Natación sufrió, reaccionó y eliminó a Universitario del Torneo del Interior B
El último campeón del Anual Tucumano venció 33-25 a Universitario, revirtió un partido que comenzó cuesta arriba y avanzó a las semifinales del Torneo del Interior B. Ahora enfrentará a Sociedad Sportiva en busca de un lugar en la final.
Resumen para apurados
- Natación y Gimnasia venció hoy 33-25 a Universitario en Tucumán por el Torneo del Interior B de rugby, tras dar vuelta el resultado con una destacada reacción.
- Universitario ganaba 18-13 al descanso, pero el campeón tucumano reaccionó en el segundo tiempo con paciencia y eficacia en momentos decisivos.
- El próximo 1 de agosto, Natación recibirá a Sociedad Sportiva en busca de la final, consolidándose como firme candidato al título.
Natación y Gimnasia tiene una virtud que suele distinguir a los equipos campeones: sabe sufrir. No necesita que todo salga perfecto para ganar. Puede verse abajo en el marcador, atravesar pasajes incómodos o jugar lejos de su mejor versión sin perder la calma. Confía en su sistema, espera el momento indicado y, cuando encuentra una oportunidad, suele inclinar la balanza a su favor. Eso volvió a quedar en evidencia en la victoria por 33-25 sobre Universitario, que le permitió meterse en las semifinales del Torneo del Interior B. No por nada es el último campeón del Anual Tucumano.
Los "Blancos" volvieron a demostrar que son un equipo que entiende cómo se juegan los partidos de eliminación directa. En este tipo de encuentros no siempre alcanza con imponer condiciones desde el comienzo. También hace falta paciencia, carácter y la capacidad de sostener un plan cuando el desarrollo no acompaña. Natación tuvo todo eso.
Universitario fue el que arrancó mejor. Martín Arregui abrió el marcador con un penal y, aunque Máximo Ledesma respondió rápidamente para igualar las acciones, la "Serpiente" nunca dejó de proponer. El intercambio de penales mantuvo el partido equilibrado durante buena parte del primer tiempo, hasta que Ignacio Lazarte encontró un espacio para apoyar el primer try de Natación y darle una ventaja que parecía marcar el rumbo del encuentro.
Sin embargo, Universitario reaccionó con personalidad. Empezó a mover la pelota con mayor velocidad, encontró espacios en la defensa rival y golpeó dos veces antes del descanso gracias a los tries de Martín Fierro y Tomás Vanni. De golpe, el conjunto visitante pasó a dominar el marcador y se fue al entretiempo arriba por 18-13.
Era un escenario incómodo para cualquiera. Pero no para Natación. Lejos de apresurarse, el equipo dirigido por Cristian Fernández volvió a confiar en aquello que lo llevó a ser campeón del Anual Tucumano. Ajustó algunos detalles, recuperó el control territorial y comenzó a inclinar el desarrollo desde la paciencia. Sin necesidad de desesperarse, fue desgastando a Universitario hasta encontrar los espacios que en la primera etapa parecían cerrados.
A medida que avanzaron los minutos, el partido empezó a jugarse como más le convenía al local. Natación recuperó protagonismo, volvió a hacerse fuerte en los momentos decisivos y transformó la presión en oportunidades. Cada avance tuvo un propósito y cada decisión respondió a un plan que nunca abandonó, incluso cuando estuvo abajo en el marcador.
Todo comenzó con el try de Mariano Perondi, que volvió a meter a los "Blancos" en partido. Luego llegó la conquista de Damián Juárez Luna para terminar de inclinar la balanza, mientras que la precisión de Máximo Ledesma frente a los palos terminó de marcar la diferencia. Universitario no bajó los brazos y respondió con un try de Patricio Hernández para mantenerse con vida, pero el empuje final no alcanzó para revertir la historia y el 33-25 terminó sellando la clasificación del conjunto "blanco".
Universitario vendió cara la derrota y obligó al campeón a jugar al límite de sus posibilidades. Pero justamente ahí apareció una de las principales fortalezas de Natación: la tranquilidad para competir bajo presión. Cuando muchos equipos se apresuran, los "Blancos" parecen sentirse más cómodos. Cuando el margen de error desaparece, encuentran respuestas.
El 33-25 final significó mucho más que una clasificación. Confirmó que Natación sigue teniendo esa personalidad que distingue a los equipos acostumbrados a pelear cosas importantes. Porque puede sufrir, equivocarse e incluso verse superado durante algunos pasajes del partido, pero rara vez pierde la convicción.
Ahora llegará un desafío todavía mayor. El próximo 1 de agosto, Natación y Gimnasia recibirá a Sociedad Sportiva por una de las semifinales del Torneo del Interior B.
Si algo dejó este triunfo es una certeza: Natación sigue siendo un rival al que nadie puede dar por vencido antes del pitazo final. Y en instancias decisivas, esa capacidad para sufrir, resistir y golpear en el momento justo suele ser una virtud tan valiosa como cualquier try. No por nada continúa siendo uno de los grandes candidatos a pelear por el título.












