienen vívidas en la memoria. “El pasado que retorna” habla del afuera: el desamparo creciente de estos tiempos, los amigos desaparecidos o sobrevivientes, el antiguo Mercado de Abasto, cercano a la calle en que crecí. “Anhelados dones” hablan de mis búsquedas y reencuentros con la religiosidad en el sentido amplio de religatio.

- ¿Cuál crees que es el punto en el que filosofía y poesía se encuentran?

- En este momento no estoy leyendo filosofía y creo que lo estoy necesitando. Filosofía y poesía, en mi caso, tuvieron que ver con la búsqueda de sentido y de verdad.

- ¿Imaginás un mundo sin poesía?

- No concibo un mundo sin la voz de los poetas y en tiempos de utilitarismo, eficacia e individualismo, la poesía es un acto de resistencia.

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