Franco Colapinto pura emoción y un abrazo inolvidable con su abuela.

Resumen para apurados
- Franco Colapinto protagonizó un emotivo encuentro con su abuela Rosa durante una exhibición de F1 en Palermo, Buenos Aires, para que ella pudiera verlo correr por primera vez.
- Tras pilotar un monoplaza Lotus E20, el piloto de 22 años bajó del auto para abrazar a su abuela, quien por limitaciones de viaje nunca lo había visto manejar un Fórmula 1 en vivo.
- El evento destacó el costado humano del deporte y el impacto del regreso simbólico de la F1 al país, fortaleciendo el vínculo emocional entre el piloto y su público local.
El rugido de un motor de Fórmula 1 en pleno Palermo no fue lo único que marcó la jornada en Buenos Aires. En medio del espectáculo y la multitud, Franco Colapinto protagonizó una escena que rápidamente se volvió el corazón del evento: el emotivo encuentro con su abuela Rosa, quien nunca lo había visto manejar en vivo.
Luego de su primera salida a pista cerca de las 13, al volante del Lotus E20, el piloto de 22 años se bajó del monoplaza y fue directo a abrazarla. Entre sonrisas y emoción, dejó una frase que sintetizó el momento: “¿Despacito? ¿No escuchas ahora? Por eso les dije que el motor esté fuerte para que escuche la abuela”. La escena, cargada de ternura, continuó con otra broma: “Más sorda no te voy a dejar, te lo juro”, le dijo antes de besarla.
Franco Colapinto y el abrazo con su abuela durante su exhibición en la Ciudad: serÃa la primera vez que lo ve correr
— Filo.news (@filonewsOK) April 26, 2026
"Ella no puede venir a verme a las carreras. Hacer algo acá, cerquita de su casa, me pone muy contento", habÃa dicho el corredor.
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El vínculo con su familia fue uno de los ejes que atravesó toda la jornada. Ya en la previa, Colapinto había destacado lo importante que era poder compartir este momento en su país, especialmente con quienes no pueden acompañarlo en el circuito internacional. “Que mi familia me pueda ver en un F1 tan de cerca es algo que quería darles. Mi abuela nunca iba a tener la chance de verme si no traía un auto a la Argentina”, había contado días antes.
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— 43 (@ColapintoFiles) April 26, 2026
La dimensión del evento también impactó al propio piloto. “Se me pone la piel de pollo. Es un placer ver a tanta gente disfrutando”, expresó antes de una de sus salidas, en referencia al Fan Zone y a la multitud que se acercó para vivir la experiencia.
Colapinto, que suele mostrarse sereno, reconoció que este tipo de situaciones lo movilizan. “No soy de llorar, pero últimamente estoy más sensible. Va a ser un día muy lindo”, había anticipado.
Más allá de la velocidad y el espectáculo, la jornada dejó en claro que el regreso simbólico de la Fórmula 1 a la Argentina también tuvo un costado humano. Entre el ruido del motor y la cercanía con el público, el momento con su abuela terminó siendo el recuerdo más significativo de un día que ya forma parte de su historia.







