Resumen para apurados
- Un bebé de un año y medio fue hospitalizado el viernes en San Juan tras morder una bolsa con cocaína que encontró en la vereda mientras jugaba. Está fuera de peligro.
- La madre descubrió al menor con el envoltorio en la boca en Angaco. Lo trasladaron al Hospital Rawson, donde se confirmó la sustancia y que afortunadamente no la ingirió.
- La Justicia Federal investiga el origen de la droga, bajo la hipótesis de maniobras de distribución en la zona, y busca determinar la responsabilidad de los adultos.
Una situación estremecedora ocurrió este viernes por la tarde en la provincia de San Juan, donde un bebé de apenas un año y medio debió ser hospitalizado luego de que su madre descubriera que tenía una bolsa con cocaína en la boca. Tras ser asistido por los médicos, se confirmó que el menor se encuentra fuera de peligro.
Según informaron medios locales, el episodio se registró en el departamento de Angaco. El niño jugaba en la vereda de la casa de su abuela junto a otros menores cuando, en un momento, su madre se acercó para darle una banana.
Fue entonces cuando la mujer advirtió que el pequeño estaba mordiendo una bolsa. Al revisar el envoltorio, observó que contenía un polvo blanco y, ante la sospecha de que se tratara de una sustancia ilícita, decidió trasladarlo de inmediato al hospital de la zona junto al padre del menor. La madre tiene 21 años y el padre, 23.
Posteriormente, los médicos dispusieron la derivación del niño al Hospital Rawson para realizarle estudios y controles más exhaustivos. Los padres también entregaron la bolsa que habían retirado de la boca del bebé y, tras los análisis correspondientes, se confirmó que contenía cocaína.
De acuerdo con lo publicado por el medio local Diario de Cuyo, el menor continúa internado en observación, aunque evoluciona favorablemente y permanece fuera de peligro. Las primeras evaluaciones médicas indicaron que no habría llegado a ingerir la sustancia, una situación que resultó determinante para evitar un cuadro de mayor gravedad.
Ahora, la investigación busca establecer de dónde provino la droga que terminó en poder del niño. Entre las hipótesis que manejan los investigadores figura la posibilidad de que el envoltorio estuviera vinculado a maniobras de manipulación o distribución de estupefacientes en el entorno donde ocurrió el hecho.
La causa quedó en manos de la Justicia Federal, que deberá profundizar las averiguaciones para determinar cómo llegó la cocaína hasta el menor y si existió algún tipo de responsabilidad por parte de los adultos relacionados con el caso.







