Ajedrez en la escuela: el juego que ayuda a los chicos a pensar

Un encuentro en Rumi Punco muestra cómo se enseña matemática, convivencia y pensamiento en las escuelas de jornada completa de la provincia. Buscan que la iniciativa se extienda.

AJEDREZ. Los niños muestran gran interés en el juego. AJEDREZ. Los niños muestran gran interés en el juego.
Por Ariane Armas Hace 6 Hs

Mientras observaba una partida y controlaba los tiempos del torneo, Edgardo Roberto Carranza seguía cada movimiento con la misma atención de alguien que todavía se emociona. De pie, entre mesas improvisadas y relojes que marcaban la tensión de cada jugada, iba y venía con la mirada fija en los tableros. Ayer por la mañana fue árbitro del segundo Encuentro Interescolar de Ajedrez de Rumi Punco. Pero mucho antes de eso, fue uno de los pioneros en llevar este deporte a las escuelas públicas tucumanas.

En una calle angosta de la pequeña localidad de La Cocha, donde el horizonte se abre hacia las montañas del sur tucumano, esta escuela se convirtió una vez más en sede de un encuentro que, más que una competencia, pareció una celebración comunitaria del pensamiento y del juego.

Había tableros en el suelo, piezas gigantes decorativas y niños vestidos de reyes, torres y alfiles que protagonizaron una partida de ajedrez humano en el patio. El entusiasmo se repetía en las galerías, en las aulas y en los pasillos, donde chicos de distintas escuelas esperaban su turno.

Carranza seguía atento. Intervenía lo justo, observaba todo. “Trabajo en el proyecto de ajedrez desde 2006”, contó. Hablaba del tema como quien repasa un camino largo. Cuando comenzaron, dos décadas atrás, casi nadie sabía jugar. No había internet accesible ni materiales a mano. “Tenía que buscar libros en bibliotecas. Aprendíamos de a poco, preguntando y capacitándonos”, recordó.

La escena actual -decenas de chicos jugando, compitiendo y compartiendo- es el resultado de un proceso que aunque no es de los más conocidos de la cartera educativa, hoy funciona como un contenido transversal que atraviesa matemática, lengua y otras áreas.

Ajedrez en la escuela: el juego que ayuda a los chicos a pensar

Distintos estudios y experiencias educativas coinciden en que la práctica del ajedrez en la infancia no sólo mejora habilidades cognitivas como la concentración, la memoria y la resolución de problemas, sino que también fortalece la toma de decisiones y el autocontrol. En el aula, además, se convierte en una herramienta que favorece la convivencia, enseña a respetar turnos, aceptar resultados y pensar antes de actuar.

Pero Carranza no habla primero de contenidos. Habla de sus alumnos.

Pasado y presente

Muchos de los alumnos que participaron esta mañana son hijos de aquellos primeros estudiantes que aprendieron con él en la Escuela 319 de La Florida. Y cuando recuerda los viajes, algo en su voz cambia. “Algunos nunca habían salido de sus pueblos. No conocían rutas, hoteles ni ascensores”, dijo. Después vinieron los torneos en otras provincias, las competencias nacionales, las primeras experiencias lejos de casa. “Gracias al ajedrez pudieron viajar a Salta, a Mendoza e incluso participar en torneos”.

A pocos metros, la experiencia recién empieza para otros. “Hace más o menos un mes que jugamos”, dijeron Iohan Mendoza, Dylan Benjamín Vildoza y Santino Paz, alumnos de la Escuela Nº 21 de Los Luna. Era su primer torneo. Estaban nerviosos. Uno quería ganar; otro prefería hacer amigos.

Cerca de ellos, Isabella Torcaz esperaba su próxima partida. “Lo más importante es compartir y conocer nuevas escuelas y otros chicos”, dijo. Después explicó simpática que jugar ajedrez no es tan complicado como parece. “Lo más difícil no es mover las piezas, sino imaginar las jugadas y pensar estrategias”, afirmó.

En la escuela 89, el ajedrez atraviesa casi todos los grados. Entre los alumnos locales estaba Máximo Olveira, que ya participó en un torneo internacional en México. “Lo que más me gusta es descubrir estrategias para hacer jaque al rey”, contó. También valoró que chicos de otros lugares lleguen hasta su escuela para compartir la jornada, y reveló que fue su profesor Pablo Ruiz, quien lo incentivó a participar de ese torneo online que fue una gran experiencia personal.

Ajedrez en la escuela: el juego que ayuda a los chicos a pensar

Carranza también explicó que ayer se trabajaba con un sistema adaptado a las escuelas, con equipos de tres alumnos sin distinción de edad ni género. Y volvió sobre una idea que, para él, parece central: los vínculos.

“El ajedrez fortalece la lógica, la matemática, la lectura y también la empatía. Los chicos aprenden a respetarse, a saludarse antes y después de cada partida, independientemente del resultado”, sentenció.

La directora de la institución, Patricia Chazarreta, que llegó hace pocos días a la zona, reconoció que la convocatoria la sorprendió. “Me impactó el compromiso de toda la comunidad educativa y el entusiasmo con el que sostienen esta propuesta”, señaló.

El delegado comunal, Jorge Rodríguez, siguió varias partidas con atención. Aficionado al ajedrez, mencionó que sigue de cerca la carrera del joven maestro argentino Faustino Oro. También destacó el crecimiento del encuentro: “La creatividad que brinda el ajedrez sirve para la vida. Ayuda a pensar estrategias, a resolver situaciones y a conectarse con la escuela”.

Por su parte, el supervisor Omar Josso recordó que el programa comenzó en un grupo reducido de instituciones, pero que el deseo por el que se trabaja es llegar muy pronto a toda la provincia. “Para eso actualmente estamos incorporándolo también en escuelas de jornada simple”, señaló.

Ya cuando empezaba a cerrarse el mediodía, todavía quedaban partidas en juego. Los chicos seguían inclinados sobre los tableros, concentrados. Detrás, al fondo de la calle estrecha, las montañas permanecían quietas, como si observaran en silencio una escena que, lejos de la quietud, estaba llena de movimiento.

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