Comenzó el juicio por el crimen de Federico Toledo

Santiago Budini podría ser condenado a 15 años de prisión

Hace 4 Hs

Comenzó el juicio oral y público en contra de Santiago Leonel Budini, el joven de 22 años acusado por la muerte de Federico Toledo (20) y por las lesiones provocadas a Mateo Martí. El Ministerio Público Fiscal solicitó que el imputado sea condenado a 10 años de prisión al considerarlo responsable del delito de homicidio simple con dolo eventual y tentativa de homicidio. La querella adhirió a la acusación fiscal, pero solicitó una pena de 15 años, mientras que la defensa planteó que se trató de un homicidio preterintencional.

El hecho ocurrió durante la madrugada del 20 de septiembre de 2025, frente al local bailable Howard’s, ubicado en avenida Sarmiento al 1200, y fue investigado por la Fiscalía de Homicidios II que dirige Carlos Sale. Según la acusación, cerca de las 6, Budini se encontraba conversando con un grupo de jóvenes entre los que estaban Toledo, de 20 años, y su amigo Martí. En ese contexto, el imputado habría golpeado primero a Martí y luego a Toledo.

De acuerdo con la teoría del caso del MPF, Budini le propinó a Martí golpes de puño que le provocaron una fractura de nariz, una fractura de la pared anterior del seno maxilar derecho y una desviación del tabique nasal. El joven intentó alejarse del lugar para ponerse a salvo, pero, según la acusación, Budini salió detrás de él con la intención de continuar agrediéndolo. Un joven intervino para defender a Martí y finalmente ambos fueron separados por personal de seguridad del boliche. Luego, golpeó en el rostro a Toledo, quien se encontraba desprevenido. El impacto le provocó un traumatismo encefalocraneano grave y desencadenó un paro cardiorrespiratorio central que le causó la muerte en el lugar.

La postura del MPF y la querella

Ayer se desarrolló la primera audiencia del debate, presidido por la jueza Isolina Apás Pérez de Nucci. Durante el alegato de apertura, el auxiliar de fiscal Miguel Fernández dejó planteado cuál será el principal punto de discusión del juicio. Según explicó, no se discutirá quién golpeó a Toledo y a Martí, ya que para las partes esa circunstancia está acreditada. Lo que deberá determinarse, explicó, es qué sabía Budini cuando utilizó la fuerza y qué hizo con ese conocimiento.

La Fiscalía sostiene que el acusado contaba con conocimientos técnicos y entrenamiento en disciplinas de combate, entre ellas boxeo, taekwondo, Artes Marciales Mixtas (MMA) y jiu-jitsu, por lo que considera que conocía la potencialidad lesiva de un golpe de puño dirigido al rostro de una persona desprevenida. Fernández también afirmó que los episodios de violencia de aquella madrugada no tuvieron una razón que los desencadenara. “No hubo ninguna circunstancia que dispare un hecho de violencia. Todo existió en la construcción de Budini”, sostuvo durante su exposición.

Teniendo en cuenta las evidencias que se recolectaron durante los meses de investigación, el MPF acusó a Budini por homicidio simple con dolo eventual en perjuicio de Toledo, en concurso real con homicidio simple en grado de tentativa por las lesiones ocasionadas a Martí y solicitó una pena de 10 años de prisión.

La querella, representada por Florencia Abdala y Camilo Atim, adhirió a la teoría planteada por el MPF, aunque elevaron la pretensión punitiva a 15 años de prisión. Los abogados sostuvieron que no existió una pelea recíproca como quiso instalarse en un primer momento. Según su planteo, Toledo se encontraba tranquilo, con las manos a la altura de los bolsillos e intentando convencer a sus amigos de regresar a sus casas cuando recibió un golpe sorpresivo y certero en el rostro.

Al igual que la Fiscalía, pusieron el foco en los conocimientos técnicos de Budini señalando que conocía la fuerza de sus golpes y sus consecuencias potenciales. “Budini se habría representado la posibilidad de causar la muerte y habría aceptado ese resultado”, indicaron. También señalaron distintas conductas posteriores al golpe como muestras de desprecio por la vida, entre ellas una frase pronunciada mientras intentaban reanimar a Toledo: “Sóplenle el c*** para que reviva”.

La postura de la defensa

El defensor José María Molina, rechazó la acusación por dolo eventual. Su teoría del caso sostiene que Budini nunca buscó, representó ni aceptó la posibilidad de provocar la muerte de Toledo. Por ese motivo, solicitó que el hecho sea encuadrado como homicidio preterintencional.

“Lo que existió fue un único golpe en el marco de una discusión, de una pelea de agresiones dadas, de golpes recibidos, de forcejeos en el marco de un conflicto. El deceso no se produjo en forma directa por la potencia intrínseca de un golpe de puño aplicado en el rostro, sino por un mecanismo biológico indirecto e infortunado que se llama fuerza de cizallamiento por la aceleración y desaceleración bruscas que derivaron en una hemorragia subcraneal”, afirmó.

También cuestionó la descripción de Budini como un experto en artes marciales o un boxeador profesional y afirmó que las federaciones oficiales de taekwondo, MMA y judo informaron que no posee licencias amateur ni profesionales y que su entrenamiento en boxeo fue recreativo, esporádico e intermitente durante cuatro o cinco meses en 2019. Finalmente, la defensa planteó que hubo un altercado grupal, con bromas y provocaciones previas, y que Budini reaccionó ante una agresión iniciada por Martí.

El debate se extendería hasta el 31 de agosto. Durante las próximas jornadas declararán testigos entre los que estarán amigos de Toledo y personas que presenciaron el hecho, personal de seguridad y el propietario de Howard’s, efectivos policiales y peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).

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