
BEERSEBA, Israel.- Un tribunal confirmó en apelación la prolongación del encarcelamiento hasta el domingo del brasileño Thiago Ávila y del español-palestino Saif Abu Keshek, dos activistas detenidos por las fuerzas israelíes cuando iban en una flotilla rumbo a Gaza, indicó su abogada. Tras su detención, frente a las costas de la isla griega de Creta, fueron trasladados a Israel para ser interrogados. Los demás activistas -entre ellos, varios argentinos- fueron llevados a la isla griega y puestos en libertad.
Un tribunal israelí prorrogó el martes su detención hasta el domingo para permitir que la policía dispusiera de más tiempo para interrogarlos, según sus abogados, que presentaron un recurso, rechazado ayer. “El tribunal de Beerseba rechazó nuestra apelación y aceptó todos los argumentos que el Estado y la policía presentaron ante la corte y mantuvo la decisión previa”, declaró su abogada Hadeel Abu Salih.
Abu Keshek y Ávila, con grilletes en los tobillos, comparecieron para la vista del recurso, informó la AFP. El brasileño parecía tranquilo pero Abu Keshek presentaba signos de agotamiento.
La ONG israelí Adalah -”justicia” en árabe- que los representa, calificó su detención como ilegal y denunció que han sufrido malos tratos continuos durante su arresto. Ninguno ha sido inculpado, pero Israel los acusa de tener vínculos con el movimiento palestino Hamas y de estar ligados a la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (PCPA), grupo que Estados Unidos acusa de actuar clandestinamente en nombre del grupo islamista.
Ayudar al enemigo
Adalah afirmó que las autoridades los acusan de “ayudar al enemigo en tiempo de guerra” y de “pertenecer a una organización terrorista y prestar servicios a la misma”.
La abogada Abu Salih señaló que se trata de “un arresto ilegal que ocurrió en aguas internacionales donde los activistas fueron secuestrados por un navío israelí sin ninguna autoridad”.
La letrada también señaló que es preocupante que el sistema legal de luz verde a “las fuerzas israelíes para continuar los arrestos ilegales de una forma que también les daría la legitimidad de volver a hacerlo y secuestrar a ciudadanos extranjeros”.
Según Adalah, se encuentran en “aislamiento total, sometidos a una iluminación de alta intensidad 24 horas al día, siete días a la semana, en sus celdas y permanecían con los ojos vendados cada vez que eran trasladados, incluso durante los exámenes médicos”. España, Brasil y Naciones Unidas han pedido su liberación inmediata.








