Crece la mora en los créditos: cuatro de cada 10 menores de 35 años ya tienen al menos un préstamo impago
Un informe elaborado con datos del Banco Central reveló que la irregularidad en el sistema financiero volvió a aumentar en mayo y alcanzó niveles que no se veían desde la salida de la convertibilidad.
Resumen para apurados
- En mayo, la morosidad crediticia en Argentina subió a niveles récord post-convertibilidad, afectando a 4 de cada 10 jóvenes menores de 35 años por su menor capacidad de pago.
- La mora familiar subió al 12,7% tras 19 meses de alzas consecutivas. En entidades no financieras llegó al 32,2%, reflejando el fuerte deterioro financiero de los hogares.
- Más del 27% de los deudores perdió su condición de sujeto de crédito, lo que limitará el consumo y frenará la reactivación económica de cara a las elecciones del próximo año.
La morosidad en el sistema financiero argentino volvió a crecer en mayo y alcanzó niveles que no se registraban desde la salida de la Convertibilidad. Así lo reveló un informe privado elaborado a partir de los datos de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu), que advirtió un nuevo deterioro en la capacidad de pago de familias y empresas, con un impacto especialmente fuerte entre los jóvenes.
Según el trabajo, cuatro de cada 10 personas menores de 35 años que mantienen préstamos vigentes presentan al menos una obligación en mora, ya sea con entidades financieras o no financieras.
La consultora utilizó la misma metodología aplicada por el Banco Central en sus informes oficiales y estimó que la mora de las familias pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo. En el caso de las empresas, el indicador aumentó del 3,3% al 3,5%, mientras que la mora total del sector privado avanzó del 7,3% al 7,7%.
El informe aclaró que estas cifras podrían experimentar ajustes marginales, ya que el Banco Central suele actualizar en más de una oportunidad la base de datos de la Cendeu.
Diecinueve meses consecutivos de aumento
El incremento de mayo marcó la decimonovena suba mensual consecutiva de la irregularidad en los créditos destinados a los hogares.
En menos de dos años, la tasa de mora se multiplicó por más de cinco: pasó del 2,5% registrado en octubre de 2024 a superar el 12% en mayo de 2026. De acuerdo con la consultora, un deterioro de esta magnitud no tiene antecedentes en el sistema financiero argentino desde la crisis de la Convertibilidad.
Para que el porcentaje de morosidad disminuya, el saldo total de los préstamos debería crecer más rápido que el de los créditos en situación irregular. Sin embargo, aunque desde mayo el financiamiento en pesos al sector privado dejó de caer en términos reales, prácticamente no mostró crecimiento.
El informe destacó que la banca pública evitó una caída mayor del crédito, mientras que los bancos privados redujeron de forma marcada la generación de préstamos durante los primeros meses del año, según surge de los balances de las entidades financieras.
La mora aumentó en casi todos los bancos
La irregularidad avanzó en la mayoría de las entidades financieras.
De los 30 bancos más importantes por volumen de préstamos a familias, en 26 la mora de mayo fue superior a la de abril. Los datos de cada entidad ya se encuentran disponibles en la plataforma web de la consultora, dentro de la sección "Morosidad" del apartado "Sistema financiero".
El estudio también analizó el comportamiento de las entidades no financieras, que concentran alrededor del 17% del total de los préstamos otorgados a las familias.
En ese segmento, la mora llegó al 32,2% en mayo, cuando hace apenas un año y medio se ubicaba por debajo del 10%. Para la consultora, la suma de los saldos irregulares de entidades financieras y no financieras refleja el deterioro de la capacidad de pago de los hogares argentinos.
Los jóvenes, los más afectados
El informe señala que la morosidad es elevada en todos los grupos etarios, aunque golpea con mayor fuerza a los más jóvenes.
Casi el 40% de los menores de 35 años con créditos vigentes registra al menos un préstamo en situación irregular.
Al desagregar los datos, la irregularidad alcanza al 42,8% de los deudores de entre 18 y 25 años y al 39,3% de quienes tienen entre 26 y 35 años.
En los grupos siguientes la proporción disminuye. Entre las personas de 36 a 45 años, el 31% presenta al menos un crédito en mora, mientras que entre quienes tienen entre 46 y 55 años el porcentaje baja al 23,5%.
El documento también advirtió que más del 27% de quienes tomaron préstamos dejaron de ser sujetos de crédito por presentar irregularidades en sus compromisos financieros. El cálculo incluye tanto a las entidades financieras como a las no financieras y contempla a las personas en mora independientemente del monto adeudado.
La pérdida de esa condición limita el acceso a nuevas fuentes de financiamiento y restringe la capacidad de consumo.
Tasas estables y foco en el dólar
El informe también analizó las condiciones monetarias. Durante cuatro meses consecutivos, las tasas de referencia a un día, REPO y caución, se mantuvieron cerca del 20%.
La única excepción ocurrió el viernes previo al cierre del informe, cuando las ventas extraordinarias de bonos USD linked por parte del Banco Central y el aumento estacional de la demanda de efectivo en junio prácticamente eliminaron el colchón de liquidez del sistema.
La situación se estabilizó luego de una inyección de pesos realizada por el Tesoro en el mercado secundario, lo que permitió normalizar las tasas. Según el análisis, el esquema continúa siendo de tasa variable, aunque desde marzo muestra una volatilidad muy baja.
El trabajo también sostuvo que la principal prioridad del Gobierno sigue siendo el control del tipo de cambio. No obstante, destacó que en los últimos meses logró mantener acotadas tanto las fluctuaciones de las tasas de interés como las del dólar, luego de la elevada volatilidad registrada hasta febrero, cuando las tasas presentaban fuertes variaciones incluso dentro de una misma jornada.
Qué esperan para los próximos meses
La consultora consideró que el crédito a las familias difícilmente vuelva a convertirse en un motor relevante de la actividad económica de cara a las elecciones del próximo año.
Entre las razones mencionó la elevada cantidad de personas en mora y la pérdida de acceso al crédito formal.
Además, remarcó que la evolución de los préstamos en pesos mostró fuertes oscilaciones durante los últimos meses. Mientras la banca pública sostuvo el nivel de financiamiento, los bancos privados redujeron significativamente su exposición al segmento de las familias.
Esta dinámica hizo que los saldos en mora crecieran más rápido que el total de las financiaciones, impulsando un nuevo aumento del índice de irregularidad.
El informe agregó que los próximos datos oficiales, correspondientes a junio y julio, permitirán determinar si la tendencia alcista continúa o si el denominado "efecto aguinaldo" contribuye a una reducción de la mora.
El dato oficial de mayo será publicado por el Banco Central a fines de julio, aunque la consultora recordó que en informes anteriores sus estimaciones coincidieron con los registros que posteriormente validó la autoridad monetaria.
Las autoridades del Banco Central, encabezadas por Werning, consideran que la mora habría alcanzado un techo durante el segundo trimestre del año, aunque reconocen que su evolución dependerá del desempeño de la economía y de la capacidad de pago de las familias.
El documento concluyó que, aun si el crédito deja de impulsar la actividad económica en el corto plazo, la economía argentina podría continuar creciendo por otras vías. Sin embargo, advirtió que la elevada irregularidad entre los deudores, especialmente los más jóvenes, y la pérdida de la condición de sujeto de crédito representan un desafío para la recuperación del consumo y el acceso al financiamiento.













