La interna entre los distintos sectores que impulsan la transformación económica en la Argentina sumó un nuevo capítulo de confrontación discursiva. En las últimas horas, referentes del PRO salieron a marcar una fuerte distancia respecto de la gestión del presidente Javier Milei, rechazando de plano cualquier intento de asimilación entre la actual administración de La Libertad Avanza y el gobierno que encabezó a Mauricio Macri entre 2015 y 2019.
En este contexto, la ex titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, alzó la voz para reivindicar de manera contundente el papel histórico del fundador del partido amarillo como el verdadero precursor de las reformas estructurales en el país. La ex funcionaria rechazó las constantes comparaciones que se desempeñan desde el entorno oficialista y defendió la trayectoria del ex mandatario, ubicándolo como el primer líder político contemporáneo en enfrentar las políticas de intervención estatal.
Riesgos del populismo
“El primero en hablar de cambio, en hablar contra la chavización de la economía argentina, el hablar de los riesgos del populismo ha sido Mauricio Macri por más de veinte años corridos”, enfatizó Alonso. Con estas declaraciones, el dirigente buscó reposicionar al PRO en el centro del debate público, recordando que las banderas de la desregulación, la apertura comercial y el combate contra el déficit fiscal fueron planteadas y defendidas por su espacio antes de la irrupción del fenómeno libertario.
La reacción del macrismo surge como una respuesta directa a los recientes embates provenientes del propio oficialismo que buscan minar el armado electoral del partido de cara al futuro. Días atrás, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, había encendido la mecha de la discordia al sostener públicamente que una eventual postulación de Mauricio Macri para las elecciones legislativas del año 2027 resultaría, en términos políticos, claramente “funcional al kirchnerismo”. Ante la provocación del legislador libertario, el propio ex presidente de la Nación no tardó en recoger el guante y apeló a la ironía para desestimar los cuestionamientos sobre su supuesta complicidad indirecta con la oposición.





