San Martín volvió a tropezar en Mataderos: jugó con uno menos y dejó escapar un partido que tenía controlado

El equipo de Orfila cayó 2 1 frente a Nueva Chicago tras la expulsión de Briñone. Mauro Verón marcó el empate parcial, pero Pérez sentenció el resultado en el tramo final.

DESAZÓN. Los futbolistas de San Martín se retiraron cabizbajos rumbo al vestuario tras una derrota que duele por cómo se desarrolló el partido.
DESAZÓN. Los futbolistas de San Martín se retiraron cabizbajos rumbo al vestuario tras una derrota que duele por cómo se desarrolló el partido. Foto de Matías Napoli Escalero/Especial para LA GACETA.

Resumen para apurados

  • San Martín cayó 2-1 ante Nueva Chicago en Mataderos tras jugar con diez hombres por la expulsión de Santiago Briñone y sufrir un gol decisivo sobre el final.
  • El equipo tucumano dominaba el trámite e igualó mediante Mauro Verón, pero la tarjeta roja a los 62 minutos descompensó al visitante y facilitó el triunfo local.
  • Con este resultado, San Martín suma tres partidos sin ganar y dos derrotas consecutivas, lo que frena su envión e impacta en sus aspiraciones en la Primera Nacional.
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Era una tarde para embolsar tres puntos, pero por errores propios se quedó con las manos vacías. Ante un Nueva Chicago limitado, San Martín prolongó su sufrimiento en Mataderos y sufrió su segunda derrota consecutiva al caer por 2 a 1.

La bisagra del partido fue la expulsión de Santiago Briñone, apenas pasada la hora de juego. Hasta ese momento, el conjunto dirigido por Alejandro Orfila había sido superior y había hecho méritos para irse al descanso en ventaja. Sin embargo, la inferioridad numérica modificó por completo el desarrollo y terminó pagando caro una desatención defensiva sobre el final.

La disputa del encuentro estuvo en duda hasta pocas horas antes del inicio por las intensas lluvias caídas sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires. Sin embargo, el campo del estadio República de Mataderos respondió bien y el partido pudo desarrollarse con normalidad, más allá de algunos sectores anegados.

Desde el comienzo quedó expuesta una defensa local con muchas dificultades para salir jugando. San Martín presionó alto, recuperó rápido la pelota y generó situaciones claras antes de los diez minutos. El arquero Luciano Jachfe comenzó a convertirse en la figura de Nueva Chicago mucho antes de que terminara la primera etapa.

Orfila realizó las modificaciones esperadas: el regreso de Víctor Salazar tras cumplir la suspensión y el ingreso de Mauro Verón por Diego Diellos, ausente por acumulación de tarjetas.

Con Gabriel Carabajal manejando los tiempos y Álvaro Véliez y Bruno Cabrera muy participativos por las bandas, el "Santo" encontró espacios y dominó el desarrollo. Sin embargo, cuando parecía estar más cerca de abrir el marcador, un error en la salida permitió que Thiago Ocampo eludiera a Nahuel Manganelli y definiera desde un ángulo cerrado para el 1 a 0.

La reacción no tardó en llegar. Una buena combinación por la izquierda terminó con la asistencia de Véliez para Verón, que dejó atrás las chances desperdiciadas y definió cruzado para establecer un merecido empate.

San Martín continuó siendo superior. Incluso, desde las tribunas comenzaron los reclamos hacia los futbolistas de Nueva Chicago por la falta de actitud. En realidad, al equipo de Germán Lanaro le faltaba juego para sostener el ritmo que imponía la visita.

La expulsión cambió todo

El complemento comenzó con los mismos protagonistas, aunque el partido cambió rápidamente. San Martín perdió claridad, dejó de generar peligro y el local empezó a adelantarse algunos metros. Aun así, Nueva Chicago seguía sin encontrar los caminos.

Todo cambió a los 62 minutos. Briñone llegó tarde a una dividida y vio la tarjeta roja. Con un hombre menos, el "Santo" resignó protagonismo y comenzó a defender un empate que hasta ese momento parecía un resultado insuficiente.

Orfila buscó renovar el mediocampo y refrescar el equipo, pero los cambios no lograron modificar la tendencia. Y cuando el encuentro entraba en su tramo decisivo, una desatención en un tiro de esquina permitió que Simón Pérez apareciera en el primer palo para convertir el 2 a 1.

San Martín fue por el empate en los minutos finales e incluso reclamó una mano dentro del área que Gabriel Gutiérrez decidió no sancionar. No alcanzó.

Lo que parecía una tarde ideal para reencontrarse con el triunfo terminó siendo otra frustración. El "Santo" acumula tres partidos sin ganar, dos derrotas consecutivas y empieza a perder parte del envión que había conseguido en el comienzo del ciclo de Orfila.

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