“El maíz en la provincia tiene ya un avance cercano a un 50% -según la zona de que se trate-, con resultados más que satisfactorios debido a cómo se presentó el otoño en la región”, señaló el asesor y ex técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) Daniel Gamboa.
Añadió que al hablar con varios productores, y de acuerdo a lo que se pudo observar, consideró que la trilla debe seguir siendo realizada de manera cuidadosa, para no tirar por atrás granos y por el cabezal espigas. “Hay que tomarse el trabajo de tener trilladoras bien reguladas, de acuerdo al estado final del cultivo. Esto es muy importante; sobre todo para evitar el problema de los maíces guachos o espontáneos, que nacerán en la próxima gruesa”, puntualizó.
Consideró importante comentar que la trilla avanza; que, en general, se están logrando maíces de buena calidad, y que los productores estiman rendimientos de entre 6.000 y 7.000 kilos por hectárea.
“Sorprende ver la calidad de los granos logrados. Sobre todo, en un año en el cual no hubo buena insolación, y que hubo alta humedad relativa debido a la gran cantidad de días que llovió durante el otoño”, indicó Gamboa.
El especialista contó que antes de trillar maíz muchos productores sembraron al voleo semillas de brachiaria, para lograr una cobertura verde importante posterior a la cosecha, que le permita combatir con más eficiencia las malezas y ahorrar en herbicidas.
“Para los que todavía no trillaron el maíz, creo que este año vino bien para probar esta técnica, que está dando resultado en lotes que ya hicieron esta experiencia”, dijo.
Estimó que si la trilla avanza como corresponde y no se corta por el mal clima se podría avanzar mucho y terminar en los próximos 10 o 15 días. Pero advirtió que dependerá de cómo se comporte el clima.
En cuanto a la chicharrita del maíz, que tantos problemas causó en campañas pasadas, Gamboa señaló que este año el problema se dio, en su mayoría, en maíces sembrados tardíamente y en ciertas zonas. “Este problema se minimizó cuando la siembra tardía fue realizada con maíces de sangre tropical”, precisó.
Dijo, además, que un número importante de productores trabajó mucho en mejorar sus caminos internos, para lograr tener una trilla más tranquila, relacionado al estado de caminos y rutas. “Los que aún no arrancaron deberán abocarse a solucionar este problema del mal estado de caminos y rutas deterioradas, que se repite campaña tras campaña”, alertó.
Consideró que las heladas podrían ayudar al secado. Pero recomendó que no se espere demasiado, porque a veces estas quitan kilos y aumentan las dificultades en cosecha. “El efecto del frío deja muy lábil la inserción de la espiga a la planta y en la trilla suelen ser lanzadas fueras del cabezal de trilla al golpe del molino”, explicó.
También aconsejó que se trate de tener muy en cuenta los ajustes de la logística y transporte, debido a la gran demanda que actualmente existe.
Finalmente, afirmó que resulta necesario estar bien asesorado en cómo avanzar en la actual trilla y, sobre todo, en todos los aspectos técnicos necesarios que tiene el productor sobre el cultivo de maíz.
Además, recordó que es necesario conocer los resultados de los ensayos de macroparcelas que llegaron adelantes las instituciones de investigación como la Eeaoc y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Respecto del trigo, dijo que hay una gran variabilidad de lotes debido a la gran ventana de siembra que hubo a raíz de las lluvias y de la finalización de la trilla de soja. “El productor debe aumentar los controles sobre el cultivo -en especial, en los trigos más jóvenes-, para evitar problemas de enfermedades fúngicas en hojas o la aparición grande de pulgones”, dijo.








