Detectan una fractura inédita bajo el océano y los científicos advierten sobre sus efectos El Mundo
Resumen para apurados
- Científicos detectaron en el noroeste del Pacífico una fractura inédita en las placas Juan de Fuca y Explorer, que se fragmentan lentamente bajo la corteza norteamericana.
- Mediante imágenes sísmicas de alta resolución, hallaron una falla activa de 75 km que desintegra el suelo oceánico, un fenómeno comparado con un descarrilamiento geológico lento.
- Sin riesgo inmediato de tsunamis, el hallazgo es clave para perfeccionar modelos de riesgo sísmico y entender cómo evolucionan las zonas de subducción en el planeta a largo plazo.
Un equipo internacional de investigadores confirmó un hallazgo geológico que sorprendió a la comunidad científica: el suelo oceánico del noroeste del océano Pacífico está atravesando un proceso activo de fracturación tectónica. El fenómeno fue identificado en una zona de subducción donde las placas Juan de Fuca y Explorer se deslizan por debajo de la placa norteamericana.
El estudio, realizado por especialistas del Experimento de Imágenes Sísmicas de Cascadia (CASIE21) y publicado en la revista científica Science Advances, reveló que estas placas no colapsan de manera abrupta, sino que se fragmentan lentamente mientras forman microplacas y nuevos límites tectónicos.
Qué descubrieron los científicos en el océano Pacífico
Los investigadores lograron obtener imágenes sísmicas de gran profundidad que permitieron observar cómo grandes grietas atraviesan la placa de Juan de Fuca. El análisis detectó una falla activa de aproximadamente 75 kilómetros de extensión que estaría desgarrando progresivamente el suelo oceánico.
Brandon Shuck, profesor de la Universidad Estatal de Luisiana y autor principal del estudio, explicó que se trata de la primera vez que se obtiene una imagen tan clara de una zona de subducción en pleno proceso de desaparición.
El científico comparó el fenómeno con un “descarrilamiento lento”, ya que la placa tectónica se desintegra gradualmente en lugar de romperse de golpe. Según detalló, algunos fragmentos ya comenzaron a separarse completamente de la estructura principal, lo que incluso redujo la actividad sísmica en determinadas áreas.
Qué riesgos podría generar esta fractura tectónica
Aunque el descubrimiento despertó preocupación por la posibilidad de terremotos o erupciones volcánicas, los especialistas aclararon que el proceso ocurre a una velocidad extremadamente lenta, en una escala de millones de años.
El informe sostiene que, por el momento, no existe un aumento inmediato del riesgo de tsunamis ni de grandes sismos en la región del Pacífico noroeste. Sin embargo, el hallazgo resulta clave para comprender cómo evolucionan las placas tectónicas y cómo se forman antiguos fragmentos geológicos observados en otras partes del planeta.
La investigación también aporta nuevos datos sobre el ciclo de vida de las zonas de subducción, consideradas motores fundamentales de la dinámica terrestre. Suzanne Carbotte, integrante del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty, destacó que nunca antes se había observado con tanta precisión un proceso de desaceleración y fragmentación tectónica.
Los expertos remarcan que el monitoreo permanente de estas fallas será fundamental para mejorar los modelos de riesgo sísmico y comprender los cambios que continúan transformando la estructura del planeta, aunque esos movimientos resulten imperceptibles para la escala humana.









