Resumen para apurados
- El legislador Horacio Rodríguez Larreta exigió este miércoles en Buenos Aires la renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras ser investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
- Larreta tildó de "vergüenza" la situación de Adorni en una entrevista. En paralelo, el oficialismo suspendió la sesión en el Senado para evitar que la oposición interpele al ministro.
- Este conflicto profundiza la tensión política, lo que paraliza la agenda legislativa y desgasta al oficialismo en el Congreso.
El ex jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, reclamó este miércoles la renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la polémica por la causa que investiga al funcionario por presunto enriquecimiento ilícito.
Durante una entrevista con el canal de streaming Gelatina, el actual legislador porteño fue contundente al referirse al caso y sostuvo que el funcionario debería dejar su cargo por una cuestión de “dignidad”.
“Lo de Adorni es todo una vergüenza. Todo. Las contradicciones y las idas y vueltas. El reconocerse un evasor. Pero ahí tenés las contradicciones del Gobierno diciendo que los evasores son héroes. Tiene que renunciar, lo tienen que echar, tiene que tener un poco de dignidad y renunciar”, afirmó.
También expresó su expectativa de que la investigación judicial avance con rapidez. “Ojalá que la Justicia avance rápido”, manifestó.
La referencia a Patricia Bullrich
Consultado además sobre la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, el legislador porteño apeló a una frase que generó risas entre los presentes en el estudio.
“Los patos son aves migratorias”, respondió inicialmente. Ante las reacciones de los entrevistadores, amplió con una breve explicación: “Es la historia de su vida”.
El oficialismo en el Senado resiste para blindar a Adorni
En un escenario de creciente tensión política, el bloque de La Libertad Avanza (LLA) tomó la drástica decisión de levantar la sesión prevista para mañana en el Senado de la Nación. La medida busca frenar la renovada presión de la oposición contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra en el ojo de la tormenta. Como consecuencia directa de esta maniobra, también se prevé la caída de la reunión de Labor Parlamentaria que la vicepresidenta Victoria Villarruel había convocado para la tarde de hoy.
La resolución oficialista de mantener cerrado el recinto de la Cámara alta se adoptó para cortar por lo sano frente a una amenaza concreta. El bloque Justicialista, liderado por el formoseño José Mayans, planeaba aprovechar la jornada para avanzar firmemente con un pedido de interpelación que incluía la posibilidad latente de una moción de censura contra el ministro coordinador. Ante este complejo panorama, el Gobierno prefirió pagar el costo político de la inactividad legislativa antes de exponer a su principal espada discursiva.
Durante la jornada del martes, la expectativa en los pasillos del Congreso estuvo puesta en si los libertarios resistirían la embestida y sostendrían la convocatoria del jueves. Abrir las puertas del recinto implicaba aceptar un debate directo y habilitar un escenario sumamente favorable para las bancadas opositoras, ávidas de explicaciones. Un importante alfil del oficialismo reconoció que el peronismo planeaba una lluvia de cuestiones de privilegio y pedidos de citación contra Adorni, por lo que consideraron preferible evitar correr semejante riesgo.
La parálisis del Senado deja en el camino una agenda legislativa que el propio oficialismo venía empujando para exhibir gestión. El temario de la frustrada sesión incluía el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una de las iniciativas clave impulsadas por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, cuyo articulado en particular todavía genera rispideces y no está completamente cerrado. Asimismo, se postergó el tratamiento de los pliegos de jueces para la Cámara del Trabajo, que ya contaban con dictamen de comisión desde la semana pasada.
Por estas horas, el bloque libertario en la Cámara alta se encuentra en un virtual estado de alerta permanente ante la magnitud de la crisis que rodea al jefe de Gabinete.









