Las vacaciones de invierno son el momento elegido por muchas familias tucumanas para salir a la ruta y descubrir nuevos destinos. Pero antes de cargar las valijas y emprender el viaje, hay un trámite que resulta indispensable: contar con la Verificación Técnica Vehicular (VTV) vigente.
Más allá de ser un requisito obligatorio para circular por las rutas del país, la VTV certifica que el vehículo reúne las condiciones mecánicas y ambientales necesarias para viajar con mayor seguridad. Un control preventivo puede marcar la diferencia y evitar inconvenientes durante el recorrido.
¿Qué se controla?
Durante la inspección se verifica el correcto funcionamiento de los principales sistemas del vehículo: luces, dirección, frenos, suspensión, ejes, chasis, motor y transmisión. También se revisan paragolpes, puertas, parabrisas y las emisiones contaminantes, además del estado del escape, la bocina y otros elementos vinculados con la seguridad vial.
La documentación necesaria
Al momento de concurrir al turno, es suficiente presentar la cédula del vehículo y la licencia de conducir vigente. No es obligatorio que asista el titular del rodado. En Tucumán, las plantas de verificación atienden de lunes a viernes de 8 a 18 y los sábados de 8 a 13.
¿Cada cuánto debe renovarse?
Los vehículos particulares cero kilómetro realizan su primera VTV a los tres años de haber sido patentados. Las dos verificaciones siguientes tienen una vigencia de dos años cada una. A partir de que el vehículo supera los siete años de antigüedad, el trámite pasa a ser anual.
¿Quiénes están exentos?
La normativa provincial contempla algunas excepciones. No abonan la VTV los vehículos oficiales pertenecientes a organismos públicos, municipios, fuerzas de seguridad y bomberos. También acceden a una verificación gratuita por año las personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD) vigente, para un vehículo registrado a su nombre o al de un familiar directo.
Un paso más para viajar
Además de cumplir con la normativa, realizar la VTV antes de las vacaciones permite iniciar el viaje con mayor tranquilidad. Junto con la revisión del estado de los neumáticos, el nivel de los fluidos, el funcionamiento de las luces y la documentación obligatoria, este control forma parte de los preparativos esenciales para disfrutar de la ruta con mayor seguridad y aprovechar al máximo el descanso.
La licencia de conducir
Además de la VTV, otro punto clave antes de emprender un viaje es verificar que la licencia de conducir esté vigente. Circular con el carnet vencido constituye una infracción y puede derivar en multas, la retención del vehículo e inconvenientes ante un control de tránsito.
En Argentina existe una moratoria administrativa de hasta 90 días posteriores al vencimiento de la licencia para renovarla sin necesidad de volver a rendir los exámenes teórico y práctico. Sin embargo, ese beneficio suele generar confusión: no habilita a conducir. Durante ese período, el trámite puede realizarse de manera simplificada, pero quien circule con el registro vencido continúa cometiendo una infracción.
Si transcurren más de 90 días desde el vencimiento, el conductor pierde ese beneficio y deberá realizar nuevamente los requisitos exigidos para obtener la licencia, según las disposiciones de cada jurisdicción. En Tucumán, la vigencia del carnet también varía de acuerdo con la edad del conductor: es de hasta cinco años entre los 21 y los 67 años; de tres años entre los 67 y los 71, y anual a partir de esa edad.
Por eso, antes de salir a la ruta, conviene hacer un último repaso de toda la documentación obligatoria: licencia de conducir, cédula del vehículo, comprobante del seguro y VTV vigente. Unos minutos de control pueden evitar demoras, multas y contratiempos, permitiendo disfrutar las vacaciones con mayor tranquilidad.








