Vinos de altura en Tucumán: especialistas del INTA destacaron el potencial de Amaicha del Valle

La Diplomatura en Viticultura y Enología - Vinos de Altura comenzó a dictarse en la UNT con casi 40 alumnos de distintas provincias.

Comenzó a dictarse la Diplomatura en Viticultura y Enología – Vinos de Altura en la Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria (FAZyV) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Comenzó a dictarse la Diplomatura en Viticultura y Enología – Vinos de Altura en la Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria (FAZyV) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • En agosto, la UNT y especialistas del INTA iniciaron en Tucumán una diplomatura vitivinícola para potenciar la producción de vinos de altura en Amaicha del Valle.
  • Con casi 40 alumnos, el curso incluye prácticas en viñedos y evalúa cepas y técnicas de poda adaptadas a la amplitud térmica y los suelos del Valle Calchaquí.
  • La iniciativa busca consolidar la identidad de los vinos tucumanos, profesionalizar el sector y dinamizar la economía regional a través del enoturismo.
Resumen generado con IA

Tal como estaba previsto, durante los primeros días de agosto comenzó a dictarse la Diplomatura en Viticultura y Enología - Vinos de Altura en la Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria (FAZyV) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

La propuesta, dirigida por el Mgter. Ing. Agr. Gonzalo G. Bas Nahas, inició con el módulo de Viticultura, que combina clases teóricas virtuales con jornadas prácticas y recorridas por viñedos y bodegas de Amaicha del Valle, en los Valles Calchaquíes.

La segunda cohorte de la diplomatura reúne a casi 40 alumnos de Tucumán, Catamarca, Salta, Buenos Aires, Neuquén y Mendoza. Según explicó Bas Nahas, la propuesta adquirió recientemente el carácter de Diplomatura Universitaria a partir de la gestión de las autoridades de la FAZyV.

La segunda cohorte de la diplomatura reúne a casi 40 alumnos de Tucumán, Catamarca, Salta, Buenos Aires, Neuquén y Mendoza. La segunda cohorte de la diplomatura reúne a casi 40 alumnos de Tucumán, Catamarca, Salta, Buenos Aires, Neuquén y Mendoza.

Especialistas del INTA analizaron los viñedos de Amaicha del Valle

El equipo docente está integrado por profesionales del INTA Mendoza con amplia experiencia en vitivinicultura: el Ing. Agr. M. Sc. Gustavo Aliquó, el Dr. Jorge Prieto, el Ing. Agr. M. Sc. Germán Aguado, la Ing. Agr. Carla Dagatti y el técnico agrónomo Federico De Biazzi.

Durante las prácticas en Amaicha del Valle, los especialistas pudieron observar distintas variedades y analizar las características de los viñedos de la zona.

Aliquó, quien visitó la región por cuarta vez, destacó especialmente la tipicidad varietal de las uvas cultivadas en el Valle Calchaquí y consideró que existe un importante potencial para la elaboración de vinos de alta calidad.

El especialista atribuyó parte de esas condiciones a las características climáticas de la zona. "La amplitud térmica ocasionada por noches frescas y la baja humedad relativa ofrecen un escenario ideal para la elaboración de vinos de alta calidad", señaló.

Entre las variedades que más lo sorprendieron mencionó a la Criolla Chica, por sus perfiles asociados a frutillas, frambuesas y frutos rojos, y al Torrontés, cuyo perfil aromático está dominado por terpenos.

También destacó el comportamiento del Malbec, del que valoró su carácter varietal y color.

Qué variedades podrían potenciar los vinos tucumanos

Además de las variedades que ya se cultivan en la zona, Aliquó consideró interesante avanzar con ensayos de otras cepas que podrían complementar la producción regional.

Entre ellas mencionó Pedro Giménez, especialmente para elaborar blends con Torrontés, además de Moscatel Rosado y Cabernet Franc.

El especialista remarcó, además, la importancia del manejo del viñedo durante las distintas etapas del ciclo de la vid para que cada variedad pueda expresar su máximo potencial enológico.

También analizaron un proyecto vitivinícola en Choromoro

Las actividades prácticas no se limitaron a los Valles Calchaquíes. El grupo también visitó un proyecto ubicado en el Valle de Choromoro, donde se realizan ensayos con Malbec, Cabernet Franc y Torrontés.

Aliquó volvió a destacar la tipicidad de los vinos obtenidos a partir de esas variedades y puso el foco en las características de los suelos.

Según explicó, algunos sectores presentan buen drenaje y presencia de carbonato de calcio, condiciones que podrían tener un impacto positivo sobre la acidez y la frescura de los vinos.

El especialista también resaltó la cercanía de Choromoro con San Miguel de Tucumán, ubicada a unos 60 kilómetros, como una ventaja para el desarrollo de proyectos vinculados al enoturismo.

La importancia de la poda para la calidad de la uva

Otro de los contenidos centrales de las jornadas prácticas fue la poda de la vid. La capacitación estuvo a cargo de Federico De Biazzi, técnico responsable de la poda de los viñedos experimentales del INTA en Mendoza.

Durante la recorrida por los viñedos de Amaicha, De Biazzi evaluó junto con los alumnos el estado de las plantas y explicó cómo definir la estrategia de poda más adecuada.

"Es fundamental entender la importancia de realizar de manera adecuada esta tarea, ya que será determinante en el proceso de equilibrar la planta", explicó.

En ese sentido, sostuvo que un correcto manejo de la poda permitirá que el viñedo alcance el máximo potencial enológico que pueden ofrecer las condiciones del Valle Calchaquí.

La UNT busca fortalecer la producción vitivinícola y el enoturismo

Desde la Secretaría de Extensión de la FAZyV, su secretario, Roque Budeguer, destacó el objetivo de vincular el conocimiento universitario con las necesidades de los productores.

"La Diplomatura en Viticultura, Enología y Vinos de Altura nace como una respuesta concreta para potenciar un sector estratégico y en pleno crecimiento en nuestra provincia", señaló.

Budeguer sostuvo que las características agroclimáticas de los Valles Calchaquíes permiten construir una identidad propia para los vinos tucumanos y que la capacitación apunta a brindar herramientas para mejorar el manejo de los viñedos, elevar la calidad de los productos y agregar valor a la producción.

También vinculó el desarrollo de la actividad vitivinícola con el enoturismo, la gastronomía y las oportunidades económicas para las familias productoras.

"El Valle Calchaquí posee un microclima único"

Para el director de la diplomatura, Gonzalo Bas Nahas, la iniciativa tiene un impacto estratégico que excede la producción de vino.

"Esta formación responde directamente a la necesidad de profesionalizar un sector en plena expansión", sostuvo.

El especialista destacó las condiciones particulares del Valle Calchaquí, entre ellas la amplitud térmica, la elevada radiación solar y las grandes altitudes, factores que influyen sobre las características de la uva y, posteriormente, sobre la tipicidad de los vinos.

La diplomatura busca brindar herramientas para comprender cómo esas condiciones de altura inciden en variedades emblemáticas de la región como Torrontés, Malbec y Cabernet Sauvignon.

Bas Nahas también remarcó que la vitivinicultura debe analizarse como una actividad que articula diferentes sectores.

"Cuando hablamos de vitivinicultura, no solamente nos referimos al vino como un producto aislado: hay turismo, gastronomía y actividad cultural de los pueblos", afirmó.

En ese marco, destacó que el Gobierno de Tucumán declaró a la diplomatura de Interés Turístico, una decisión que, según consideró, refleja el vínculo entre la formación profesional, la producción vitivinícola y el desarrollo del turismo en la provincia.

La propuesta de la UNT apunta así a formar recursos técnicos especializados y, al mismo tiempo, acompañar el crecimiento de una actividad que busca consolidarse como uno de los atractivos productivos y turísticos de los Valles Calchaquíes.

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