La deforestación en Brasil cae a mínimos desde 2019

Bajó por primera vez en seis años la marca del millón de hectáreas de vegetación perdida.

TALA. La Amazonía pierde cinco árboles por segundo, dice una ONG.
TALA. La Amazonía pierde cinco árboles por segundo, dice una ONG.
Hace 17 Hs

Resumen para apurados

  • En 2025, la deforestación en Brasil cayó un 20,6% y bajó del millón de hectáreas por primera vez desde 2019, debido al aumento de los controles del gobierno de Lula da Silva.
  • Según MapBiomas, las acciones de fiscalización estatal alcanzaron al 65% de las áreas alertadas, revirtiendo la tendencia de destrucción masiva registrada desde el año 2019.
  • Aunque favorece las metas climáticas de Lula para la COP30, persisten desafíos por nuevos proyectos petroleros oficiales y proyectos de ley que buscan debilitar los controles.
Resumen generado con IA

RIO DE JANEIRO, Brasil.- La deforestación en Brasil, incluido en Amazonía, cayó el año pasado a su menor nivel desde 2019 y bajó por primera vez de la barrera del millón de hectáreas de vegetación perdida, indica un informe especializado.

Se trata de una buena noticia para el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección en octubre e hizo de la lucha contra la deforestación y la tala ilegal para negocios agroganaderos una bandera de su gobierno.

El mandatario se comprometió especialmente a erradicar la tala ilegal de aquí a 2030.

La cobertura vegetal de la Amazonía -considerada “el pulmón del mundo”- es clave para absorber dióxido de carbono y frenar el calentamiento global.

En 2025 se deforestaron casi 985.000 hectáreas en el gigante sudamericano, un 20,6% menos que el año anterior, según la red de monitoreo MapBiomas, que inició sus registros en 2019. De todos modos, el volumen equivale a cinco árboles talados por segundo en el caso de la Amazonía.

El dato no incluye las pérdidas por incendios, aunque el año pasado los fuegos también se redujeron drásticamente tras haber batido récords en 2024.

La reducción de la tala alcanzó a todos los biomas del país, incluido la Amazonía, donde se redujo un 23,5% año sobre año.

“Vemos un aumento de acciones de fiscalización y sanciones que tienen una correlación directa con la caída de la deforestación en todos los biomas brasileños”, dijo Marcos Rosa, coordinador técnico de la red de vigilancia ambiental.

Según Rosa, 65% de las zonas donde MapBiomas identificó alertas sobre pérdida de vegetación fueron objeto de acciones concretas de las autoridades en 2025.

Esa relación había sido 54% en 2024 y solo 5% en 2019, durante el primer año de la presidencia del ultraderechista Jair Bolsonaro, un escéptico del cambio climático y aliado del poderoso agronegocio.

Ritmo de destrucción

Aun así, el ritmo de destrucción sigue siendo significativo.

En la Amazonía, la mayor selva tropical del planeta, se perdieron “unos cinco árboles por segundo”, según MapBiomas.

El bioma más golpeado volvió a ser el Cerrado, una vasta sabana rica en biodiversidad, al sur de la Amazonía, que concentró por sí sola más de la mitad de la deforestación del país.

MapBiomas, que agrupa universidades, ONG y empresas tecnológicas, atribuye casi toda la pérdida de vegetación a la expansión agropecuaria.

Lula quiere mostrar resultados ambientales de cara a las urnas y meses después de la conferencia climática COP30 de Naciones Unidas en la ciudad amazónica de Belém.

El presidente brasileño, sin embargo, ha sido criticado por los ecologistas por su apoyo a un enorme proyecto de exploración petrolera frente a la desembocadura del río Amazonas. Además, ayer anunció inversiones para nuevas perforaciones en un campo petrolero en la Amazonía.

Las cifras de deforestación también contrastan con un paquete de leyes aprobado la semana pasada por la Cámara de Diputados que -según los activistas ambientalistas- debilita los controles contra la deforestación.

Las iniciativas legislativas, que están siendo impulsadas por la poderosa bancada ruralista, aún deben ser votadas en el Senado.

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