Préstamos al 700% anual: choferes de aplicaciones revelan cómo se endeudan para reparar sus autos
Conductores de aplicaciones aseguran que la falta de acceso al crédito bancario los obliga a recurrir a fintechs, prestamistas particulares e incluso préstamos informales para mantener los vehículos con los que trabajan.
Resumen para apurados
- En Argentina, choferes de apps como Uber toman préstamos con tasas de hasta 700% anual para reparar sus autos debido al alto costo de mantenimiento y la falta de crédito formal.
- ACCAURA denunció que, al vivir al día, las averías impiden trabajar. Sin acceso a bancos, los conductores acuden a fintechs y prestamistas informales para repuestos y cubiertas.
- Esta situación crea un círculo de endeudamiento perpetuo que profundiza la precarización laboral de choferes y repartidores, atrapándolos en una espiral de dependencia económica.
Los trabajadores de plataformas de transporte como Uber y DiDi advirtieron que el creciente costo de mantenimiento de los vehículos y las dificultades para acceder a créditos bancarios están empujando a muchos conductores a tomar préstamos con tasas de interés de hasta 700% anual para poder seguir trabajando.
La denuncia fue realizada por la Asociación Civil Conductores de Aplicaciones Unidos de la República Argentina (ACCAURA), que aseguró que el endeudamiento se convirtió en una de las principales consecuencias de la precarización laboral que, según sostienen, afecta al sector.
"Muchos viven al día y no pueden ahorrar"
El referente de ACCAURA, Pablo Alejandro León, afirmó que los choferes deben afrontar por cuenta propia todos los costos vinculados a la actividad, como combustible, seguros, mantenimiento, reparaciones mecánicas y renovación de cubiertas.
Según explicó, la mayoría utiliza los ingresos diarios para cubrir gastos básicos y no logra generar un fondo para enfrentar imprevistos.
"La mayoría de los conductores vive al día. Lo que recauda lo usa para subsistir. Cuando aparece una reparación, muchos no tienen otra salida que pedir prestado", sostuvo.
Desde la organización remarcan que una avería mecánica puede significar la imposibilidad de seguir trabajando hasta conseguir el dinero necesario para reparar el vehículo.
Préstamos para arreglar el auto y seguir trabajando
León aseguró que los conductores no suelen solicitar créditos para comprar un automóvil, sino para reparar el que ya utilizan diariamente.
Entre los gastos más frecuentes mencionó:
Cambio de cubiertas.
Reparaciones de motor.
Problemas mecánicos.
Mantenimiento preventivo.
Repuestos.
"La pregunta '¿quién da préstamo?' se volvió una postal repetida en los grupos de conductores", afirmó el dirigente.
Denuncian tasas de hasta 700% anual
Según ACCAURA, al quedar fuera del sistema financiero tradicional muchos trabajadores recurren a billeteras virtuales, fintechs, casas de préstamos o prestamistas particulares, donde las tasas de interés pueden superar el 400% anual y, en algunos casos, llegar al 700%.
La asociación advierte que este mecanismo genera un círculo difícil de romper: el conductor toma un préstamo para reparar el auto, vuelve a trabajar para pagarlo y, al mismo tiempo, debe seguir afrontando los costos diarios de la actividad.
"El trabajador no pide dinero para invertir o crecer. Pide plata para arreglar el auto y poder volver a salir a trabajar", señaló León.
También alertan sobre préstamos informales
Desde la organización indicaron que algunos conductores, ante la falta de alternativas, recurren a prestamistas informales.
En ese contexto, León afirmó que, en los casos más extremos, "terminan pidiendo un préstamo al tranza del barrio", una situación que, según denuncian, expone a los trabajadores a condiciones aún más riesgosas y mecanismos de cobro fuera del sistema financiero formal.
Una problemática que también afecta a repartidores
ACCAURA sostiene que esta situación también alcanza a quienes trabajan para plataformas de reparto, ya que deben asumir con recursos propios todos los costos operativos mientras dependen del funcionamiento de las aplicaciones para generar ingresos.
Los representantes de los conductores cuestionan además que el acceso a determinados créditos pueda estar condicionado por variables asociadas a las propias plataformas, como la calificación del trabajador, la cantidad de horas conectado o la aceptación de viajes.
Para la organización, este esquema termina generando un ciclo de dependencia económica.
"Es una versión digital de un mecanismo muy antiguo: trabajar para pagarle a quien te mantiene endeudado", concluyeron desde ACCAURA.







