“Para el laburante se hace muy difícil”: los precios para seguir a la Selección aumentaron hasta un 252% respecto del Mundial pasado

Dos hinchas que acompañan a Argentina desde Brasil 2014 cuentan cómo hacen cuentas para conseguir tickets. Un informe de especialistas de la UNSTA muestra el encarecimiento de los precios respecto de las últimas Copas del Mundo.

CONTROL DE PRECIOS. Arnoldo Romer y Ulises Novaira pasan parte de cada jornada monitoreando precios de entradas para acompañar a la Selección en Estados Unidos.
CONTROL DE PRECIOS. Arnoldo Romer y Ulises Novaira pasan parte de cada jornada monitoreando precios de entradas para acompañar a la Selección en Estados Unidos.
Por Matías AuadEnviado especial Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Un estudio de la UNSTA reveló que seguir a la Selección Argentina en el Mundial de EE.UU. cuesta hasta un 252% más que en Qatar 2022, afectando el acceso de los hinchas comunes.
  • La implementación de precios dinámicos por parte de la FIFA elimina los valores de referencia y genera que una entrada para cuartos de final parta desde los 1.500 dólares.
  • Esta barrera económica cambia la fisonomía de las tribunas, poblándolas de turistas extranjeros atraídos por Messi en lugar de los tradicionales y ruidosos hinchas argentinos.
Resumen generado con IA

Arnoldo Romer y Ulises Novaira se sientan en el desayunador del Courtland Grand Hotel de Atlanta. Agarran los celulares, abren las plataformas de venta de entradas y comparan precios. Entre ellos hay un termo con el escudo de la AFA y un mate que pasa de mano en mano mientras buscan butacas para el próximo partido de Argentina. Es la mañana siguiente a la clasificación de la Selección a los cuartos de final del Mundial, pero los festejos ya quedaron atrás: ahora es tiempo de hacer cuentas.

Los dos trabajan a distancia mientras organizan el viaje a Kansas City, donde se jugará el sábado, y calculan cuándo conviene comprar. Después de cuatro mundiales siguiendo a la Selección, dicen a LA GACETA que nunca habían tenido que dedicar tanto tiempo a una tarea que se repite después de cada partido: encontrar una entrada a un precio que puedan pagar.

En Qatar 2022, un ticket de categoría 1 (la de mayor precio y mejor ubicación dentro del estadio) para los cuartos de final costaba U$S 426. Cuatro años después, los precios analizados para la misma instancia parten desde los U$S 1.500 y se multiplicaron por más de tres en una sola Copa del Mundo.

La comparación se desprende de un informe realizado por Sebastián Zanoni, consultor internacional de Pricing Institute y profesor titular de la cátedra de Gerencia de Precios de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), y Rafael Nieto Leone, profesor de esa casa de estudios y coautor junto a Zanoni de una investigación sobre “La Justicia en los Precios”. Los especialistas analizaron la evolución de los valores desde Brasil 2014 hasta el actual Mundial y estudiaron, además, el comportamiento de los precios para seguir a la selección argentina durante la competencia.

La comparación muestra que el salto se concentra especialmente en la actual Copa del Mundo. En la fase de grupos, una entrada de categoría 1 costaba U$S 175 en Brasil 2014, subió a U$S 210 en Rusia 2018 —un aumento del 20%— y llegó a U$S 220 en Qatar 2022, apenas un 5% más. En 2026, el valor analizado por los especialistas alcanzó los U$S 450: un incremento del 105% respecto de Qatar y del 157% frente a Brasil.

UNA TENDENCIA QUE SE ACELERÓ. Según un estudio realizado por docentes de la UNSTA, después de aumentos moderados en las últimas Copas del Mundo, el precio base de las entradas se duplicó en varias categorías respecto de Qatar 2022. UNA TENDENCIA QUE SE ACELERÓ. Según un estudio realizado por docentes de la UNSTA, después de aumentos moderados en las últimas Copas del Mundo, el precio base de las entradas se duplicó en varias categorías respecto de Qatar 2022.

La diferencia se hace más grande a medida que avanza el Mundial. Para los cuartos de final, la misma categoría pasó de U$S 330 en Brasil 2014 a U$S 365 en Rusia 2018, una suba del 11%, y luego a U$S 426 en Qatar 2022, otro 17% más. Según el relevamiento de Zanoni y Nieto Leone, para los cuartos de final del actual Mundial los precios analizados parten desde los U$S 1.500: un 252% más que el valor de categoría 1 de Qatar 2022 y un 355% por encima del registrado en Brasil 2014.

“El más caro”

Arnoldo es de Esquina, Corrientes, tiene una posada de pesca y conoció a Ulises durante el Mundial de Brasil 2014. Ulises tiene 45 años, vive en Córdoba, administra una pequeña empresa láctea y esta vez viajó acompañado por su hijo. Desde entonces siguieron juntos a la Selección en Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora en Estados Unidos.

“Este es el Mundial más caro de la historia y no creo que haya otro así”, dice Ulises. Para el partido de cuartos pagaron entre U$S 1.500 y U$S 1.600 por entradas de categoría 2. “Primero estuvimos mirando el partido y rogando que pierda Colombia porque eso es un indicador de baja de precio total”, explica Arnoldo. Una clasificación colombiana habría aumentado la demanda. “Si Colombia pasaba, menos de U$S 2.000 o U$S 2.000 y pico no iba a estar”, calcula.

Distintos precios

Después de la clasificación argentina, llegaron a encontrarse tickets para el partido contra Suiza desde U$S 4.400 por persona: al tipo de cambio actual, el equivalente al precio de dos iPhone 17 Pro Max de 256 GB en Argentina.

LA DEMANDA EMPUJA LOS VALORES. Los tickets para los cuartos de final entre Argentina y Suiza se ofrecían desde U$S 4.400, muy por encima del precio base fijado por FIFA. LA DEMANDA EMPUJA LOS VALORES. Los tickets para los cuartos de final entre Argentina y Suiza se ofrecían desde U$S 4.400, muy por encima del precio base fijado por FIFA.

Zanoni explica que detrás de esas variaciones está el sistema de precios dinámicos, una de las características de este Mundial: los valores no son fijos, sino que pueden cambiar de acuerdo con la cantidad de entradas disponibles y el número de personas que intentan comprarlas. Si quedan menos tickets y aumenta la demanda, el sistema sube los precios; pero el proceso puede darse a la inversa si miles de entradas vuelven a ponerse a la venta. Así, una clasificación, una eliminación o un cambio brusco en la cantidad de tickets disponibles puede hacer que los valores suban o bajen miles de dólares en cuestión de horas.

“El problema ahora es que no hay ‘precio de referencia’. En los mundiales anteriores, el hincha sabía cuánto costaba cada categoría y organizaba su presupuesto”, explica Nieto Leone en diálogo con este diario. Ahora, agrega, una persona puede encontrar una entrada a U$S 2.000, esperar diez minutos para consultar la decisión con su familia y descubrir, al actualizar la página, que el precio aumentó hasta U$S 3.500.

El movimiento también puede darse a la inversa. Zanoni destaca el caso de los hinchas uruguayos que habían comprado con anticipación para un posible partido de eliminación directa y pusieron sus entradas a la venta después de quedar afuera. “La oferta superó la demanda instantánea y el sistema se vio obligado a bajar el precio de un pico de U$S 8.100 a un promedio de U$S 2.500 en cuestión de horas”, explica.

Algo parecido ocurrió con el partido entre Argentina y Egipto. Según los datos aportados por los especialistas, el lunes las entradas de categorías 2 y 3 se vendían entre U$S 1.500 y U$S 2.000. El día del partido, en cambio, aparecieron tickets entre U$S 500 y U$S 700 cuando faltaba poco para el comienzo.

Así, para el hincha, la compra se convierte en una apuesta: el que se la juega anticipadamente puede asegurarse un lugar y descubrir después que otro entró por una fracción de ese valor; quien espera puede encontrar una oportunidad sobre la hora o quedarse afuera. La incertidumbre se mantiene incluso para los partidos más demandados: este mediodía, las entradas disponibles para la final del Mundial arrancaban en U$S 9.500 por persona.

Al tipo de cambio actual, ese monto equivale a más de un año y medio de alquiler y expensas de un departamento en Barrio Norte de San Miguel de Tucumán, donde el gasto mensual ronda entre $650.000 y $700.000.

Costos

“La verdad que para el argentino clase media y laburante se hace muy, muy difícil, muy complicado”, lamenta. En su caso, seguir a la Selección implica continuar trabajando desde Estados Unidos: tiene una pequeña empresa láctea, viajó con su hijo y mantiene contacto permanente con las personas que sostienen la actividad en Argentina.

Arnoldo también trabaja a distancia en la administración de la posada de pesca que tiene en Corrientes. “Uno viene por ahí para ver un partido o dos y se va enganchando, y después ya hace lo imposible, pero va a todas las canchas”, cuenta. Si Argentina avanza, volverán a repetir la búsqueda: Ulises ya encontró entradas para una posible semifinal entre U$S 3.500 y U$S 4.500.

Muchas camisetas, pocos hinchas

Arnoldo y Ulises dicen que todo esto está cambiando la composición de las tribunas y, así, la manera en que se viven los partidos.

“Tanto en Qatar como en Rusia, que quedan lejísimos, en la cancha éramos 70% u 80% argentinos”, recuerda Arnoldo. En Atlanta percibió algo diferente: calcula que alrededor del 70% del público llevaba una camiseta argentina, pero solamente una parte eran hinchas llegados desde el país. El resto eran estadounidenses y turistas extranjeros atraídos por la posibilidad de ver a Lionel Messi.

“Compran la bebida, la comida, van como a un teatro, no como nosotros, que nos queríamos arrancar los pelos cuando estábamos perdiendo”, describe Arnoldo. Los precios aparecen así como una barrera que no solamente condiciona quién puede viajar, sino también quién puede entrar a los estadios. El resultado puede ser una cancha repleta de camisetas argentinas sin reproducir el clima de una tribuna mayoritariamente argentina.

Volver a empezar

Arnoldo y Ulises sonríen ante la foto tomada por LA GACETA porque ya tienen las entradas para viajar a Kansas City. Después de haber sufrido la cancelación de un vuelo entre Miami y Atlanta, decidieron hacer la próxima etapa por tierra junto a otros argentinos, mientras siguen trabajando y mirando los precios para una posible semifinal. Cada clasificación obliga a resolver nuevamente la entrada, el transporte y el alojamiento sin saber cuánto costará lo que viene.

Si Argentina vuelve a ganar, festejarán, sí, pero al toque tendrán que abrir sus computadoras para trabajar y volverán a consultar la plataforma de FIFA, los grupos de hinchas y las aplicaciones de reventa. Después de cuatro mundiales siguiendo a la Selección, aprendieron que en Estados Unidos el próximo partido empieza mucho antes de que la pelota vuelva a rodar.


Comentarios