18 Mayo 2005 Seguir en 
Muchas actrices nerviosas, algunas comiéndose las uñas y otras yendo cada dos por tres al baño. En la sala de entrada de la Secretaría de Cultura (en San Martín 251) se preguntaban, con ansiedad: "¿me viste? ¿qué te pareció?, ¿cómo estuve?".Ayer comenzaron las audiciones para incorporar a cuatro actores y a cuatro actrices para el Teatro Estable, en un proceso que no tiene antecedentes en la historia del elenco de la Provincia. La expectativa era grande: se presentaron 74 postulantes, pero de entrada dos quedaron afuera por no cumplir los requisitos de edad, y finalmente, luego de revisar la carpeta de antecedentes y el currículum, el jurado integrado por Jorge Ricci (INT), Patricia García (AAA) y Alfredo Fénik (Secretaría de Cultura), estuvieron en condiciones de hacer audiciones a 56 actores. Hoy y mañana, en distintos horarios, seguirán las pruebas.
Tiempo pautado
Cada concursante tenía 15 minutos para interpretar un texto de entre los que había propuesto el jurado, y otro preparado por él. "Para nosotros la convocatoria fue todo un éxito, porque hubo buena respuesta de la gente. Creo que de esta manera se podrá inyectar sangre nueva y joven en el Estable", reflexionó el director Pablo Parolo.
"Histérica". Así, simplemente, respondió una de las actrices (que no quiso identificarse) cuando se le preguntó cómo se encontraba al salir de la prueba, luego de haber dramatizado un reducido texto en el escenario de la sala Orestes Caviglia. Durante la audición, uno de los actores logró transmitir emoción cuando leía. "El jurado se porta muy bien porque primero te tranquiliza, te aconseja para no tomártelo tan a la tremenda", explicó otra de las participantes. Mientras en la sala del subsuelo el jurado evaluaba la interpretación, en la Hynes O? Connor, Myriam Molina (miembro del Coro Estable) tomaba la prueba de canto, acompañada por un pequeño órgano. El primer ejercicio era de vocalización, un rápido repaso para verificar timbre, afinación, ritmo y musicalidad. "Esto es lo que evalúo", dijo Molina.
Carolina Romero se hizo acompañar además por un guitarrista, para interpretar un fragmento musical y, nerviosa, preguntaba luego a quien se le cruzara, sobre su desempeño. De todos modos, todos coincidieron en señalar: "hubo solidaridad entre nosotros; me parece que fue un gesto importante, más allá de la competencia".
Tiempo pautado
Cada concursante tenía 15 minutos para interpretar un texto de entre los que había propuesto el jurado, y otro preparado por él. "Para nosotros la convocatoria fue todo un éxito, porque hubo buena respuesta de la gente. Creo que de esta manera se podrá inyectar sangre nueva y joven en el Estable", reflexionó el director Pablo Parolo.
"Histérica". Así, simplemente, respondió una de las actrices (que no quiso identificarse) cuando se le preguntó cómo se encontraba al salir de la prueba, luego de haber dramatizado un reducido texto en el escenario de la sala Orestes Caviglia. Durante la audición, uno de los actores logró transmitir emoción cuando leía. "El jurado se porta muy bien porque primero te tranquiliza, te aconseja para no tomártelo tan a la tremenda", explicó otra de las participantes. Mientras en la sala del subsuelo el jurado evaluaba la interpretación, en la Hynes O? Connor, Myriam Molina (miembro del Coro Estable) tomaba la prueba de canto, acompañada por un pequeño órgano. El primer ejercicio era de vocalización, un rápido repaso para verificar timbre, afinación, ritmo y musicalidad. "Esto es lo que evalúo", dijo Molina.
Carolina Romero se hizo acompañar además por un guitarrista, para interpretar un fragmento musical y, nerviosa, preguntaba luego a quien se le cruzara, sobre su desempeño. De todos modos, todos coincidieron en señalar: "hubo solidaridad entre nosotros; me parece que fue un gesto importante, más allá de la competencia".







