Recuerdos fotográficos: el largo periplo de los restos de Lola Mora hasta su descanso final

En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.

Recuerdos fotográficos: el largo periplo de los restos de Lola Mora hasta su descanso final

Pasaron 65 años desde la muerte de la escultora tucumana Lola Mora, el 7 de junio de 1936 en Buenos Aires, hasta que sus restos fueron depositados en el mausoleo en el Cementerio del Oeste, el 6 de agosto de 2001.

La autora de las carbonillas de los gobernadores tucumanos de la segunda mitad del siglo XIX; la estatua de la Libertad de la plaza Independencia, los bajorrelieves de la Casa Histórica y el monumento a Alberdi en la plaza Alberdi de Tucumán, así como de la fuente de las Nereidas en Buenos Aires, entre otras esculturas esparcidas por el país, había fallecido, prácticamente olvidada, en la casa de sus sobrinas.

Recuerdos fotográficos: el largo periplo de los restos de Lola Mora hasta su descanso final

De inmediato hubo proyectos para trasladar los restos, pero sus sobrinas se opusieron. Querían que ella descansara con sus hermanas Paula y Regina en el cementerio de la Chacarita.

Hubo que esperar hasta el 11 de junio de 1977, en el gobierno militar, para que se efectivizara el traslado. Los biógrafos Carlos Páez de la Torre (h) y Celia Terán cuentan que en la llegada la urna con las cenizas de las tres hermanas tenía la tapa mal ajustada y que al bajar en el aeropuerto parte del polvo voló por la pista ubicada en el parque 9 de Julio. Luego la urna fue llevada en un carrier militar en medio de los honores que realizaron escuelas de la provincia (primera foto). La urna fue depositada provisoriamente en la Casa de la Cultura de San Martín 251 junto a las escaleras que descienden hacia el teatro Orestes Caviglia (segunda foto). Su sobrino, Ernesto Rücker, no pudo hablar por la emoción. Su esposa leyó el discurso. Dijo que entregaba “estas queridas cenizas para que las cuidéis y veneréis y sea este un último destino para su descanso eterno...Os ruego que alguna mano generosa... ponga, cuando así lo desee, una flor para su recuerdo”.

Recuerdos fotográficos: el largo periplo de los restos de Lola Mora hasta su descanso final

Los restos estuvieron allí 24 años. En 2001, en un mausoleo del Cementerio del Oeste, que fuera de la familia de César Mur y luego de la familia Frías Helguera, se depositaron los restos (tercera foto), en un acto en que se colocó una réplica de un autorretrato de la escultora.

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