MOMENTO CLAVE. Durante la audiencia de este jueves declarará otra vez el cirujano Luque. Se espera que le conteste a Gianinna Maradona.
Resumen para apurados
- En el juicio por la muerte de Maradona en San Isidro, el cardiólogo Oscar Franco declaró que Leopoldo Luque rechazó realizarle estudios cardíacos complejos al astro en 2020.
- La jornada reveló que el Diez dejó de recibir medicación para la hipertensión antes de su muerte y detalló cómo se detectó el hematoma subdural previo a su operación en Olivos.
- Este testimonio complica la situación de Luque al evidenciar presuntas omisiones médicas críticas. El proceso continuará analizando las responsabilidades del entorno profesional.
La jornada de este martes en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona estuvo atravesada por interrupciones, problemas técnicos y largas demoras en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro. Lo que debía ser una audiencia con tres testimonios terminó reduciéndose a dos declaraciones claves que volvieron a poner el foco sobre las decisiones médicas tomadas en los meses previos al fallecimiento del ex capitán de la Selección argentina.
El primero en declarar fue Marcos Correa, médico clínico de la clínica Ipensa, quien atendió a Maradona en La Plata un mes antes de su muerte. El profesional explicó que los estudios fueron realizados luego de que el entorno del ex futbolista notara un deterioro visible en su estado de salud, especialmente tras su aparición pública en el cumpleaños número 60 de Gimnasia y Esgrima La Plata.
Durante su testimonio, Correa recordó el momento en que detectaron el hematoma subdural que luego derivó en la operación de Maradona. Según relató, el primero en ser informado fue Leopoldo Luque, uno de los principales imputados de la causa y señalado como el “médico de confianza” del ex futbolista.
“El se acercó rápidamente al enterarse del hallazgo”, sostuvo Correa ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Además, explicó que inicialmente el equipo médico no consideraba el cuadro como una urgencia inmediata, aunque aclaró que Luque impulsaba la intervención quirúrgica.
La audiencia también estuvo marcada por extensos cortes. Un cuarto intermedio que inicialmente iba a durar apenas diez minutos terminó extendiéndose por casi dos horas debido a inconvenientes técnicos dentro de la sala.
Por la tarde declaró Oscar Franco, cardiólogo que había controlado a Maradona en septiembre de 2020 en el sanatorio Ipensa. Su exposición fue una de las más resonantes de la jornada porque apuntó directamente a la salud cardíaca del ex jugador y a decisiones médicas previas a su muerte.
Franco aseguró que había recomendado realizarle un estudio cardíaco complejo para descartar una enfermedad coronaria, aunque afirmó que Luque rechazó esa posibilidad. También indicó que Maradona era hipertenso y que estaba medicado para controlar esa condición cuando lo atendió en septiembre. Sin embargo, explicó que en noviembre de 2020, cuando fue internado en la Clínica Olivos para la cirugía por el hematoma subdural, ya no estaba tomando esa medicación.
Mientras el juicio avanza sobre las responsabilidades médicas en torno a la muerte de Maradona, otro frente judicial volvió a exponer tensiones dentro del círculo íntimo del astro. En una causa paralela vinculada al manejo de las marcas comerciales del ex futbolista, Matías Morla apuntó contra las hijas de Diego y aseguró que el conflicto por los derechos de imagen “lo tenía Diego con ellas hace diez años”.
El ex apoderado de Maradona sostuvo que la disputa terminará resolviéndose en un juicio oral donde cada parte presentará documentación firmada por el ex jugador. Según afirmó, actualmente existe una medida cautelar que impide utilizar comercialmente la marca vinculada al nombre del ídolo argentino.







