La movida tanguera tucumana tiene una cita de honor esta noche, cuando desde las 21 se presente La Adolfina Tango en el Bar Siglo 21 (avenida Mitre esquina Santiago del Estero), con una propuesta de música en vivo a cargo de Rubén Nieva (trompeta), Bernardo Efron (contrabajo), Jesús Canaviri (bandoneón) y Nazareno Lechesi (guitarra), junto a bailarines del estudio de Ramiro Rivas. Tras el show, la orquesta acompañará la apertura de la pista, para disfrutar bailando en una milonga popular.
“Vamos a abrir un tango de la guarda vieja y después temas de la evolución posterior desde 1945. Habrá milongas como las de Pedro Lauren, que era uno de los pocos músicos que no se quedó con la forma originar de tocar, evolucionó en el estudio y creo nuevas formas de interpretar los temas. Junto a él habrá composiciones de Alfredo Gobbi, Julián Paliza y Jorge Caldara, que son de los que fueron más allá en esa época”, adelanta Efron (foto) para LA GACETA.
- ¿Cuál es la situación actual del género en la provincia?
- En estos momentos, el tango se vive en las clases (que hay muchas) y en las prácticas y milongas que se hacen casi todos los días, ya sean en salones o en espacios públicos como la plaza Alberdi. En cuanto a conciertos y actuaciones en salas, son muy ocasionales. Y eventos como el de esta noche, que terminará con una milonga con orquesta en vivo al estilo de la vieja guardia del 1900, no hay, al contrario de lo que sucede en Buenos Aires que mantiene su circuito de milongas y salones intactos.
- ¿Hay una renovación etaria?
- En el tipo de formaciones orquestales como La Adolfina, casi que no. Pero es porque en la provincia no hay una orquesta típicas que circule regularmente. Los músicos que eventualmente lo ejecutan son parte de los cuerpos estables que conocen, de mediana y larga trayectoria. Algunos casos suman músicos de otros géneros como el folclore. Después, en cuanto a bailarines y cantantes, si hay una renovación de los chicos nuevos. Y ojalá cada vez jóvenes refloten el género.
- ¿Hay un estilo norteño de tocar, se sienten influencias del folclore de la región?
- No. El tango es siempre tango y el folclore es folclore. Sobre todo los compositores de tango de la vieja guardia, de 1939 a 1945, que no se han estudiado mucho y que buscaban mantener al género intacto y blindado ante el caos. Por eso se sigue tocando con las partituras originales y sin cambios. Posteriormente, otros autores buscaron llevar el tango a las nuevas generaciones y empiezan a estudiar y poder aggiornar el género, como es el caso de Ástor Piazzolla. Entonces, no hay una manera de tocar norteña. Es el mismo tango en todo el país y en todo el mundo.
- ¿Por qué el tango gusta en las nuevas generaciones?
- Para mí, lo principal surge gracias a la difusión que existe a través de los medios y en la importancia de inculcarlo dentro de las familias. Sigue llamando mucho la atención el “tango bailable” y los shows que se presentan al turista internacional. El tango sigue manteniendo su imagen intacta en el exterior y eso también se refleja en el interior. En Buenos Aires, por ejemplo, existe la academia de Rodolfo Mederos, que forma a jóvenes en los instrumentos que hacen a las orquesta típicas originales. De hecho, hay músicos tucumanos que viajan a tomar clases y vuelven a la provincia. Porque acá, si bien hay muchas clases en baile, en la parte musical hay una falta de academias o formaciones de este tipo
- ¿Falta una enseñanza más formalizada en el norte respecto al tango?
- Y falta de todo, porque no hay escuelas de tango específicamente. Existe la intención de hacer tango con lo que se tiene. Hoy en día es mucho más fácil conseguir las partituras, pero con distintos tipos de formación ya sea musical o instrumental. Porque tango se puede hacer con cualquier instrumento. Los músicos que hoy en día hacen tango en Tucumán vienen con base en otros géneros y eso también lo nutre, pero formación musical específicamente tanguera en Tucumán no existe. No queda otra que viajar a Buenos Aires, donde sí hay.
- ¿Qué aportan las milongas en la vigencia del 2x4?
- Las milongas mantienen vivo al tango como espacios sociales y culturales únicos (con prácticas y reglas propias), para despuntar el vicio de aquellos amantes y conocedores del 2x4 que gustan del baile y el canto. Y también sigue siendo reductos importantes de curiosidad y turismo. La imagen del tango en el mundo atrae miles de visitantes. No por nada, en Buenos Aires existen los tours de milongas para extranjeros que quieren vivirlo desde adentro. En Tucumán, si bien todo es más chiquito, también se vive de manera apasionada y son espacios de práctica constante.
Opciones
Esta última respuesta se enlaza con las otras opciones para vivir a pleno una noche tanguera, como la Milonguita Casa Feliz, que tendrá lugar desde las 22 en Catamarca 1.089, Yerba Buena; o el clásico Tango+Brownie en El Círculo del Magisterio (Las Heras 25).
Además, entre las 17 y las 19, en Estudio C (Córdoba 797) se realizará el cuarto laboratorio de Tango Cuir y Roles Libres, para bailar, explorar y divertirse abriendo el juego a distintas formas de explorar una diferente forma de la danza sin imposiciones ni obligaciones.








