LA GACETA, en Atlanta: cómo se prepara la ciudad para recibir la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra

La llegada de los hinchas, el elevado costo de seguir a la Selección y las curiosidades de una experiencia que va mucho más allá de los 90 minutos.

Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Argentina e Inglaterra definirán en Atlanta el pase a la final del Mundial 2026 en las próximas horas, atrayendo a miles de hinchas en medio de una gran expectativa.
  • La logística en EE. UU., marcada por largas distancias y altos costos de pasajes y entradas, obliga a los hinchas a llegar sobre la hora, a diferencia de mundiales previos.
  • Este clásico definirá al finalista del torneo, consolidando la histórica rivalidad deportiva y evaluando la capacidad de Atlanta como sede logística de grandes eventos.
Resumen generado con IA

A poco más de 24 horas de una de las semifinales más esperadas del Mundial 2026, Atlanta comienza a transformarse. Todavía no hay multitudes ni banderas copando las calles del centro, pero el movimiento empieza a crecer con el correr de las horas. La ciudad, una de las sedes más importantes de la Copa del Mundo, se prepara para recibir a miles de argentinos e ingleses en un partido que promete mucho más que fútbol.

Desde allí, el enviado especial de LA GACETA, Matías Auad, describió una previa distinta a la que ofrecieron otros Mundiales. A diferencia de Qatar, donde todas las sedes estaban concentradas en pocos kilómetros, en Estados Unidos la logística condiciona la experiencia de los hinchas. Los largos traslados y los altos costos hacen que la mayoría llegue apenas un día antes del partido.

"Cuando estamos a poco más de 24 horas del encuentro, esto ya empieza a llenarse de hinchas. La particularidad de este Mundial es que las distancias son enormes y las estadías son muy caras, por eso la gente llega sobre la hora", contó el periodista mientras recorría el centro de Atlanta.

El contraste con lo vivido en Kansas City durante los cuartos de final fue evidente. Allí, el Fan Fest ofreció una imagen inusual para los argentinos: la Selección fue minoría fuera del estadio. Los precios de las entradas -que recién en las horas previas descendieron hasta los 600 o 700 dólares- hicieron que muchos simpatizantes optaran por seguir el partido desde las pantallas gigantes.

"Los que viajaron especialmente para ver a Argentina entraron al estadio. En el Fan Fest quedaron sobre todo extranjeros y algunos argentinos que no pudieron pagar una entrada. El ambiente era mucho más frío de lo esperado; incluso antes del partido pasaban un show musical en las pantallas en lugar de mostrar la previa", relató.

Solo después del triunfo albiceleste aparecieron los cánticos y los festejos de los argentinos que permanecían allí.

ENVIADO ESPECIAL. Auad, en una charla con LG Play. ENVIADO ESPECIAL. Auad, en una charla con LG Play.

El Mundial también se cuenta fuera de la cancha

La cobertura diaria también deja espacio para las pequeñas historias que construyen la experiencia mundialista. Auad contó que, al salir de su hotel en Atlanta, se cruzó con un simpatizante inglés alojado en la habitación contigua. Sin necesidad de llevar la camiseta argentina, el hincha británico adivinó de inmediato su nacionalidad. "Me preguntó si era argentino. Fue muy simpático y seguramente será uno de los próximos entrevistados", anticipó.

La ciudad también ofrece escenas que sorprenden a quienes recorren por primera vez Estados Unidos: vehículos autónomos que circulan sin conductor, monopatines eléctricos disponibles mediante aplicaciones, edificios emblemáticos y una infraestructura pensada casi exclusivamente para el automóvil.

Atlanta, además, conserva otros atractivos. Allí funcionó durante años la histórica sede de CNN, hoy reconvertida en un centro comercial, y varios de sus paisajes urbanos sirvieron como escenario para la serie The Walking Dead.

La otra cara del viaje

Después de más de un mes de cobertura, la rutina también empieza a sentirse. Once vuelos en apenas 31 días, hoteles, cambios permanentes de ciudad y jornadas extensas de trabajo forman parte de una experiencia que combina el privilegio de cubrir una Copa del Mundo con el desgaste que implica seguir el recorrido de la Selección.

Paradójicamente, Atlanta dejó de ser una ciudad desconocida. El regreso a la sede para la semifinal generó una sensación inesperada: reconocer calles, barrios y hasta la lavandería donde días atrás habían lavado la ropa.

"Es extraño volver a un lugar en el que pensabas que no ibas a regresar. Si Argentina no seguía en carrera, no volvíamos más a Atlanta. Y ahora estamos otra vez acá", explicó.

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