Un taller de performance explora la identidad del arte de fronteras

El proyecto de una curadora de Londres.

CONFERENCIA CON YAPA. Mientras algunos hablaban, una cyborg mezcla de Frida Kahlo y Freddy Kruger hacía acciones.
CONFERENCIA CON YAPA. Mientras algunos hablaban, una cyborg mezcla de Frida Kahlo y Freddy Kruger hacía acciones.
18 Mayo 2005
Si el arte de la performance es híbrido por su propia naturaleza (porque involucra al teatro, las artes visuales, la danza, la poesía y la música), la línea de trabajo del artista Guillermo Gómez Peña acentúa ese carácter porque, como él lo admite, es un "artista de fronteras".
Gómez Peña es mexicano, y vive actualmente en San Francisco, donde fundó el grupo "La Pocha Nostra". Durante esta semana dirige un taller en esta ciudad, auspiciado por la Secretaría de Cultura y la Facultad de Artes. Participan artistas tucumanos, de Córdoba, de Rosario y de Bahía Blanca. El lunes, los resultados se verán a las 20 en un espectáculo que se realizará en la sala Orestes Caviglia.
Antenoche, en una particular conferencia de prensa, el artista, junto con sus colaboradores y con las asistentes Carlota Beltrame y Patricia Sabbag habló sobre su proyecto. La conferencia se transformó en una performance, puesto que, a la par de las alocuciones, la artista Violeta Luna ("una cyborg mezcla de Frida Kahlo y Freddy Kruger", del grupo "La Pocha Nostra") tomaba con una pinza distintas partes de su cuerpo y realizaba determinados movimientos con ellos.
Gómez Peña dejó en claro que la performance logró salvarlo en Estados Unidos. "Con ella pude resistir", explica. El artista empezó leyendo en su pequeña notebook en perfecto splanglish y terminó proponiendo un texto performático construido sobre la base de una decena de idiomas.
Intercalando la información que ofrecían Beltrame y Sabbag y con un vistoso atuendo de chicano, Gómez Peña habló tan claro sobre sus objetivos que las preguntas estuvieron de más. Desde su óptica, la performance es un arte de resistencia, político e híbrido.

"Tucumán es un lugar de resistencia"

Gabriela Salgado es curadora de la Colección de Arte Latinoamericano de la Universidad de Essex, en Inglaterra. Ella fue quien llevó adelante el proyecto, con la ayuda de la fundación holandesa Prin Claus, de ofrecer el taller de performance en esta ciudad. Además, es la curadora de la obra que se pondrá en escena el lunes, a las 20, en la sala Caviglia, denominada "Tucumán Chicano".
"Me interesa Tucumán porque es un lugar de resistencia, que está fuera del centro que es Buenos Aires; aquí una hay una trayectoria de 30 años de performance muy fuerte, que no existe en ninguna otra parte del país, y hay una trayectoria teórica y de enseñanza muy sólida desde la Facultad de Artes de la UNT que no existe en Buenos Aires. En este centro se debate muchísimo la moneda de cambio de lo simbólico, en el sentido social y político", indicó Salgado. Por otro lado, sostuvo que Buenos Aires tiene un mercado de arte muy fuerte para sus objetos, algo que en Tucumán no existe. "Y por eso está en una posición privilegiada para crear lenguajes efímeros, lenguajes de resistencia, y utilizar medios de información y de exploración de temas como es la performance, que es una práctica anclada en el presente. Por eso, Tucumán es un lugar muy fértil para este tipo de experiencias", agregó.
Más adelante sostuvo que en Europa los artistas no incursionan en el arte político.

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