Nueva ley de biocombustibles: la industria aceitera reclama a Milei y advierte por el avance de Brasil
Ciara-CEC reclama que el Congreso nacional apruebe las reformas regulatorias para ampliar progresivamente el uso de bioetanol y biodiésel. “Mientras Brasil construye futuro, nosotros vivimos en el pasado”, afirmó el titular de la cámara.
Resumen para apurados
- Ciara-CEC reclamó hoy al gobierno de Milei en Argentina una nueva ley de biocombustibles para ampliar su uso y no perder competitividad ante los avances de Brasil.
- El pedido surge tras la reglamentación brasileña de combustibles sustentables de aviación. En el Senado argentino avanzan proyectos para aumentar los cortes obligatorios.
- La industria advierte que demorar la norma impedirá captar inversiones y agregar valor a la producción agrícola, relegando a Argentina en la transición energética regional.
La industria aceitera volvió a reclamar al gobierno de Javier Milei una reforma del régimen de biocombustibles y advirtió por el avance de Brasil en la incorporación de combustibles sustentables. La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) pidieron un nuevo marco regulatorio que permita ampliar el uso de bioetanol y biodiésel y acompañar el desarrollo de las cadenas agroindustriales.
El planteo surgió luego de que Brasil reglamentara su programa nacional de Combustible Sustentable de Aviación (SAF), con metas obligatorias de reducción de emisiones para el transporte aéreo y un esquema orientado a ampliar el uso de combustibles sustentables en otros sectores.
Según Ciara-CEC, la diferencia de ritmo entre ambos países comienza a convertirse en una preocupación para la competitividad argentina.
En la entidad sostuvieron que la Argentina necesita actualizar el régimen vigente para generar una mayor demanda interna de materias primas agrícolas y promover inversiones vinculadas con la producción de biocombustibles.
“Brasil avanza en los biocombustibles de aviación civil y de uso marítimo, mientras nuestro país se queda en el banco de suplentes”, señalaron en Ciara-CEC, con referencia a la falta de avances legislativos, consignó el diario "Ámbito".
El reclamo apunta a que una mayor utilización de bioetanol y biodiésel permitiría ampliar el mercado interno para productos derivados del maíz, la caña de azúcar y la soja. A la vez, la industria considera que el desarrollo de estos combustibles puede generar inversiones, empleo calificado y mayor actividad en las economías regionales.
El contraste con Brasil
Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC, fue particularmente crítico con la situación argentina. “Mientras Brasil construye futuro nosotros vivimos en el pasado”, afirmó al referirse al actual esquema regulatorio y al proyecto que se encuentra en debate en el Senado.
El contraste con Brasil es uno de los principales argumentos utilizados por la industria aceitera. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva reglamentó el Programa Nacional de Combustible Sustentable de Aviación (ProBioQAV), previsto en la denominada Ley del Combustible del Futuro.
El programa establece un marco para la producción, certificación, comercialización y utilización del combustible sostenible de aviación (SAF). Además, contempla metas graduales de reducción de emisiones para la aviación doméstica brasileña a partir de 2027, con un objetivo de reducción del 10% para 2037.
Brasil también proyecta una capacidad potencial de producción de unos 2.100 millones de litros anuales de SAF para 2030, una escala que podría consolidar al país como uno de los principales referentes regionales en combustibles sostenibles.
Para Ciara-CEC, el caso brasileño demuestra que la transición energética puede utilizarse como una herramienta de desarrollo productivo y de agregado de valor para las cadenas agroindustriales.
El reclamo por una nueva ley
El sector considera que la discusión sobre los biocombustibles no debería limitarse al mercado energético. Desde la industria sostienen que una política de mayor utilización de estos combustibles permitiría generar una demanda adicional para las materias primas agrícolas y fortalecer el entramado industrial argentino.
El objetivo, según Ciara-CEC, es avanzar hacia un esquema que combine mayor producción, competencia e inversiones, con reglas que permitan desarrollar bioenergías a partir de materias primas agrícolas producidas en el país. “Es el momento de sancionar una Ley en Argentina que genere futuro”, sostuvo Idígoras, en un mensaje dirigido al Congreso nacional para acelerar el tratamiento de la reforma.
La discusión legislativa se da mientras en el Senado avanzan distintos proyectos para reemplazar el actual régimen de biocombustibles. Una de las iniciativas, impulsada por el oficialismo, propone aumentar los cortes obligatorios, avanzar hacia un esquema más desregulado y establecer un período de transición hasta 2031.
De acuerdo con la industria aceitera, la demora tiene un costo: mientras Brasil amplía los usos posibles de los biocombustibles y prepara nuevas inversiones, la Argentina corre el riesgo de perder oportunidades de agregado de valor sobre su producción agroindustrial.








