Resumen para apurados
- En Tucumán, el legislador José Cano exigió la urgente reglamentación de la Ley de Salud Mental ante la alarmante tasa de suicidios, que alcanzó 13,5 casos por cada 100.000 habitantes.
- La norma, aprobada por unanimidad, sigue inactiva por trabas burocráticas, lo que impide ejecutar fondos y reactivar el Observatorio para la Prevención del Suicidio provincial.
- Se busca desplegar profesionales en escuelas y aplicar el presupuesto para frenar problemáticas como la ludopatía y el bullying que afectan gravemente a la juventud local.
"La provincia de Tucumán atraviesa una crisis sanitaria y social en materia de salud mental que exige respuestas inmediatas: que la tasa de suicidios haya alcanzado en 2025 los 13,5 casos por cada 100.000 habitantes, superando ampliamente la media nacional y posicionando a la provincia entre las más afectadas del país es gravísimo", planteó el legislador José Cano, quien exigió al Poder Ejecutivo la reglamentación operativa de la Ley Provincial de Salud Mental N° 9.923, aprobada por unanimidad y que aún sigue sin aplicarse.
Frente a esta demora, el parlamentario advirtió sobre las consecuencias de mantener la norma paralizada: "El estancamiento de esta ley no es un simple retraso, es una negligencia imperdonable y un severo incumplimiento de los deberes del Estado. Diseñar planes de salud desde un escritorio y sin estadísticas reales es una pérdida de tiempo", disparó Cano. Además, alertó sobre el impacto en la atención de los pacientes: "La ley está guardada en un cajón por pura burocracia. Mientras tanto, el sistema público está desbordado, no se ejecuta el presupuesto destinado para esta área y una consulta privada es totalmente impagable para cualquier trabajador".
En el plano social, los jóvenes se enfrentan a un escenario hostil donde convergen múltiples problemáticas silenciosas pero letales: el consumo precoz de sustancias, el acoso escolar o bullying, la ludopatía por apuestas en línea y la falta de horizontes. Ante esto, Cano remarcó la necesidad de una intervención humana y directa. "Tenemos que trabajar urgente para acompañar a las familias que están sufriendo y para evitar estas tragedias. Es imperativo que la ley esté operativa, que se ejecuten los fondos correspondientes y que los equipos de profesionales se desplieguen de inmediato en las escuelas para frenar estos trastornos a tiempo", enfatizó.
Uno de los puntos centrales de la normativa es la creación del Observatorio para la Prevención del Suicidio y Conductas de Riesgo, un proyecto de autoría del legislador que actualmente se encuentra inactivo. Al respecto, Cano no ocultó preocupación: "Me genera una profunda angustia y frustración ver que logramos una ley de avanzada, que creamos el Observatorio justamente para salvar vidas, y el Gobierno lo tiene guardado. Si no saben dónde están parados frente al bullying, el consumo o la ludopatía, cualquier campaña que hagan será inútil y seguiremos perdiendo a nuestros jóvenes", expresó el parlamentario.
La inacción provincial se da, agregó, en un contexto nacional donde se debaten reformas a la Ley Nacional de Salud Mental que generan enorme incertidumbre en el sistema de salud. Por ello, Cano insistió en que poner a trabajar a los equipos profesionales interdisciplinares en el territorio y ejecutar el presupuesto correspondiente es la única vía para dar contención real a una emergencia humanitaria que no puede esperar un minuto más.









