Concepción FC confirmó que jugará la final, pero presentó fuertes reclamos ante la Liga Tucumana
El “Cuervo” presentó una batería de reclamos ante la Liga Tucumana, cuestionó decisiones tomadas tras los incidentes en Aguilares y pidió respuestas antes de la reanudación. Si no hay cambios, se presentará este viernes en La Ciudadela, pero dejará asentada su protesta.
Resumen para apurados
- Concepción FC confirmó que jugará este viernes la final pendiente de la Liga Tucumana ante Graneros en La Ciudadela, aunque lo hará bajo protesta por fallos del Tribunal.
- El partido se suspendió el domingo por incidentes en Aguilares; el club denuncia plazos vencidos para su descargo y la baja de futbolistas sancionados o lesionados.
- Al presentarse bajo protesta, la institución evita sanciones deportivas inmediatas pero mantiene abierta la vía administrativa para impugnar la validez del resultado.
La final entre Concepción FC y Deportivo Graneros todavía tiene 45 minutos pendientes, pero desde el lunes la historia se trasladó de la cancha hacia los escritorios. Los incidentes en Aguilares, la suspensión del partido, las actuaciones del Tribunal de Disciplina, las bajas de dos jugadores del “Cuervo” y la decisión de completar rápidamente el encuentro fueron acumulando capítulos hasta desembocar en una jornada cargada de presentaciones formales. Concepción confirmó que estará mañana, desde las 16, en La Ciudadela, aunque dejó una advertencia: si sus reclamos no son resueltos antes de la reanudación, jugará bajo protesta.
La postura comenzó a tomar forma durante las primeras horas del jueves. Carlos Funez, legislador y representante de Concepción FC, habló con LA GACETA Play y adelantó el malestar que existía dentro del club. El principal cuestionamiento apuntaba a una situación temporal: el Tribunal les había otorgado plazo hasta el martes para presentar los descargos, pero la definición había sido fijada cuatro días antes.
“El Tribunal nos emplaza hasta el día martes para que nosotros hagamos los descargos, pero nos mandan a jugar este viernes”, señaló Funez.
Horas después, aquello que había comenzado como una crítica pública terminó transformándose en una batería de escritos ingresados formalmente en la Liga Tucumana, que estuvieron firmados por Daniel Funez, tesorero del “Cuervo” y Walter Sánchez, secretario del club.
Del entretiempo en Aguilares a los escritorios
Todo comenzó el lunes. Concepción y Graneros igualaban 0-0 después de los primeros 45 minutos de la final cuando se produjeron incidentes camino a los vestuarios. El informe arbitral describió enfrentamientos entre integrantes de los planteles y la posterior intervención policial. También registró la expulsión de Pedro Antonio Villarreal, arquero y capitán de Concepción, durante el entretiempo.
La documentación policial incorporada posteriormente al expediente relata además la intervención de Infantería y nuevos incidentes protagonizados por simpatizantes. Hubo cinco personas aprehendidas y otra detenida después de comprobarse que tenía un pedido de captura vigente.
El segundo tiempo nunca comenzó y, desde entonces, apareció una pregunta que Concepción decidió formalizar cuatro días después: ¿quién tomó realmente la decisión de suspender la final?
Según una de las presentaciones del club, después de más de media hora de espera se produjo una reunión en el vestuario arbitral con representantes de ambos equipos, capitanes y autoridades. Allí, siempre según la versión de Concepción, Ricardo Elías, tesorero de la Liga Tucumana, habría comunicado que el partido quedaba suspendido por razones de seguridad.
El “Cuervo” sostiene ahora que las facultades estatutarias del tesorero son fundamentalmente administrativo-contables. Por eso pidió determinar si Elías actuó por cuenta propia, por decisión del Comité Ejecutivo, del Tribunal de Disciplina o a instancias del árbitro. También solicitó conocer si existe un acta de aquella reunión.
Así, el club llevó la discusión hasta el punto inicial de toda la historia: no sólo cuestiona las condiciones de la reanudación, sino también cómo se decidió la suspensión original.
Un plazo que termina después de la final
El siguiente capítulo comenzó el martes 19. El Tribunal de Disciplina emplazó a Concepción y Graneros a realizar sus descargos por los incidentes hasta el martes 25 a las 20. También suspendió provisoriamente a Villarreal y a Patricio David Chemes, integrante del cuerpo técnico de Concepción, y les otorgó el mismo plazo para ejercer su defensa.
Al mismo tiempo, resolvió completar los 45 minutos pendientes en cancha neutral, a puertas cerradas, sin público y con un máximo de 30 integrantes por delegación. Finalmente, el encuentro fue programado para este viernes 21 a las 16 en La Ciudadela.
Ese cruce de fechas se convirtió en uno de los argumentos centrales de Concepción: el partido se disputará cuatro días antes de que venza el plazo para realizar los descargos.
El caso de Villarreal es especialmente importante para el club. Al estar suspendido provisoriamente, no podría participar de la continuidad. Concepción sostiene que, si posteriormente el Tribunal aceptara su defensa o modificara la medida, el perjuicio deportivo ya se habría producido porque la final estaría terminada.
Por eso solicitó postergar la reanudación hasta que concluya esa instancia. De todos modos, el arquero arrastra una situación particular: el informe arbitral registra que fue expulsado durante el entretiempo, antes de las actuaciones posteriores del Tribunal.
La lesión de Axel González
La otra ausencia que Concepción puso en el centro de sus presentaciones es Axel González. El delantero disputó como titular el primer tiempo y, según la documentación presentada por el club, posteriormente recibió el impacto de un proyectil de goma en uno de sus ojos durante los incidentes.
Concepción acompañó su reclamo con documentación médica y sostiene que González fue atendido en la guardia oftalmológica del Hospital Padilla, donde se diagnosticó un “trauma ocular grave” y se indicaron dos semanas de reposo.
El club había solicitado que el encuentro no fuera reprogramado hasta que terminara ese período o hasta que un nuevo control habilitara al futbolista para regresar.
Ese pedido adquirió relevancia dentro de la estrategia de Concepción porque González comenzó un partido que ahora no podría terminar debido a una lesión que, según la institución, sufrió durante los acontecimientos que provocaron la propia interrupción.
Funez resumió durante la mañana la posición deportiva del club. “Estamos diezmados nosotros para volver a jugar”, indicó.
Un cuestionamiento al Tribunal
Las presentaciones avanzaron después sobre un terreno todavía más sensible. Concepción planteó una cuestión de imparcialidad respecto de Juan Amado, presidente del Tribunal de Disciplina.
El propio informe arbitral señala que Amado estuvo presente durante los acontecimientos, intervino para revisar a futbolistas y posteriormente quedó involucrado en episodios atribuidos a integrantes de Concepción. El “Cuervo” aclara en su escrito que no cuestiona su honorabilidad personal. Su planteo apunta a otra cuestión: considera que alguien que participó directamente de los acontecimientos no debería formar parte posteriormente del órgano encargado de juzgarlos.
Por eso solicitó que, antes de una resolución definitiva, se garantice un cuerpo juzgador “objetivamente imparcial”. Concepción también pidió ampliar las pruebas. Solicitó incorporar filmaciones completas del partido, la transmisión oficial, declaraciones de los futbolistas lesionados, informes de seguridad y toda la documentación policial relacionada con los incidentes.
Además, pidió que cualquier eventual sanción individualice las responsabilidades para evitar que conductas atribuidas a jugadores, integrantes del cuerpo técnico u otras personas sean trasladadas automáticamente a la institución.
Otro frente: el Colegio de Árbitros
La ofensiva administrativa del “Cuervo” alcanzó también al Colegio de Árbitros. En otra presentación, Concepción solicitó información sobre la vigencia de las autoridades del organismo, particularmente sobre Ariel Montero y Nelson Bejas, y pidió conocer cómo se resolvieron las designaciones y eventuales vacantes.
El objetivo, según argumentó el club, es determinar la vigencia formal del cuerpo arbitral que intervino y que podría tener participación en la continuidad de la definición.
El planteo tampoco aparece aislado dentro de la historia. Concepción venía manifestando cuestionamientos hacia el arbitraje desde antes de la final y los acontecimientos del lunes terminaron profundizando una relación que ya estaba deteriorada.
La última presentación: jugar bajo protesta
Después de los reclamos particulares llegó el movimiento que terminó de ordenar la estrategia. Concepción presentó este jueves un escrito con carácter de “urgente” y solicitó pronto despacho de las cuestiones que había planteado ante la Liga.
El club dejó asentado que pretende obtener respuestas antes de la reanudación. Sin embargo, también aclaró qué hará si eso no ocurre. Se presentará en La Ciudadela y jugará bajo protesta.
La decisión permite que Concepción cumpla con la programación y evite las consecuencias que podría generar una ausencia, pero al mismo tiempo deja asentado que su participación no implica aceptar las decisiones que viene cuestionando.












