Caputo aseguró que la baja de retenciones seguirá un cronograma fijo y no dependerá de la recaudación

El ministro de Economía precisó que la reducción gradual de impuestos a las exportaciones del agro y la industria ya tiene impacto fiscal calculado hasta 2028. El Gobierno busca dar previsibilidad y evitar especulación en el mercado de granos.

Luis Caputo. CAPTURA DE VIDEO
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Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • El ministro Luis Caputo anunció este viernes en Buenos Aires una baja programada de retenciones al agro e industria para dar previsibilidad y evitar la especulación de granos.
  • Con un costo fiscal proyectado hasta 2028, la medida responde al alza de costos de insumos agrícolas y busca desactivar la especulación mediante reducciones mensuales fijas.
  • El plan apunta a eliminar el tributo en un segundo mandato y estimular exportaciones e ingresos provinciales vía coparticipación, sin requerir ajustes fiscales adicionales.
Resumen generado con IA

El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó este viernes que la reducción de retenciones a las exportaciones agropecuarias e industriales seguirá un esquema “fijo y programado” y que no dependerá de la evolución de la recaudación tributaria. La definición fue realizada durante una conferencia de prensa que compartió con el secretario de Comercio, Pablo Lavigne, y el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, un día después del anuncio oficial encabezado por el presidente Javier Milei.

En esa presentación, Milei había vinculado la baja de alícuotas con la evolución de los ingresos fiscales. Sin embargo, Caputo aclaró que el esquema ya está completamente definido y contempla el costo fiscal proyectado para los próximos años. “Desde el primer día dijimos que nuestro objetivo es llevar las retenciones a cero. Ese es el objetivo final”, sostuvo el ministro, aunque aclaró que la eliminación total del tributo podría concretarse recién durante un eventual segundo mandato del actual Gobierno.

Caputo explicó que la intención oficial es transmitir previsibilidad al sector agropecuario y evitar incertidumbre en la toma de decisiones. “Estos anuncios son fijos, programados. Lo que hemos anunciado ahora es efectivamente lo que vamos a hacer”, enfatizó.

Según el esquema presentado, la reducción de retenciones para la soja, el trigo y la cebada seguirá un calendario ya establecido y no quedará atada al comportamiento mensual o anual de la recaudación fiscal.

Durante 2026, las alícuotas para trigo y cebada tendrán una baja de dos puntos desde junio. Luego continuará un sendero gradual de reducción en los años siguientes.

A partir de 2027, el esquema se extenderá a todos los cultivos, con reducciones mensuales preestablecidas. En el caso de la soja, la alícuota descenderá un cuarto de punto porcentual por mes durante todo 2027: comenzará en 23,75% y terminará el año en 21%.

En 2028, la baja será más acelerada. El Gobierno prevé una reducción de medio punto porcentual mensual para todas las producciones hasta alcanzar el porcentaje fijado en el cronograma oficial.

Caputo precisó que el costo fiscal estimado para el agro será de U$S 32 millones en 2026, U$S 415 millones en 2027 y U$S 1.224 millones en 2028.

En el caso de la industria, el impacto fiscal proyectado asciende a U$S 25 millones en 2026 y U$S 115 millones en 2027.

El ministro explicó que la mayor parte del costo fiscal se concentrará en el tramo final del programa, cuando la reducción alcance a todos los cultivos y sectores involucrados. Incluso, señaló que el grueso del impacto recaería sobre un eventual segundo mandato de Milei o sobre la gestión que lo suceda.

El impacto de los costos y la presión tributaria

Durante la conferencia, Iraeta explicó que la decisión de acelerar el alivio fiscal estuvo vinculada al fuerte aumento de costos en el sector agropecuario, especialmente en fertilizantes derivados del petróleo.

“El costo de los insumos explotó en términos de precios. La idea era aliviar esa suba”, afirmó el funcionario, al referirse al impacto de la guerra en Irán sobre los valores internacionales.

Caputo, por su parte, descartó que la medida obligue al Gobierno a profundizar el ajuste fiscal para sostener el superávit. “No va a ser necesario ningún ajuste adicional porque estamos proyectando una mayor recaudación. Vemos una recuperación en los indicadores de actividad económica y en la recaudación misma”, sostuvo.

Según explicó, el esquema anunciado representa “el máximo esfuerzo” que la situación fiscal actual permite realizar, aunque consideró que hacia 2027 el crecimiento económico facilitará nuevas reducciones tributarias.

La preocupación por la especulación

Otro de los temas abordados durante la conferencia fue la posibilidad de maniobras especulativas en el mercado de granos frente al cronograma de baja gradual para la soja.

Iraeta sostuvo que la difusión anticipada del esquema apunta precisamente a evitar distorsiones y brindar certidumbre al sector. “Al tener idea de lo que es el cronograma, vos sabés cuál va a ser el valor de la retención, cuál va a ser la alícuota y en función de eso hacés tus negocios”, explicó.

En la misma línea, Caputo insistió en que “la baja es gradual y mes a mes, para evitar movimientos discretos fuertes”.

El ministro también confirmó que el Gobierno no enviará un proyecto de ley al Congreso para implementar las reducciones, ya que el Poder Ejecutivo puede avanzar directamente con las modificaciones. Además, convocó a provincias y municipios a acompañar la reducción de impuestos nacionales con bajas en tributos locales, como Ingresos Brutos y tasas municipales.

Caputo recordó que las retenciones son impuestos no coparticipables, aunque remarcó que su reducción genera beneficios indirectos para las provincias a través de una mayor recaudación del impuesto a las Ganancias. “Todas estas medidas tienen un impacto directo en las provincias, porque implican mayor ganancia y Ganancias es un impuesto que se coparticipa”, señaló.

Exportaciones, industria e infraestructura

Durante la conferencia, el ministro también destacó señales de recuperación en distintos sectores de la economía. “El EMAE tiene 16 sectores, 15 crecieron. El único que no creció es el sector público”, afirmó.

Además, resaltó el crecimiento de las exportaciones industriales y el cumplimiento de los cupos asignados por la Unión Europea, algo que atribuyó a una mayor integración de las empresas argentinas al comercio internacional.

Por su parte, Lavigne explicó que la baja de retenciones industriales apunta especialmente a sectores exportadores como el automotriz y el petroquímico. “La carga de impuestos sobre la exportación era muy relevante reducirla, especialmente el dos y medio de tasa de retenciones. Ese es el margen que tiene una camioneta cuando se exporta a mercados que compite con los chinos, con los americanos, con los mexicanos”, sostuvo.

La conferencia también incluyó anuncios vinculados a infraestructura y logística. Caputo mencionó la concesión de 9.100 kilómetros de rutas desde junio y el avance de las licitaciones de la hidrovía y del Belgrano Cargas.

Según indicó, esas obras permitirán reducir costos logísticos, especialmente para el interior del país, y acompañarán el crecimiento de la producción agroindustrial.

Los funcionarios insistieron en que el objetivo central del esquema es garantizar previsibilidad y sostener un entorno estable para la producción y las exportaciones, sin depender de variables fiscales de corto plazo.

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