El frío no frenó la furia de Karma Sudaca

Burritos y Sr. Valdez hicieron el precalentamiento. Más de 1.000 personas aguantaron la baja temperatura y la lluvia en el complejo San Martín. Un rápido cambio de escenarios salvó la fiesta.

AMIGOS. “Manu” (derecha) cantó con los Karma una versión de “De mí”, de Charly García. “El Colorao” Vernieri se lució con la guitarra.
AMIGOS. “Manu” (derecha) cantó con los Karma una versión de “De mí”, de Charly García. “El Colorao” Vernieri se lució con la guitarra.
23 Mayo 2005
El termómetro marcaba unos 8 grados pero la gélida noche empezó a calentarse desde temprano. A las 6 de la mañana del sábado, el complejo del club San Martín parecía ya una caldera a punto de estallar, luego de un recital de más de dos horas y media de Karma Sudaca, en la Gira Interior que lleva a la banda por varias ciudades de la provincia.
La lluvia y el frío hacían temer la suspensión del primer concierto grande que se realizaba en Tucumán en casi dos meses. El enorme escenario, con sus columnas de iluminación, estaba listo en las canchas del complejo, pero todo debió resolverse a las apuradas. Las bandas actuaron en una terraza que da a un patio interno, y el descanso de la escalera sirvió de tarima para que cantantes y violeros se lucieran ante las aproximadamente 1.000 personas, que desafiaron las malas condiciones climáticas.
"Fue impresionante; a la gente no le importó nada... Es increíble, porque se levantó y nosotros también...", dijo "Cacho" Palomino, el batero de Karma. Estaba eufórico cuando terminó el show, con los brazos amortiguados de tanto darles a los parches.

Los invitados
Antes había actuado La Mancha de Rolando. La banda llegada desde Buenos Aires brindó, durante una hora y 20 minutos, un show furioso y muy bien cuidado. "Yo nunca digo que un show está bueno si no es cierto, y este estuvo buenísimo... Tucumán es un punto fuerte del rock, y hoy quedó demostrado", aseguró "Carlitos", el bajista del grupo.
La banda arrancó con "La planta" y los tucumanos, sudados y en mangas cortas a pesar del frío, respondieron muy bien. El cierre, a puro rock and roll, fue con "Calavera", y fueron muchos los que se quedaron con las ganas de un poco más.
El ambiente había empezado a caldearse a las 23.40 del viernes, cuando Burritos subió al escenario con Darío "Ruso" Souza al frente, en su versión más glamorosa (boa de plumas negras, brillos y otros chiches). Durante media hora la banda invitada recorrió su demo "Barro" e hizo algunas cositas novedosas.
Lo mismo ocurrió poco después con Sr. Valdez y su visión particular del ska, del reggae y del rock, unificado en acordes tan armoniosos como fiesteros.

"Se armó la gorda"
Karma empezó su show con "Mirando el mar (Shut up Catalina)", del disco "El Títere". Marcelo Papetti, el tecladista de Harakiri, fue el invitado especial. Y se desató la locura. Abajo, y también arriba del escenario, porque "Tony" Molteni, "El Colorao" Vernieri, "Cacho" y "Calavera" Maidana hicieron de las suyas.
En dos ocasiones Tony voló sobre el público desde el descanso de la escalera. La lista de temas se perdió en algún momento, y terminaron tocando 26 temas, en los que no se privaron de nada. "La secta", una de las perlitas que no suelen hacer en vivo, desató el delirio del público. En el medio estuvo "De mí", de Charly García, con "Manu", de La Mancha, a dúo con Tony.
Luego de haber hecho "Tarquino, traición al amanecer" con "Franchi", el violero de La Mancha, Karma cerró su show con el tema "Camaleón". Y la gente siguió pidiendo bises mientras recobraba la conciencia sobre el frío que hacía a esa hora, en el descampado complejo.

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