Resumen para apurados
- El peronismo de Tucumán inició una demanda judicial para adelantar las elecciones provinciales a mayo de 2027, buscando evitar la simultaneidad con los comicios nacionales.
- A través del partido aliado Juntos Podemos, el oficialismo presentó un amparo judicial. Esta estrategia de desdoblamiento electoral ya fue utilizada con éxito en 2019 y 2023.
- Analistas señalan que la medida busca reducir la competitividad de opositores nacionales y proteger la gestión de Jaldo, mientras la oposición critica el sesgo electoralista.
El peronismo local apunta a mayo de 2027 como fecha para celebrar los comicios que pondrán en juego 347 cargos electivos en Tucumán, entre ellos, gobernador y vice. Y a la vez que puso en marcha el calendario político, el oficialismo recurrió a una estrategia que ya había aplicado en las provinciales de 2019 y de 2023, con saldo positivo.
¿Qué implica una convocatoria a las urnas cerca de tres meses antes de lo establecido en Constitución de 2006, alejada de los tiempos que estarán marcados por la campaña a nivel nacional?
Desde lo legal, las acciones no provienen desde el propio Partido Justicialista (PJ), sino desde un armado que actúa como acople de la Casa de Gobierno.
En la última semana, el partido “Juntos Podemos” interpuso una acción de amparo ante la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de la Capital, integrada por Juan Ricardo Acosta y por María Florencia Casas.
Según las actas de la reunión extraordinaria celebrada por la agrupación, la intendenta de Aguilares, Gimena Mansilla, pidió por la moción de plantear la inconstitucionalidad de los artículos 43°, inciso 6, y 100 de la Constitución provincial. De esos apartados se desprende que las elecciones deben celebrarse en agosto (dos meses antes de la caducidad de los mandatos, plazo que se cumple a finales de octubre de 2027).
Entre otros argumentos, Mansilla advirtió que los partidos políticos se verían forzados a afrontar dos procesos electorales de manera “casi simultánea” (en referencia a las PASO nacionales, suspendidas en 2025 pero sin definiciones para 2027),
La demanda presentada con el patrocinio legal de Soledad Molina Gaudioso incluye los antecedentes del Frente Renovador Auténtico (2018) y del propio PJ-Distrito Tucumán (2022). En ambos casos, el fuero contencioso dio la razón a las pretensiones del peronismo, y el Gobierno provincial pudo convocar de manera anticipada a las urnas.
La Provincia fue notificada sobre la acción judicial el pasado viernes. Tiene cuatro días para contestar, mediante la Fiscalía de Estado que conduce Gilda Pedicone, y remitir el informe de rigor previsto por la normativa.
Menos competitividad
Al margen de que aún resta un proceso por delante, el peronismo cuenta con antecedentes que alimentan sus expectativas con miras a un adelantamiento de la votación para 2027.
El consultor político Carlos Fara, ante una consulta de LA GACETA, consideró que a esta altura “la mecánica de separación de las elecciones en Tucumán” constituye prácticamente “un patrón”, dados los precedentes recientes. En este caso puntual, el experto señaló que este plan permite tomar distancia de una eventual “ola violeta” que complique la defensa del poder en el ámbito local. “La separación (respecto a los comicios nacionales) les quita claramente competitividad a los candidatos de La Libertad Avanza, que en general no son muy conocidos o no son candidatos fuertes para una gobernación”, aseveró.
En ese sentido, indicó que “a nadie le gustaría quedar en medio de una situación política con interrogantes” a nivel nacional. “Todavía no sabemos cuáles van a ser las reglas de juego el año que viene. Si hay PASO, empiezan a definir las cosas en junio, y, por lo tanto, hay mucho más incentivo de varios gobernadores a correrse a mayo. Y eso, de corto plazo, no lo vamos a saber. Y uno tiene que empezar a planificar tiempos políticos desde ahora, o por lo menos, desde el 1 de agosto, cuando pasen el Mundial y las vacaciones de invierno”, agregó.
Fara no consideró viables las versiones referidas a una posibilidad de que el armado liderado por el presidente Javier Milei también busque adelantar los comicios nacionales. “No es constitucionalmente posible. La elección debe hacerse dentro de los 60 días de la asunción del nuevo gobierno. Todo lo que se puede adelantar es al 10 de octubre, que sería, básicamente, 15 días. Pero para eso hace falta reunir el Congreso; hay que tener la mitad más uno de legisladores totales, no solo de los presentes... No es viable. Y por supuesto, cualquier intento sería rechazado por la Cámara Nacional Electoral, y sobre todo por la Corte Suprema”, manifestó el consultor.
En este punto, detalló Fara, “los gobernadores tienen más libertad de acción política, lo que les permite fijar esa cuestión”. “Creo que, sobre todo teniendo en cuenta el desgaste que está teniendo el Gobierno en estos últimos meses, es más difícil que el Gobierno pueda imponer una agenda de unificación de elecciones en octubre a los gobernadores. Algunos no pueden, caso Santa Fe y Tierra del Fuego. Y yo te diría que la mayoría, más allá de eso, definitivamente no quiere y cree que no le convenga”, añadió el especialista en opinión pública, campañas electorales y comunicación de gobierno.
“Elegir” el rival
La politóloga Alexandra Morales interpretó que el PJ local, al desdoblar las elecciones, busca “que los tucumanos voten pensando en la gestión provincial, en sus liderazgos, en los problemas de la provincia y que no se vean absorbidos por el clima político nacional y por los problemas que repercuten a nivel nacional”.
“Hasta ahora, la historia sin duda ha demostrado, sobre todo en las elecciones de 2023, que cuando los oficialismos logran provincializar una elección terminan aumentando sus posibilidades de éxito”, añadió la máster en marketing político. Y marcó que en esas provincias el peronismo logró sostener el gobierno, aunque luego “han perdido en las elecciones nacionales”. “Así que creo que es una estrategia muy efectiva”, profundizó.
Morales advirtió que, además, todo esto apunta a “proteger y consolidar lo que es la gestión provincial”. “En el caso de Tucumán, para Jaldo significa defender el activo político más importante que tiene: el control sobre la agenda local; la fortaleza que puede haber demostrado en términos de ordenamiento, sin entrar en las internas propias del peronismo, pero con un control sobre esa estructura partidaria”, aseveró.
Otro punto clave, marcó la politóloga, pasa por la construcción de las narrativas y por la elección del adversario. En ese sentido, explicó que al provincializar la campaña y los comicios, el PJ tiene la posibilidad de “elegir” un rival. “Ese adversario no necesariamente tiene que ser el Gobierno nacional o algún dirigente provincial, sino que puede ser una problemática o puede ser un concepto marco que elija para la campaña. Pero cuando la elección está nacionalizada, en cambio, (el oficialismo) tiene que moverse dentro de los esquemas y estructuras narrativas que ya fueron definidos previamente”, diferenció.
Críticas de un bloque opositor: “la agenda es política”
El legislador radical Agustín Romano Norri cuestionó al oficialismo al asegurar que “la agenda es política”. “Lo único que le importa a (al gobernador Osvaldo) Jaldo es su intento de reelección. Todas sus reuniones son políticas, no de gestión, ni de programas; es todo rosca”, indicó a LA GACETA el representante del bloque Movimiento Radical Tucumán. El opositor aseveró que el objetivo del mandatario provincial es “intentar unificar un criterio en el peronismo para que sea competitivo para tratar de ganar la elección”. Y en tono irónico agregó: “el único anuncio de los últimos meses es que va por la reelección con (el vicegobernador Miguel) Acevedo”.









