“Era el día que estaba esperando”: la emoción del padre de Victoria Sauze tras verla campeona del mundo
Ricardo Sauze estuvo en la final contra Países Bajos y acompañó desde las tribunas la consagración de Las Leonas. Los recuerdos de su hija cuando dejó Tucumán para perseguir su sueño, la revancha de la final perdida cuatro años atrás y el abrazo dentro de la cancha después del título.
Resumen para apurados
- Ricardo Sauze presenció en el estadio la consagración de su hija Victoria con Las Leonas tras vencer a Países Bajos en la final del Mundial de hockey sobre césped.
- El triunfo por penales representó una revancha de la final perdida en 2022 y coronó el camino que la jugadora tucumana inició al dejar su provincia a los 18 años.
- El título mundial consolida la trayectoria internacional de Sauze y reafirma el protagonismo de Las Leonas en la élite del hockey femenino a nivel global.
Ricardo Sauze estaba convencido. Incluso cuando Países Bajos se puso en ventaja y la final comenzó a complicarse, el padre de Victoria Sauze mantuvo la confianza. Había viajado para acompañar a su hija y terminó siendo testigo privilegiado de una jornada que quedará para siempre en la historia de su familia: la consagración de Las Leonas como campeonas del mundo.
“Yo estaba seguro de que íbamos a ganar”, contó. La tranquilidad, sin embargo, tuvo alguna interrupción. Sobre todo cuando las neerlandesas dispusieron de su primer córner corto y apareció Yibbi Jansen, una de las grandes especialistas del mundo, para convertir. “Ahí nos preocupamos un rato. En un solo córner nos hizo un gol”, reconoció.
Pero había algo en el desarrollo que alimentaba su confianza. Argentina crecía con el paso de los minutos y, mientras el reloj avanzaba, Ricardo esperaba la reacción. “Las Leonas estaban jugando muy bien. Estábamos esperando que llegara el empate”, explicó.
Cuando Argentina finalmente igualó, su sensación se fortaleció. “En los últimos minutos estábamos jugando mucho mejor que ellas, así que estaba seguro”, aseguró. Ni siquiera la definición por penales australianos modificó demasiado esa percepción. Había dos razones: la capacidad de las ejecutantes argentinas y la presencia de Cristina Cosentino en el arco.
“Las chicas nuestras definen muy bien y la arquera es una crack. Ya en los Juegos Olímpicos hizo lo mismo, se pasó atajando penales australianos en la definición. Esa parte la vivimos un poquito más tranquilos”, relató.
Alrededor suyo tampoco había demasiado espacio para contener las emociones. Ricardo formaba parte de un grupo de ocho personas que había llegado para acompañar a Victoria. Cuando se consumó el triunfo, cualquier intento por mantener la calma desapareció.
“Nos abrazamos entre todos y gritábamos. Realmente fue una locura”, recordó. La celebración tuvo después un capítulo todavía más especial: pudieron ingresar al campo de juego y encontrarse con la flamante campeona. Allí estaba Victoria, con la medalla y la Copa del Mundo, rodeada por su familia.
Para Ricardo, esa imagen resumió muchos años. “Verla ahí levantar la copa, feliz, disfrutando, es algo inigualable”, expresó. Pero detrás de esa fotografía también había una historia que había comenzado mucho antes de aquella final.
La noche anterior al partido, padre e hija habían hablado. Ricardo sabía que no se trataba de una final más. Cuatro años atrás, Las Leonas habían perdido justamente contra Países Bajos la definición del Mundial de Terrassa 2022. Aquella derrota había quedado marcada en Victoria.
“Le había dicho la noche anterior que este era el día que ella estaba esperando. Cuando perdieron hace cuatro años la final con Holanda le quedó ese sabor amargo. Ella dijo que quería volver a jugar una final contra Holanda porque estaba segura de que iban a ganarla”, reveló.
La revancha finalmente llegó. Y cuando padre e hija pudieron encontrarse después de la consagración, las palabras fueron casi una confirmación de aquello que habían imaginado. “Yo también se lo había dicho estos días: que eran campeonas del mundo”, contó.
Sin embargo, hubo una imagen capaz de llevarlo todavía más atrás. Al verla con la Copa del Mundo, Ricardo dejó por un momento de pensar en la final, los penales y Países Bajos. Recordó a aquella joven tucumana que había decidido marcharse detrás de un objetivo que todavía parecía lejano.
“Se me vinieron muchos momentos de chica. A los 18 o 19 años se fue a vivir afuera para perseguir el sueño de jugar en Las Leonas”, recordó.
Muchos años después, Ricardo estaba ahí para contemplar hasta dónde había llegado aquel sueño. Del viaje lejos de casa a vestir la camiseta argentina. De la derrota de 2022 a buscar una revancha contra el mismo rival. Y, finalmente, a levantar el trofeo que había perseguido durante buena parte de su vida.
“Ahora llegar a tener una Copa del Mundo es algo tremendo”, resumió el padre de Victoria. Esta vez, desde adentro de la cancha y con su hija campeona, pudo comprobarlo.












