“Después de escuchar la sentencia, salió de la sala con una sensación extraña. Por un lado, reconfortada porque se había hecho justicia, pero, por el otro, dolida porque ese hombre que recibió la condena no dejará de ser el padre de sus hijos”, señaló Macario Santamarina, representante legal de la mujer que fue víctima de una tentativa de femicidio. Su pareja fue condenado a 10 años y dos meses de prisión.
Según la investigación desarrollada por el fiscal Pedro Gallo, el 11 de enero de este año, en la vivienda que ambos compartían junto a sus dos hijos pequeños, ubicada en calle Italia al 3.900, Maximiliano Gabriel Soza atacó a su pareja. De acuerdo con la acusación, la ahorcó delante de uno de sus hijos, de cinco años.
La víctima, cuyo nombre se mantiene en reserva, perdió el conocimiento y Soza, al pensar que estaba muerta, se dirigió a calmar al pequeño, que lloraba a los gritos por lo que había presenciado. La mujer recuperó el conocimiento, aprovechó ese momento para defenderse y huyó del lugar. Luego, denunció el hecho.
La auxiliar Carolina Brito Ledesma, siguiendo las instrucciones del fiscal Gallo, solicitó que el acusado fuera condenado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa, por lo que pidió que se le impusiera una pena de 14 años de prisión. Santamarina adhirió al pedido, mientras que la defensa solicitó que el imputado fuera absuelto.
Una de las pruebas más categóricas del debate fue el testimonio que brindó el hijo de la pareja. A través de la Cámara Gesell, el niño contó todo lo que había presenciado ese día.
Brito Ledesma también destacó la declaración de la víctima y la manera en que describió el ataque. Señaló que la mujer explicó que Soza le apretó directamente la tráquea mientras ella intentaba defenderse, le pedía que se detuviera y buscaba recuperar el aire. “Dijo que sintió que ese iba a ser su último día, que no sentía el cuerpo y se desvaneció”, expresó.
La representante del Ministerio Público también hizo hincapié en el contexto de violencia de género acreditado durante el debate. En ese sentido, señaló que la víctima pudo exponer el círculo de violencia en el que se encontraba inmersa y describió distintas conductas de control ejercidas por el acusado.
Entre ellas, mencionó los cuestionamientos por la ropa que utilizaba, las discusiones que se generaban cuando se reunía con amigos varones, la revisión constante de su teléfono celular y el control que ejercía sobre ella cuando regresaba a su casa. En la investigación quedó demostrado que la mujer nunca había denunciado anteriormente al acusado.
Finalmente, el tribunal, integrado por Augusto Paz Almonacid, Alejandro Tomás (presidente) y Sebastián Mardiza, decidió condenar a Soza por los delitos que le habían atribuido, aunque le impuso una pena de 10 años y dos meses de prisión.
El hombre será trasladado al penal de Villa Urquiza, donde deberá cumplir la pena.







