PUESTA EN VALOR. Coletti propuso un sistema de premios y plusvalías para concretar propuestas en zonas como la plaza de Villa Luján. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
Resumen para apurados
- El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán debate reformar el Código de Planeamiento Urbano para revalorizar barrios y plazas y atraer inversiones inmobiliarias y comerciales.
- Constructoras e inmobiliarias señalan un éxodo hacia las periferias por falta de seguridad e infraestructura. Proponen potenciar espacios verdes e incentivos para desarrolladores.
- Se prevén audiencias mensuales para presentar un anteproyecto antes de fin de año. La meta es transformar la capital en una ciudad inteligente con visión metropolitana y ambiental.
El sector de la construcción participó de un foro de debate en el Concejo Deliberante, en el marco de la elaboración del proyecto para reformar el Código de Planeamiento Urbano (CPU) de San Miguel de Tucumán. La Cámara de Empresas de la Construcción Privada de Tucumán (Cecoprit) y el Colegio de Corredores Inmobiliarios diagnosticaron una ciudad que perdió sitios de demanda e inversión (habitacional y comercial) y propusieron, para revertirlo, la revalorización de barrios y de espacios verdes.
El concejal que preside la comisión especial, Facundo Vargas Aignasse, celebró que el encuentro permitió un balance interesante que servirá a la elaboración del Código. “Estamos en la etapa más extensa con las audiencias públicas, esperamos dos por mes hasta llegar a un nuevo anteproyecto presentado en el recinto antes de fin de año”, aseguró.
En tanto, Luis Lobo Chaklian, en representación de la Municipalidad capitalina, valoró la decisión política de los actores involucrados y apostó por una amplia participación. “Queremos audiencias con intercambios, con debates, buscando dar lugar a un nuevo Código con visión metropolitana, con perspectiva medioambiental, contemplando nuevas centralidades, el respeto al patrimonio y tener una ciudad inteligente, basada en datos”, resaltó.
La primera exposición estuvo a cargo del presidente del Cecoprit, Ezequiel Coletti, y de la secretaria general Pilar Navarro. El primero comentó que hubo un éxodo general que se apartó de la Capital y empezó a migrar hacia el oeste norte y sur (hacia Los Nogales, Tafí Viejo, Yerba Buena, entre otros) y planteó que es necesario que San Miguel de Tucumán vuelva a ser “el lugar elegido”. Para ello, el arquitecto propuso potenciar la identidad de los barrios y generar unas nuevas, de modo que la inversión no sea tan grande, pero que aún así se vuelva un atractivo comercial y habitacional para los ciudadanos.
Navarro introdujo el tema de los espacios verdes. La arquitecta destacó que un buen espacio público vuelve más atractiva a una ciudad, y por lo tanto, más elegida por los vecinos de la zona. “Nosotros queremos proyectos al frente de los parques y de las plazas, pero muchas veces esos lugares no son seguros”, consideró.
Coletti propuso un sistema de premios y plusvalías para concretar dichas propuestas. “¿Por qué, por ejemplo, una empresa querría ir a desarrollar algo en Villa Luján? El Código tiene que llevar a las empresas a que quieran invertir ahí; también a la gente, al comerciante. Tiene que haber un buen balance entre lo que es la planilla de usos y la de edificación”, aseveró.
Identificación
A su turno, Romina Gordillo, presidenta del Colegio de Corredores Inmobiliarios, partió de un análisis de identificación de las zonas de mayor demanda. Dijo que las mayores concurrencias se concentran en barrio Norte, barrio Sur y algunas zonas cercanas a la avenida Mate de Luna.
“De ahí vemos con preocupación cómo se hunde la demanda, por ejemplo, a 100 metros de la plaza Urquiza. ¿Por qué alrededor de la plaza tenemos los edificios más caros de Tucumán, y a 100 metros esta demanda se hunde un 60% junto a los valores de los inmuebles?”, planteó Gordillo. Y manifestó que lo mismo sucede hacia el norte de la avenida Sarmiento y hacia el sur de la avenida Roca.
Las razones serían -remarcó- esencialmente tres: falta de seguridad, falta de infraestructura y falta de iluminación. “Somos unos convencidos, como decían en Cecoprit, de que no necesitamos ampliar mucho más las zonas habitables o comerciales, sino darles otros dinamismos a las ya existentes”, subrayó Gordillo.
La comisión especial para el Estudio, Evaluación y Reforma del Actual Código de Planeamiento Urbano está conformada por los concejales Vargas Aignasse, Gonzalo Carrillo Leito, Emiliano Vargas Aignasse, Gustavo Cobos, Ramiro Ortega, Carlos Ale, Federico Romano Norri, Leandro Argañaraz, Gastón Gómez, Cristian Abel y los funcionarios municipales Lobo Chaklian, María Guadalupe Rearte, Marcelo Daniel Beccari y Mónica Gladys Alicia Ailan. También participaron los concejales Carlos Ale y Alfredo Terán de Zavalía.









