IMAGEN TOMADA DE INFOBAE

Resumen para apurados
- Un niño de siete años fue atacado por siete perros el sábado en su casa de Posadas, Misiones. Sufrió heridas graves en rostro y torso; está internado con pronóstico reservado.
- El menor estaba solo cuando la jauría lo atacó. Vecinos lo rescataron tras oír sus gritos. Fue derivado a un hospital pediátrico mientras la policía investiga la falta de supervisión.
- El caso genera conmoción y abre una investigación sobre la tenencia de animales y la responsabilidad parental. Se espera que el hecho impulse debates sobre seguridad en el hogar.
Un niño de siete años resultó gravemente herido tras ser atacado por una jauría dentro de su propia vivienda en la ciudad de Posadas, Misiones. El episodio, que involucró a siete perros, ocurrió el sábado por la tarde y generó un amplio despliegue para asistir al menor.
El hecho se registró en una casa ubicada sobre la calle Luzuriaga, entre Krause y la avenida Tambor de Tacuarí. Según trascendió, el niño se encontraba solo en el lugar cuando fue sorprendido por los animales, que le provocaron lesiones de consideración en el rostro, el hombro y la espalda.
Los gritos desesperados del menor alertaron a los vecinos, que reaccionaron rápidamente y lograron intervenir antes de que la situación fuera aún más grave. Tras ingresar a la vivienda, consiguieron ahuyentar a los perros y rescatar al niño, quien presentaba múltiples heridas.
Ante la urgencia, el pequeño fue trasladado inicialmente al Hospital “Dr. Ramón Madariaga”. Sin embargo, debido a la complejidad de las lesiones y su edad, los médicos dispusieron su derivación al Hospital Pediátrico para una atención más especializada. Su estado de salud es reservado y permanece bajo estricta observación.
En el centro de salud, efectivos de la Unidad Regional I se entrevistaron con la madre del menor, identificada como Eliana S. D., de 30 años, quien confirmó la gravedad del cuadro y la decisión de trasladarlo a un hospital pediátrico.
Mientras tanto, las autoridades policiales trabajan en el lugar para reconstruir la secuencia del ataque y determinar en qué circunstancias el niño se encontraba sin supervisión adulta. También buscan establecer el origen y la tenencia de los perros involucrados.
La investigación judicial continúa en curso, con la intervención de la policía local y bajo supervisión médica, mientras el menor permanece internado recibiendo los cuidados necesarios para estabilizar sus heridas.







