Las vacaciones de invierno exponen oportunidades desiguales. En las grandes ciudades argentinas, uno de cada cinco niños de hogares de menor nivel socioeconómico no tiene acceso a espacios verdes. Entre las familias de mayores ingresos, la situación afecta a uno de cada 25. Así, la falta de plazas y parques resulta cinco veces más frecuente entre los sectores más desfavorecidos.
El dato surge del Índice NIDO, una herramienta elaborada por la Fundación Bunge y Born para analizar cómo se distribuyen en el territorio argentino las oportunidades para el desarrollo infantil temprano. El relevamiento comprende a niños de hasta cinco años y combina cuatro dimensiones: salud, educación, espacios verdes y contexto socioeconómico.
La propuesta parte de una premisa: las desigualdades durante la primera infancia no se explican solo por los ingresos familiares. También influyen el barrio y la ciudad, la distancia hasta una escuela o un centro de salud y la posibilidad de contar con una plaza cercana.
El entorno
La incorporación de los espacios verdes constituye uno de los aspectos novedosos de la medición. La cercanía a plazas, parques y otros lugares públicos abiertos favorece el juego, la actividad física, la exploración y el bienestar emocional durante una etapa decisiva. Sin embargo, esas oportunidades no se distribuyen de manera equitativa.
El índice llega hasta los radios censales, que agrupan unas pocas manzanas y que utiliza el Indec para relevar a la población. De este modo, permite detectar diferencias entre barrios cercanos de una misma ciudad y orientar recursos hacia las zonas con mayores necesidades.
A partir de las cuatro dimensiones, NIDO elaboró un ranking de ciudades de más de 100.000 habitantes. La Ciudad de Buenos Aires ocupa el primer lugar, con 59,33 puntos sobre un valor ideal de 100.
Ninguna ciudad alcanza los 60 puntos, por lo que incluso las mejor ubicadas mantienen déficits importantes. En educación, el índice contempla la proximidad de establecimientos estatales y la asistencia a espacios educativos y de cuidado. Según datos de 2022, el 43,5% de los niños de entre cero y cinco años no asistía a instituciones de nivel inicial.
Las brechas también aparecen en salud. En 240 localidades del país es necesario viajar más de dos horas en auto para llegar al hospital público más cercano.
“La verdadera banca de inversión es la educación”, sostuvo Gerardo della Paolera, director ejecutivo de la fundación. Además, afirmó: “Mientras que siete de cada 10 niños en Argentina viven en situación de pobreza, ocuparse e invertir en este período resulta una prioridad ineludible”.
“Queremos enriquecer el debate sobre cuáles son las oportunidades para el desarrollo infantil que otorgan las distintas localidades”, planteó Julio Ichazo, coordinador del proyecto.











