COSTA. El MV Hondius, anclado cerca de Praia, capital de Cabo Verde.

PRAIA, Cabo Verde.- Los pasajeros y los tripulantes de un crucero que partió de Argentina permanecen aislados en el barco frente a las costas de Cabo Verde, después de que les prohibieran atracar tras la muerte de tres personas por un presunto brote de hantavirus. Además, hay tres personas infectadas.
El crucero polar MV Hondius partió el 20 de marzo desde Tierra del Fuego y cubría la ruta entre Ushuaia y Cabo Verde, con escalas intermedias en islas del Atlántico. En la Argentina rige una alerta sanitaria desde hace semanas por el aumento de casos y fallecimientos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó tres muertes relacionadas con el posible brote de hantavirus a bordo del barco. La enfermedad, principalmente transmitida al ser humano por roedores infectados, puede provocar dificultades respiratorias y cardíacas, así como fiebres hemorrágicas.
El barco se encuentra en las costas de Praia, la capital de este archipiélago de África occidental, constató un fotógrafo de la agencia francesa AFP.
Hay 149 personas de 23 nacionalidades a bordo del MV Hondius, que enfrenta a “una situación médica grave”, dijo el operador turístico Oceanwide Expeditions.
Jake Rosmarin, un pasajero que contaba su viaje por redes sociales, reclamó ayer en Instagram, visiblemente alterado, que lo dejen volver a casa.
“Hay incertidumbre y esa es la parte más difícil. Todo lo que queremos ahora es sentirnos seguros, tener respuestas claras y volver a nuestras casas”, dijo.
El operador del crucero explicó que “a bordo se están aplicando estrictas medidas de precaución, incluidas medidas de aislamiento, protocolos de higiene y vigilancia médica”.
La naviera examina la posibilidad de llevar a los pasajeros a las islas de Las Palmas y Tenerife, en Canarias, después de que Cabo Verde negara autorización para evacuarlos en su país.
No se concedió al buque la autorización para atracar en el puerto de Praia para “proteger a la población caboverdiana”, declaró la presidenta del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Maria da Luz Lima, a la emisora Radio de Cabo Verde.
En un comunicado, la dirección nacional de salud de Cabo Verde anunció que pidió al Reino Unido y a Países Bajos que envíen ambulancias aéreas “lo antes posible” para poder “evacuar pacientes”.
Con síntomas
Oceanwide Expeditions confirmó tres muertes, dos de ellas a bordo del crucero y una después de un desembarco.
Un primer fallecimiento tuvo lugar el 11 de abril en el barco. El cuerpo del hombre fue desembarcado en la isla de Santa Elena el 24 de abril, acompañado por su esposa, quien falleció posteriormente. Ambos son de nacionalidad neerlandesa.
El 27 de abril, un pasajero británico cayó enfermo y fue evacuado a Sudáfrica, donde dio positivo por hantavirus, afirma el operador.
Un alemán falleció a bordo del barco el 2 de mayo, sin que se sepa la causa, precisa Oceanwide Expeditions.
“Dos miembros de la tripulación presentan actualmente síntomas respiratorios agudos” y “necesitan atención médica urgente”, según la compañía.
“Las autoridades neerlandesas aceptaron coordinar una operación para organizar la repatriación de dos personas con síntomas”, indicó la firma, que precisó que esa operación dependería del permiso de las autoridades de Cabo Verde.
La cancillería de Países Bajos confirmó que estudia esa posibilidad. Varios médicos acudieron a bordo para evaluar su estado de salud pero no se ha concedido autorización para evacuarlos a tierra firme.
Que no cunda el pánico
El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, Hans Kluge, insistió en llegar un mensaje tranquilizador.
“El riesgo para el conjunto de la población sigue siendo bajo. No hay motivo para que cunda el pánico ni para imponer restricciones de viaje”, apuntó.
Kluge destacó que las infecciones por hantavirus son poco frecuentes y que “no se transmiten fácilmente entre personas”.
Los hantavirus se transmiten a las personas a través de roedores salvajes infectados, como ratones o ratas, que excretan el virus a través de la saliva, la orina y las heces.
Una mordedura, el contacto con estos animales o sus excrementos, así como la inhalación de polvo contaminado, pueden provocar una infección.
La OMS colabora con los países afectados para la atención médica, la evacuación y las investigaciones, informó Kluge.
A falta de vacunas y de medicamentos específicos contra los hantavirus, los tratamientos propuestos se limitan a aliviar los síntomas.
La letalidad varía según los tipos de hantavirus y puede llegar hasta el 15% de los casos, estima la oficina federal de la salud pública suiza.








