Resumen para apurados
- Un niño de tres años recibió el alta este viernes en Tucumán tras permanecer internado una semana al caer en una boca de tormenta sin tapa en Villa Luján.
- El 31 de julio, el menor cayó al pozo al esquivar barro. Tras ingresar líquido a sus pulmones, estuvo internado bajo observación por riesgo de neumonía.
- La familia exige respuestas a la SAT y al Municipio por las condiciones del lugar, reabriendo el debate sobre el mantenimiento de la infraestructura urbana.
El niño de tres años que cayó en una boca de tormenta sin tapa en Villa Luján recibió este viernes el alta médica del Hospital del Niño Jesús, donde permanecía internado desde el accidente ocurrido el 31 de julio.
La institución informó que el pequeño pudo regresar a su casa después de recibir la atención correspondiente. “Se encuentra en buen estado de salud, luego de recibir la atención médica adecuada, y pudo regresar a su hogar”, comunicó el hospital.
La noticia llevó tranquilidad a la familia de J., que durante los últimos días había expresado su preocupación por la evolución del niño. Tras la caída, los médicos habían detectado el ingreso de líquido a su organismo y habían advertido sobre el riesgo de una posible neumonía.
El accidente ocurrió el viernes 31 de julio, alrededor de las 18.40, cuando J. caminaba junto a su madre, su tía y sus dos hermanos hacia la plaza de Villa Luján.
Según relató Micaela, tía del menor, habían decidido circular por el pasaje Miguel Cané porque sobre avenida Ejército del Norte también había desbordes cloacales. J. iba tomado de su mano cuando, antes de llegar a Saavedra, pisó barro y cayó dentro de una boca de tormenta sin tapa.
“Yo no lo logré ver y se me soltó de la mano al hundirse completamente”, relató Micaela en diálogo con LA GACETA.
La mujer intentó sacarlo de inmediato, pero aseguró que el líquido volvió a absorber al pequeño antes de que finalmente pudiera rescatarlo.
El reclamo de la familia
La familia había manifestado su preocupación por el riesgo de que desarrollara una neumonía. “J. no está fuera de peligro”, había remarcado Micaela mientras el pequeño continuaba internado.
La familia también reclamó justicia y pidió respuestas a la SAT y a la Municipalidad por las condiciones del lugar donde ocurrió el accidente. Hoy, una semana después de la caída, la institución médica confirmó que el niño se encontraba en buen estado de salud y que pudo volver a su hogar.












