Resumen para apurados
- Matías Balardini defendió el decreto de descentralización del Tribunal de Faltas de San Miguel de Tucumán, tras un dictamen fiscal que lo tildó de inconstitucional.
- La polémica surgió por una denuncia del exjuez Gerardo Poliche. La Fiscalía sostiene que reorganizar el tribunal era facultad del Concejo y no de la intendenta Chahla.
- La Justicia deberá resolver la validez del decreto, sentando un precedente sobre los límites entre el control ejecutivo municipal y la autonomía de los tribunales locales.
Tras el dictamen fiscal que considera inconstitucional la medida de descentralización del Tribunal Municipal de Faltas (TMF) ordenada por la Intendencia, el director administrativo del órgano, Matías Balardini, se pronunció en defensa del decreto y aseguró que el propósito de la disposición no fue quitarle potestades jurisdiccionales a los jueces, sino eficientizar el control administrativo de las infracciones registradas en San Miguel de Tucumán.
Tras una denuncia presentada por el ex presidente del Tribunal, Gerardo Augusto Poliche, la Fiscalía de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, a través de Juana Inés Hael, consideró que la disposición controvertida (dictada el año pasado) quebranta garantías constitucionales alegando que la medida que ordenó la reubicación del Juzgado de Faltas por secciones correspondía a una atribución expresa del Concejo Deliberante.
Fue así que el director administrativo del Tribunal, funcionario de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, explicó que las modificaciones impuestas por la intendenta, Rossana Chahla, no interfieren en la actividad profesional del órgano. “La administración municipal no modificó el funcionamiento del Tribunal ni les quitamos la potestad jurisdiccional a los jueces; yo como director administrativo no intervengo en las causas, no firmo una sentencia. Sino simplemente se buscó tener el control administrativo del Tribunal”, dijo Balardini.
Además, el funcionario remarcó que el municipio ordenó la descentralización con la intención de “hacer amigable la gestión al vecino”. Y desarrolló: “lo único que se buscó fue que el Tribunal de Faltas salga y se acerque al vecino. Todos en algún momento, como contribuyentes, fuimos a hacer algún trámite y sabemos que resulta tedioso;vas a buscar un libre deuda y tenías que pedirlo y volver a las 24 horas, o a veces perder toda tu mañana. Y lo mismo con una infracción de tránsito, por ejemplo”. Con ese análisis, la Municipalidad se planteó -sostuvo Balardini- “¿por qué el juez de Faltas no sale al lugar donde están las infracciones?”.
Asimismo, el director administrativo del Tribunal aclaró que “el juez de Faltas en realidad es un director de repartición”. “En la Ley Orgánica de Municipalidades dice claramente que el Departamento Ejecutivo es quien debe reglamentar el funcionamiento de las oficinas públicas. Acá el error es considerar que existe un poder judicial municipal independiente. Son independientes al momento de dictar la sentencia, eso es jurisdiccional del director de repartición, pero de ninguna manera el juez es independiente como si fuera un órgano aparte del Departamento Ejecutivo”, analizó.
Por último, Balardini destacó el trabajo cotidiano en el órgano municipal. “El Tribunal de Faltas no es solamente un juez, sino que tiene casi 90 personas que trabajan cotidianamente para que el Tribunal funcione, y si hay algo que es valioso de la administración pública municipal es su personal. Estoy agradecido a a su esfuerzo diario porque muchas veces la gente llega enojada, de mal humor por lo que tiene que pagar y en el Tribunal es bien recibida, con una sonrisa, con educación y con respeto”, resaltó.







