SIN AVANCES. La obra del Acceso Sur a la Capital podría “caerse”.
La obra del Acceso Sur a San Miguel de Tucumán generó preocupación desde que quedó paralizada -con un avance del 15%- hace unos tres años. Y la incertidumbre sobre el futuro de este proyecto vial estratégico para la provincia creció en estos días, luego de que se diera a conocer que la empresa adjudicataria de los trabajos, Conorvial SA, está en gestiones ante la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) para la rescisión por mutuo acuerdo del contrato.
El legislador Manuel Courel (Cambia Tucumán) elevó un pedido de información pública a esa repartición del Gobierno nacional para solicitar una serie de datos referidos a la ruta nacional 9, incluyendo la situación de los semáforos y de los sistemas de fotomultas instalados en esa carretera de jurisdicción federal.
En el texto, elevado a finales de abril, el radical aludió también al cruce de San Andrés, en la intersección entre la ruta nacional 9 y la ruta provincial 306, una obra licitada en 2021, durante la gestión de Alberto Fernández, y que debía ejecutarse en un plazo de dos años.
Courel recordó que estos trabajos supuestamente constituían una primera parte de la obra anunciada como “autopista Tucumán-Las Termas de Río Hondo” (ese diseño, finalmente, no se materializó de forma oficial). “Solicito tenga a bien informar el grado de avance de esta etapa, si se proyecta continuar la obra y en qué plazo”, consultó el legislador. Y requirió además que se indique “si existe alguna solución planteada a corto plazo para este cruce, o si están previstas adecuaciones temporales y/o la posible reparación del pavimento, hoy muy deteriorado”, según consta en la nota dirigida al titular del Distrito N° 3 de la DNV, Luis Lanza.
Otras presentaciones
Este pedido de informes se complementa con otras presentaciones efectuadas por Courel sobre este tema, como un proyecto de resolución que insta al Poder Ejecutivo a que efectúe reparaciones en ese concurrido acceso a la ciudad. “Mientras el Acceso Sur sigue paralizado y miles de tucumanos pierden tiempo todos los días en un caos de tránsito interminable, vuelve a quedar claro que el verdadero problema no es solo la obra frenada, sino la falta de gestión. Pero también queda demostrado que sí existe un proyecto alternativo y posible: una rotonda, una solución provisoria, rápida y económica. Cuando hay decisión política y gestión, las soluciones llegan”, dijo Courel.
En la Casa de Gobierno, mientras tanto, siguen con atención el curso de las tratativas entre la contratista y el Estado nacional. Si bien ejecutar este proyecto tal como fue planteado hoy costaría unos $35.000 millones, una alternativa que se baraja en el Poder Ejecutivo es ajustar las tareas para mejorar y jerarquizar ese cruce bajo un presupuesto estimado de unos $15.000 millones. De todos modos, para ello se debe aguardar que se resuelva la cuestión del contrato vigente, además de otros pasos administrativos, considerando que se trata de una ruta nacional, de jurisdicción ajena a la Provincia.









