El Gobierno devolvió a las Fuerzas Armadas la facultad de realizar contrainteligencia militar

El ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti, derogó una resolución vigente desde 2006 y reorganizó el Sistema de Inteligencia de Defensa. La medida se fundamenta en el nuevo escenario internacional y en la necesidad de enfrentar amenazas externas.

El Gobierno devolvió a las Fuerzas Armadas la facultad de realizar contrainteligencia militar
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • El ministro de Defensa, Carlos Presti, restituyó por resolución la facultad de realizar contrainteligencia a las FF.AA. para enfrentar amenazas externas en todo el país.
  • La medida deroga una norma de 2006 que limitaba estas funciones. Busca modernizar el Sistema de Inteligencia de Defensa ante riesgos híbridos y operaciones de influencia extranjera.
  • Esta decisión abre un debate con la oposición y permite monitorear grupos como Hamas o Hezbolá, marcando un giro estratégico en la política de seguridad y defensa nacional.
Resumen generado con IA

El Gobierno nacional resolvió restituirles a las Fuerzas Armadas la capacidad de realizar tareas de contrainteligencia militar, una atribución que había sido limitada desde 2006 durante la gestión kirchnerista. La decisión fue formalizada por el ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti, a través de la resolución 323/2026, que derogó una normativa impulsada por la entonces ministra Nilda Garré y que separaba las funciones de inteligencia y contrainteligencia dentro del ámbito militar.

Según explicaron desde el Ministerio de Defensa, la medida apunta a reorganizar el Sistema de Inteligencia de Defensa y a restablecer capacidades consideradas esenciales frente a un contexto internacional marcado por nuevas amenazas externas.

La resolución también fortalece la conducción conjunta del área de inteligencia dentro de las Fuerzas Armadas y establece “mecanismos explícitos de control y coordinación institucional” a través de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).

Desde la cartera que conduce Presti sostuvieron que la modificación “corrige una situación excepcional que no existe en sistemas de defensa modernos”, al señalar que “ningún país que deba proteger sus capacidades militares separa las funciones de inteligencia y contrainteligencia”.

De acuerdo con el Gobierno, durante casi dos décadas las Fuerzas Armadas estuvieron impedidas de contar con herramientas básicas de resguardo frente a amenazas externas debido a una resolución basada en “un criterio doctrinario de fuerte sesgo ideológico”.

Debate político y críticas al esquema anterior

La medida promete abrir una nueva discusión política en torno al rol de las Fuerzas Armadas y los sistemas de inteligencia. Este viernes, Garré participará junto a los ex ministros kirchneristas Agustín Rossi y Jorge Taiana del Primer Congreso de Defensa Nacional organizado por el Partido Justicialista en la sede de Matheu 130.

El encuentro tendrá como eje “Soberanía, Fuerzas Armadas y desafíos estratégicos de la Argentina del siglo XXI” y se prevé que la nueva resolución sea parte central del debate.

Desde el Ministerio de Defensa insistieron en que la decisión busca revertir “una anomalía doctrinaria e ideológica” que durante años limitó las capacidades del sistema de defensa nacional.

Además, Presti argumentó en los fundamentos de la resolución que el esquema anterior generaba “grandes vulnerabilidades frente a operaciones externas de influencia, obtención de información sensible y acciones dirigidas a afectar personal, infraestructura y capacidades militares”.

El nuevo esquema de inteligencia militar

La resolución se enmarca, según el Gobierno, en un proceso más amplio de modernización e integración del Sistema de Inteligencia Nacional. La gestión de Presti sostuvo que la Argentina busca adecuar sus capacidades de inteligencia militar “a un escenario internacional cada vez más complejo”, atravesado por amenazas híbridas, operaciones de influencia y organizaciones criminales transnacionales.

En términos prácticos, fuentes castrenses señalaron al diario La Nación que las Fuerzas Armadas podrían producir información sobre actores no estatales que representen amenazas potenciales, como las organizaciones Hamas y Hezbolá.

“Se restablecen herramientas básicas de prevención frente a acciones dirigidas a afectar personal, infraestructura, información sensible y capacidades militares”, explicaron cerca de Presti.

El artículo 2 de la resolución 323/2026 establece que el Sistema de Inteligencia de Defensa (SIDEF), integrante del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN), estará conformado por la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y las direcciones generales de Inteligencia del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.

Estas áreas deberán funcionar como componentes independientes entre sí, aunque bajo el control funcional de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto.

A su vez, la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, encabezada actualmente por el general de división Jorge Alberto Puebla, tendrá la responsabilidad de efectuar requerimientos de inteligencia en función de las necesidades de la defensa nacional.

Según se detalló, esa dependencia impartirá al Estado Mayor Conjunto “los lineamientos generales que orienten la planificación y la producción de inteligencia del Sistema de Inteligencia de Defensa”, en concordancia con las directivas nacionales correspondientes.

La nueva normativa mantiene expresamente las prohibiciones vigentes respecto de tareas de inteligencia vinculadas a personas, organizaciones políticas, sociales, sindicales o actividades lícitas ajenas al ámbito de la defensa nacional.

“La Argentina avanza en la modernización de su sistema de defensa y adecua sus capacidades de inteligencia militar a los desafíos del escenario internacional actual”, concluyeron desde el Ministerio de Defensa.

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