Recuerdos fotográficos: el tucumano Ernesto Padilla, “gobernador ad honorem” de Jujuy

En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.

Recuerdos fotográficos: el tucumano Ernesto Padilla, “gobernador ad honorem” de Jujuy

En el corazón de Humahuaca, junto al pequeño Cabildo y a 300 metros al este del monumento a los Héroes de la Independencia, se encuentra un busto del ex gobernador tucumano Ernesto Padilla (1873-1951). Él fue el gestor del enorme grupo escultórico que llevó a cabo el artista Ernesto Soto Avendaño en el cerro Santa Bárbara humahuaqueño.

La calle junto a la plaza donde está el busto se llama Ernesto Padilla. En la segunda foto, en la inauguración del busto en octubre de 1963, se encuentran Roberto Pomares, intervcentor federal en Jujuy; Alberto Gordillo Gómez, interventor federal en Tucumán, y Ernesto Padilla (hijo).

Recuerdos fotográficos: el tucumano Ernesto Padilla, “gobernador ad honorem” de Jujuy

Según cuenta Carlos Páez de la Torre (h) en “Gobernador honoris causa” (LA GACETA, 15/06/1996), Padilla, que desde su tarea como legislador nacional impulsó muchas obras de reafirmación tradicional en el norte, “estaba embrujado” por Jujuy desde que había ido a veranear por primera vez a Maimará, en 1925. Volvió todos los años, durante un cuarto de siglo. En su libro Motivos de la selva y de la montaña, el ex gobernador de Jujuy Benjamín Villafañe enumera la acción de Padilla: “el Monumento al Himno y a los Ejércitos Libertadores, de Soto Avendaño; las columnas reordatorias de los 138 combates de la Guerra de la Independencia; la restauración del Cabildo de la plaza de Humahuaca; la restauración de todos los templos de Tumbaya al norte; la hermosa obra de la usina hidroeléctrica en la Garganta del Diablo”. También gestionó obras menores, como el monolito del Trópico de Capricornio, junto a la ruta 9 en Huacalera. Padilla no estuvo presente en 1950, cuando se inauguró el monumento a la Independencia, pero recibió una nota de profundo agradecimiento de 97 humahuaqueños.

Villafañe, durante su gobernación (1924-1927), invitó a Padilla a Jujuy, donde, le decía, “será investido del cargo de gobernador honoris causa, en agradecimiento de su colaboración, tan humanitaria como inteligente”.

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